Juan Diego Córdoba González. 4 febrero, 2019
Los niños retirados del Hogar de Vista de Mar contaron a las trabajadoras sociales y psicólogas del PANI cómo se adaptan a sus nuevos albergues. Fotografía: Alejandro Gamboa Madrigal
Los niños retirados del Hogar de Vista de Mar contaron a las trabajadoras sociales y psicólogas del PANI cómo se adaptan a sus nuevos albergues. Fotografía: Alejandro Gamboa Madrigal

“Nos dijeron que íbamos para un paseo y que nos íbamos a volver a ver todos”.

Así cuenta una niña de ocho años, cómo los agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) y personal del Patronato Nacional de la Infancia (PANI) se la llevaron del Hospicio de Huérfanos de San José, junto a su hermanito y a otros 17 menores que crecían en el hogar de Vista de Mar, en Goicoechea.

El procedimiento de retiro el 21 de diciembre fue liderado por la jueza Nelda Jiménez, del Juzgado de Familia, Niñez y Adolescencia del Primer Circuito Judicial de San José.

La funcionaria justificó el egreso de los menores en las denuncias que el Patronato hizo contra el Hospicio de Huérfanos, según las cuales, los pequeños sufrían agresiones de todo tipo.

“Quiero volver al Hogar”, le confesó la niña a una psicóloga de esta institución, pocos días después de ser reubicada en otro albergue del PANI y enterarse de que otros compañeritos suyos fueron llevados a otros sitios.

El Hogar de Vista de Mar intentó recuperar la tutela de los menores mediante un recurso de amparo. Sin embargo, luego de analizar el caso, los magistrados le dieron la razón al PANI y al Juzgado de Familia, al considerar que actuaron por el bien de cada uno de los menores.

“Me cuidaban bien”, dijo otra niña de nueve años que crecía en Vista de Mar. Sin embargo, en su conversación con una psicóloga del PANI, la pequeña hace referencia a maltratos.

“Si pudiera cambiar algo del Hospicio sería que no me agarren tan fuerte las manos, porque eso me lastimaba. Cuando me comportaba mal me metían al agua fría, hasta cuatro veces y hasta que me quedara callada”, narró.

Los informes de estado de los menores desarrollados por las psicólogas y trabajadoras sociales del Patronato presentados como prueba en la disputa legal entre el hospicio y la institución, reportan que los niños extrañan el Hogar de Vista de Mar; empero, también indican que ellos se están adaptando a sus nuevos albergues de buena manera.

Todos han requerido atención especializada. Algunos presentan conductas impulsivas asociadas con la ansiedad ante la separación de su lugar de residencia.

También tienen que abordar miedos que los pequeños tienen con respecto a permanecer en albergues institucionales del PANI, tomando en cuenta que se encontraban en el hogar de una organización no gubernamental.

Los menores } también comentaron que la “mami E” (una cuidadora) supuestamente abusó de una persona menor de edad en el Hospicio donde se encontraban, razón por la cual se le despidió. También aseguraron que hay otras “mamis” en proceso de investigación por otros casos.

Incluso, una de las niñas contó que eran obligados a llamarles “mamis” a sus cuidadoras, de lo contrario eran castigados. El PANI establece que el término correcto para que un niño se refiera a sus cuidadoras es “tías”.

A pesar de que la mayoría de los niños reporta un buen proceso de adaptación a su nuevo centro, este no es el caso de un pequeño de 10 años, que evidencia problemas más graves para adaptarse a su nuevo albergue.

“En estos pocos días que ha permanecido en el albergue, las encargadas de cuido directo refieren reiteradas agresiones por parte de este niño en perjuicio del resto de la población. Ellas indican que no acata indicaciones, no respeta a nadie, ha realizado destrozos de sillas y puertas, se le ha visto queriendo estrangular a dos de los niñas, a la bebé de un año y a una niña de dos años de edad, esto ocurrió en dos ocasiones”, señala el informe de la trabajadora social.

En el nuevo albergue, dos niñas de 10 y 12 años habrían denunciado ante sus cuidadoras, que el pequeño tocó sus partes íntimas y lo intentó hacer en otra ocasión.

En el expediente de este menor no se registran abusos sexuales o conductas sexualizadas, por lo que el documento insta a darle seguimiento a este caso.

Al margen de estos casos, el Patronato Nacional de la Infancia y el Hospicio de Huérfanos de San José continúan en negociaciones sobre la posible reapertura del Hogar de Vista de Mar, sin que se conozca si el PANI avalaría el regreso de los mismos 19 menores que fueron retirados de ese centro de crianza.