Los lectores de La Nación en Internet señalan a la empresa Autopistas del Sol como la responsable de los problemas constructivos de la carretera entre San José y Caldera, inaugurada en enero 2010.
La Nación aplicó ayer un sondeo en el que se consultó: “¿Quién debe asumir la responsabilidad por las fallas y desaciertos en la construcción de la carretera San José-Caldera?”.
Se incluyeron cinco opciones de respuesta: el despacho del Ministro de Obras Públicas y Transportes, el Consejo Nacional de Concesiones (CNC), la concesionaria Autopistas del Sol, la exsupervisora IMNSA, o la actual supervisora Cacisa-Cano-Jiménez.
La consulta estuvo en línea ayer entre las 10 a. m. y las 4 p. m. y la respondieron 1.809 lectores.
De ese total, el 68% (1.237 lectores de este diario) opinó que la concesionaria es la responsable de los fallos y desaciertos en la nueva carretera hacia Caldera.
El CNC fue el segundo ente señalado por quienes participaron en la consulta. Los datos indican que 394 personas opinan que el CNC debe asumir la responsabilidad (un 22% del total).
El despacho del ministro de Obras Públicas y Transportes aparece en tercer lugar, según quienes participaron en la encuesta, con un 8% (144 lectores).
Las firmas consultoras IMNSA y Cacisa-Cano -Jiménez –encargadas de fiscalizar las obras en diferentes momentos del proyecto– fueron designadas como responsables por el 1,1% y el 0,71% respectivamente de los que respondieron por la web.
Esta consulta no tiene rigor científico y solo reproduce el pensamiento de un grupo abierto de lectores que accedieron a responder la pregunta en Internet.
La Nación publica esta semana un recuento de los principales problemas que ha sufrido la construcción de la ruta 27, por una inadecuada supervisión del proyecto de 80 km y que costó $250 millones.
Molestia en la calle. Además de los lectores en Internet, este medio también consultó ayer a los afectados por el cierre de la radial de 2,5 kilómetros que conduce a Atenas de Alajuela y que colapsó desde julio del año pasado, por problemas en la inclinación de los taludes.
Sin esta radial, los atenienses deben realizar un recorrido de 5 kilómetros (el doble que la radial) para poder comunicarse con la nueva carretera a Caldera.
Los transportistas, por ejemplo, alegan que sus clientes se quejan porque el servicio sale más caro.
“Hay que dar mucha vuelta. Con la radial cerrada uno dura casi el doble de tiempo y los clientes tienen que pagar hasta cinco mil colones más”, declaró el taxista Víctor Garita Vargas.
En cambio, Giovanni Madrigal, quien tiene una soda en el mercado de Atenas, se queja porque la radial está cerrada, pero le siguen cobrando un peaje de ¢280.
“Lo que nos afecta es que nos están cobrando un peaje de algo que no estamos utilizando. Si la radial está cerrada, no deberían cobrarnos peaje. Además, uno dura el doble con la radial cerrada”, declaró el comerciante.

