Juan Diego Córdoba. 17 septiembre
La grabación de la llamada entre Eugenia Cartín y un empleado de Tigo revela datos de la traductora de 74 años como su nombre completo, lugar de residencia, número telefónico y cédula de identidad, información que ella proporcionó cuando llamó a pedir asistencia. Fotografía: Mayela López
La grabación de la llamada entre Eugenia Cartín y un empleado de Tigo revela datos de la traductora de 74 años como su nombre completo, lugar de residencia, número telefónico y cédula de identidad, información que ella proporcionó cuando llamó a pedir asistencia. Fotografía: Mayela López

La grabación de la llamada telefónica de la traductora Eugenia Cartín Barrios que se filtró por redes sociales, se realizó desde el celular de un empleado de la empresa Tigo.

Así lo determinó el perito judicial que analizó la autenticidad y el origen del material, como parte del proceso que se sigue tras la demanda por $500.000 presentada por Cartín contra la firma Millicom Cable Costa Rica Sociedad Anónima, que opera bajo la marca Tigo.

El criterio del profesional, de apellido Jankilevich, contradice la manifestación de la empresa, según la cual, la misma demandante pudo haber grabado y difundido el audio de la conversación telefónica, en la que aparentemente la traductora discute con un asesor de servicio al cliente de esa compañía, por la avería en su servicio de Internet.

El material viralizado en redes sociales dio origen a chistes y hasta imitaciones en las transmisiones de fin y principio de año en Repretel. Esa empresa fue condenada en primera instancia por el Tribunal I Civil de San José, en marzo anterior, a pagarle ¢70 millones a Cartín, por vulnerar y lesionar su imagen con el personaje que imitaba a la traductora.

Millicom, desde que respondió la demanda, rechazó que la grabación haya salido de los archivos de la compañía y sacada por sus funcionarios. También negó cualquier participación en la difusión del audio en las redes sociales.

Estudio

El peritaje de autenticidad y origen del audio de la conversación entre Cartín y el ejecutivo de Tigo, desechó otras hipótesis y ratificó que la grabación la hizo un empleado de la compañía.

“Se reafirma la hipótesis dos (...) Segundo: la grabación provino de un dispositivo móvil por uno de los empleados de la compañía”, señala el dictamen del peritaje.

Empero, a pesar de esa determinación, Jankilevich recomendó al Tribunal Civil que conoce el caso, realizar una pericia informática adicional en las instalaciones de Millicom (Tigo), sus servidores, redes y estaciones de trabajo, con fin de verificar los hechos alegados tanto por Cartín como por la empresa de telecomunicaciones.

Ante esta recomendación, el abogado de Cartín, Rodolfo Alvarado, presentó un recurso de revocatoria parcial, por considerar que no es “congruente”.

"Sin duda alguna, esta simple recomendación realizada por el señor perito es absolutamente incongruente (...) el perito lo da como un hecho probado que el audio es producto de una llamada del teléfono fijo de doña Eugenia al call center de la demandada (Tigo) y es de ahí de donde alguna persona ignorada lo pasa para ser subido a redes sociales.

“Ese era exactamente el fin en sí mismo del peritaje encargado al licenciado Jankilevich por este tribunal”, señala el representante de Cartín.

En junio anterior, la empresa Tigo y Eugenia Cartín fracasaron en el intento llegar a un arreglo.

La grabación revela datos de la traductora de 74 años, como su nombre completo, lugar de residencia, número telefónico y cédula de identidad, los cuales ella proporcionó cuando llamó a pedir asistencia.

Durante el diálogo, Cartín se enfureció hasta lanzar gritos e insultos contra el empleado. Luego, la clienta se disculpa por su comportamiento.