Los puentes del país se construyen sin seguir criterios técnicos que les permitan soportar fuertes temblores, advirtió el Lanamme.
Esto ocurre porque no existe un código sísmico exclusivo para esas estructuras, declaró Rolando Castillo, ingeniero estructural del Laboratorio Nacional de Materiales y Modelos Estructurales (Lanamme), asociado a la Universidad de Costa Rica y encargado por ley de fiscalizar la red vial.
La principal consecuencia de la falta de un código sísmico para puentes es que las losas (zona por la cual pasan directamente los vehículos) se asientan sobre bases muy estrechas.
“Los puentes tienen hoy si acaso bases de 30 centímetros (de ancho), y en un fuerte temblor la estructura se mueve para los lados. Si se sale de la base toda la estructura cae”, manifestó Castillo.
Recordó que esto sucedió en el terremoto de 7,5 grados en Limón en 1991, donde cinco puentes grandes de carretera colapsaron, así como 13 pequeños.
Y se repitió el 8 de enero del 2009 en Cinchona, donde puentes cayeron luego del terremoto de 6,2 grados en la escala de Richter.
Entre las recomendaciones que hizo el experto, está que se agreguen topes que impidan que la estructura se desplace o desprenda de las bases.
Agregó que los puentes que se construyen hoy son buenos, pero no tienen ese elemento que les permita resistir un temblor sin que se desplomen.
María Lorena López, viceministra de Obras Públicas, respaldó las construcciones que se hacen actualmente y dijo que cumplen con medidas de seguridad.
Añadió que se levantan bajo el Código Sísmico para edificaciones, pero aceptó que no existe un apartado exclusivo para puentes en el documento. “Todos los puentes que se hacen actualmente llevan un estudio previo y se hacen bajo rigurosas medidas de calidad”.
Citó entre ellos los pasos a lo largo de los 660 km de la carretera Interamericana Norte y la Sur.
“Los puentes de la Interamericana tienen una resistencia de reserva, pero se puede ver que todas las losas están dañadas, y eso es producto de la sobrecarga y la falta de mantenimiento”, especificó.
Los pasos a lo largo de la vía Interamericana tienen más de medio siglo de funcionar.
Esos puentes tenían una vida útil de 50 años, y capacidad de soportar pesos hasta de 25 toneladas.
Hoy en día, los realidad es otra. Los requerimientos mínimos son de una resistencia sísmica de 75 años y al menos 40 toneladas.
“Los puentes deben de ser rehabilitados, sea por soporte de carga o sísmica”, recalcó Castillo.
Incluso el Consejo Nacional de Vialidad (Conavi), se vio obligado a rehabilitar los puentes de Aranjuez y Abangares sobre la Interamericana Norte, pues ya tenían muestras de deterioro.
Esos dos puentes soportaban el paso de camiones hasta de 45 toneladas cuando fueron hechos para soportar apenas 25.
Ese documento es revisado por la comisión permanente del
Según Castillo, el nuevo código sísmico para pasos tiene una serie de medidas de seguridad que el código de edificaciones no incluye, entre ellas el tope sísmico, que impide que la losa se desplace fuera de las bases.
También, contiene objetivos de desempeño para la rehabilitación sísmica y requisitos mínimos para el diagnóstico preliminar de los puentes que están hoy en día.
Costa Rica sufre en promedio 10 temblores fuertes por mes, y además cuenta con 1.338 puentes, en promedio de 27 metros.
Para Castillo, cientos de estructuras han soportado varios temblores porque guardan cierta capacidad estructural para hacerlo.
Pero opinó que la capacidad de los pasos llega a su fin.