Servicios

ICE pondrá en venta propiedades ociosas para ganar liquidez

Instituto tiene más de 3.000 inmuebles de los cuales pretende obtener no menos del 10% del valor total de los activos con venta; medidas de eficiencia podrían incluir cierre de plantas térmicas, reducción de planilla constructiva y fuerte contención de gasto

La agencia del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) localizada cerca del Mall San Pedro, en Montes de Oca, podría en un tiempo cambiar de rótulos y pasar a otras manos.

Lo mismo podría ocurrirle a decenas de las más de 3.000 propiedades que posee el Instituto ya listadas en un inventario que solicitó la gerenta general de la entidad, Hazel Cepeda Hogdson, con la idea de ponerlas a la venta o en alquiler en busca de ganar más liquidez y mejorar la gestión de la empresa pública.

Cepeda, quien asumió el cargo en agosto, aseguró que el ICE empezará el proceso en próximos meses con todos los inmuebles que no cumplan funciones estratégicas. Están descartadas las plantas de generación. Sin embargo, antes deben realizarse inspecciones y avalúos.

Ella espera que la medida deje una ganancia equivalente a no menos del 10% del valor económico del conjunto total de propiedades.

¿Y cómo se venderán?

“Aquellos edificios con personal que no desarrolla actividades estratégicas como por ejemplo la agencia que tenemos en San Pedro de Montes de Oca, podrían monetizarse con opciones de arrendamiento a plazo. Otros inmuebles no estratégicos que hallemos ociosos, se venden”, explicó.

La idea es deshacerse de toda posesión (incluye equipos o suministros en desuso) que genere más costos que beneficios.

"Aquellos arrendamientos en curso donde tengamos actividades, analizaremos si mantendremos esas operaciones allí o tomamos otro tipo de arrendamiento”, agregó.

La semana pasada, la agencia calificadora Moody’s mantuvo para el Instituto la calificación B1 y mejoró su perspectiva del crédito de Negativa a Estable, pero le recomendó que el pago de intereses por el actual endeudamiento no afecte su flujo de efectivo (liquidez).

El ICE mantenía una deuda por ¢2,9 billones entre obligaciones con bancos, colocación de bonos de deuda y arrendamientos operativos al tercer trimestre del 2019, según sus estados financieros.

No obstante, ha acumulado liquidez para honrar vencimientos de algunas de estas obligaciones en el 2021 y, a la fecha, posee ya una reserva de $300 millones para ese fin.

Contención de gasto

La venta de propiedades forma parte del plan para generar más liquidez dentro de un programa general de mejora y optimización administrativa que incluye, además, el congelamiento de compra de activos.

Solo ese freno reciente en compras de equipos o propiedades alivió los requerimientos de flujo de caja del ICE el año pasado, al punto de generar ¢2.500 millones de ahorro en ese año.

Cepeda adelantó que este año espera cerrar con unos ¢3.000 millones de ahorro en acciones de contención de gasto.

La gerenta explicó que, en el caso de activos estratégicos como plantas de generación, estas acciones consistirán en fortalecer los esquemas de mantenimiento y operación de las instalaciones para hacerlas más eficientes y ahorrativas.

Esta revisión podría incluso traducirse en nuevos cierres de plantas térmicas que, por su antigüedad, ya resultan más costosas de mantener frente a instalaciones más recientes y modernas.

La revisión empezará así con las siete plantas térmicas: Guápiles, Moín II y Moín III (Limón), Barranca, Orotina y Garabito (en Puntarenas) y San Antonio (Heredia) y continuará luego en instalaciones con otras fuentes de generación (hídrica, geotérmica, etc).

“Vamos a ser transparentes, entre nuestras plantas más antiguas está la planta térmica de Moín (de 1991). Estamos convencidos de que esto es algo natural: hay herramientas que llegan a un punto cuando cierran la vida útil. Hay momentos para construir o excluir. Todo se respaldará con estudios técnicos y financieros al decidir”, señaló.

En el 2013, el ICE cerró la planta térmica de Colima (en Tibás, San José) y en junio del 2016 cerró Moín I que estaba en Sandoval de Limón.

Distribución de planilla constructiva

Otro cambio previsto consistirá en disminuir la planilla de obras del ICE, según concluyan los contratos constructivos.

Al no tener el ICE obras en construcción o grandes proyectos en la mira, Cepeda considera que estas planillas terminan su ciclo con cada proyecto.

“Se espera un ahorro importante con esta medida, pero quiero enfatizar en que somos muy sensibles al tema del empleo, al debido proceso y buscar el mejor escenario para este personal. Incluso vamos a hacer esfuerzos por trasladar al resto de la institucionalidad pública nuestro talento constructivo”, adelantó.

Además, el Instituto no descarta realizar nuevas campañas de movilidad laboral voluntaria este año.

Otras medidas de eficiencia operativa incluyen una fuerte reducción de viajes internacionales de capacitación o seguimiento de contratos, e incluso giras dentro de Costa Rica. Se apostará, más bien, por comunicación digital.

Otro flanco de ahorro y eficiencia, comentó, consiste en una revisión de todos los procesos de contratación de servicios del ICE.

“Utilizaremos al tope la capacidad que ya tengamos antes de contratar y, aquello que sí contratemos, tendrá que ser profundamente competitivo en calidad y precio, sean servicios para el negocios de telecomunicaciones o electricidad”, recalcó.

Esa instrucción también alcanza el esquema de adquisición de bienes y suministros de mantenimiento para plantas de generación.

El balance financiero del Grupo ICE, al cual pertenece el Instituto, parecía mejorar al final del 2019 sin que implique todavía estabilidad financiera dado su alto endeudamiento.

Sin embargo, Cepeda aseguró que el cierre del Grupo a diciembre anterior mostraba una tendencia positiva y un excedente de operación bastante "más halagador en comparación con el 2018”.

“No estamos en el punto que queremos y hay mucho qué trabajar. Apenas empezamos, pero el año 2020 será muy revelador porque hay signos de recuperación. Ante los ojos de los costarricenses, de nuestros socios e inversionistas nacionales e internacionales, nos verán con una luz muy distinta al concluir este año” adelantó.

El conglomerado de empresas públicas registró al tercer trimestre del 2019 un aumento en sus ingresos del 5,8% con relación al mismo periodo del año anterior, al pasar de ¢1.036 millones a ¢1.096 millones; una diferencia de ¢60.341 millones, indican sus últimos estados financieros.

Los integrantes de este grupo empresarial son el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) y sus subsidiarias Radiográfica Costarricense S.A., Compañía Nacional de Fuerza y Luz (CNFL), Compañía Radiográfica Internacional Costarricense S.A. (CRICSA), Cable Visión de Costa Rica S.A. (CVCR) y Gestión de Cobro Grupo ICE S.A.

Mejora desempeño del ICE

Negocios de electricidad y telecomunicaciones

Juan Fernando Lara Salas

Juan Fernando Lara S.

Redactor en la sección Sociedad y Servicios. Periodista graduado en la Universidad de Costa Rica. Ganó el premio Redactor del año de La Nación (2012). Escribe sobre servicios públicos, infraestructura, energía y telecomunicaciones.