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Municipalidad de San José gasta ¢60 millones en cercar parques por pandemia

Ayuntamiento amplió contrato con la compañía Rahso para mantener las vallas hasta el 31 de diciembre

La Municipalidad de San José (MSJ) ha pagado más de ¢60 millones a la empresa Rahso por concepto de alquiler de vallas para cercar parques públicos ubicados en el cantón, como parte de las acciones para evitar contagios de covid-19 durante la pandemia.

Se han hecho seis contrataciones desde el año anterior, cada una por plazos de dos a tres meses. En 2020 se pagaron ¢30,5 millones por dos contratos y en 2021 la erogación ha sido de ¢29,9 millones por cuatro contrataciones.

El director de la Policía Municipal de San José, Marcelo Solano, indicó que al inicio de la pandemia, la empresa Rahso puso a disposición del Comité Municipal de Emergencias, sin ningún costo, un aproximado de 1.000 vallas para condonar los parques que fueran necesarios.

La única condición que alegaron es que no podían aportar personal para ubicar los objetos, por lo que tuvieron que ser colocados por funcionarios municipales. El préstamo se extendió por cinco meses, pero luego la compañía les informó de que ya no podía brindar el servicio de manera gratuita.

“Solicitó que, si era necesario mantenerlas, había que sufragar un costo y que de lo contrario ya la empresa procedería a recogerlas en razón de que se estaban deteriorando. Algunas fueron sustraídas y otras estaban perdiendo la pintura o habían sido dañadas.

“La Municipalidad valoró la necesidad de tenerlas y le dijo a la empresa que recogiera la mitad, entonces quedaron cerca de 500 vallas que ahora sí se quedaron bajo contrato”, explicó Solano, quien detalló que se amplió la contratación de este año hasta el 31 de diciembre.

Debate por apertura

Uno de los espacios que ha sido cerrado con estas vallas metálicas es el parque Francia, ubicado en barrio Escalante. Según el jerarca policial, la medida ha generado debate entre comerciantes y vecinos, ya que los primeros piden apertura, pero los segundos exigen que se mantengan los cercos.

Se trata de un grupo de 30 habitantes que viven en los alrededores del parque, que además alegan preferir el cierre con el fin de que no se acerquen jóvenes a reunirse en el sitio como antes de la pandemia. Dicen que los asistentes generaban problemas de orden público y que por eso quieren que se queden las vallas.

No obstante, Solano aseguró que dicho reclamo no es tomado en cuenta en este momento para valorar el cierre del parque, ya que la medida se considera únicamente por criterios sanitarios en el marco de la pandemia. Empero, las autoridades han conocido que esta directriz ha provocado que se reduzcan las ventas en los comercios aledaños al parque.

La apertura de los parques y otros espacios públicos está en manos de los ayuntamientos, pero para tomar la decisión deben cumplir una serie de protocolos, para los cuales no todas están preparadas. Las medidas están dispuestas en un documento denominado “Lineamientos para el uso de espacios públicos al aire libre, incluidos los que posean cerramiento perimetral, para fines recreativos y de actividad física (Servicios Públicos)”, emitido desde abril por el Ministerio de Salud.

En gran medida, la decisión depende del avance de contagios y en este momento el país encara un pico, del que ha costado descender. Para el jueves 30 de setiembre se registraron 2072 nuevos infectados, mientras que en los hospitales permanecían 1.315 pacientes de covid-19, 450 en unidades de cuidados intensivos.

José Andrés  Céspedes

José Andrés Céspedes

Periodista en la sección Sociedad y Servicios de La Nación. Escribe sobre vivienda y trabajo.