Si bien el ayuno es una práctica obligada por la Iglesia, aquellas personas con problemas de salud no están llamadas a aplicarlo.
Gloriana Arce, especialista del Centro de Nutrición Larisa Páez, explicó que el ayuno es poco recomendable para personas con condiciones médicas como la hipoglicemia, diabetes, presión arterial baja o problemas renales.
También deben abstenerse de esta disciplina niños, mujeres embarazadas y adultos mayores.
“Al pasar muchas horas sin comer, el nivel de glucosa sanguínea baja; la persona se debilita, pierde niveles de concentración, siente dolor de cabeza e incluso puede tener una hipoglicemia con síntomas de sudoración, mareo, temblor, etc.”, detalló Arce.
“Además, al no proveer el cuerpo con suficientes vitaminas y minerales, la persona puede experimentar bajonazos de presión arterial, boca seca y náusea”, agregó la nutricionista.
En los días de ayuno, la comida fuerte debe incluir una harina como pasta o arroz para levantar la glucosa en la sangre y proteína como pollo o pescado para reponer el músculo, indicó Arce.
Además, se debe comer alguna leguminosa como frijoles para obtener hierro y vegetales de todos los colores para evitar deficiencias de vitaminas o minerales.
“No se recomiendan alimentos muy cargados en grasa pues el estómago no está listo para tolerarlos”, agregó.
Como tentempiés, Arce aconsejó comer barras de granola, frutas, yogur descremado, semillas, galletas de soda con queso, queso cottage con frutas y sándwich de mantequilla de maní y jalea.
Por otra parte, es fundamental reponer los líquidos perdidos pues la deshidratación severa puede ser fatal.