
Unos 176.000 beneficiarios del régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) recibirán entre ¢3.149 y ¢52.515 de aumento en el monto mensual de sus pensiones.
La Junta Directiva de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) acordó, el pasado jueves, un incremento del 2,66% en el pago de pensiones, correspondiente al segundo semestre.
La pensión mínima que otorga el IVM pasa de ¢115.249 a ¢118.399 mensuales; es decir, ¢3.149 más.
La jubilación máxima sin postergación (que es cuando el cotizante se retira inmediatamente al cumplir los requisitos), pasa de ¢1.358.132 a ¢1.395.245, para un aumento de ¢37.113.
Para aquellas pensiones máximas con postergación (la persona aplaza su retiro, pese a cumplir con los requisitos), el incremento será de ¢52.515, pues el subsidio mensual pasa de ¢1.921.755 a ¢1.974.271.
Según estimaciones de la Caja, el aumento del 2,66% en los montos de jubilación significa una erogación de más de ¢7.496 millones hasta diciembre.
José Luis Martínez, gerente de Pensiones, explicó que el incremento se realizó con base en la inflación acumulada del primer semestre de este año.
Martínez señaló , además, que el acuerdo de la Junta Directiva de la CCSS procura mantener el poder adquisitivo de las pensiones.
Los beneficiarios del IVM verán efectivo el aumento hasta agosto, pero retroactivo a julio.
Discusión. El Régimen de Invalidez, Vejez y Muerte tiene en sus reservas cerca de ¢1,4 billones, de acuerdo con la Caja.
La sostenibilidad de dicho régimen, sin embargo, ha estado en entredicho desde el año 2010.
El último capítulo de dudas se dio la semana anterior, cuando la Contraloría General de la República emitió un informe sobre el IVM, en el cual alerta sobre “un débil manejo” de las cuentas y finanzas con el que se financian las pensiones.
Una de las críticas del ente contralor fue que en la partida de cuentas por cobrar había, al final del 2010, ¢138.726 millones. No obstante, de ese monto ¢33.766 millones estaban calificados como “incobrables”.
Según la Caja, si no se toman medidas, la reserva del IVM es sostenible hasta el 2040.
La Superintendencia de Pensiones ve la situación más crítica, y señala que el dinero para jubilaciones se acabará en el 2028 .