Juan Fernando Lara. 30 julio
Vista de una de las oficinas de Cable Visión en La Florida de Tibás. Esta mañana, se comunicó al personal el inicio del proceso de despido / Alonso Tenorio.
Vista de una de las oficinas de Cable Visión en La Florida de Tibás. Esta mañana, se comunicó al personal el inicio del proceso de despido / Alonso Tenorio.

El Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) inició este martes el despido de 220 empleados de su subsidiaria Cable Visión de Costa Rica S.A., luego de que el área de Telecomunicaciones de la entidad absorbiera sus operaciones.

El despido abarcará toda la planilla de la subsidiaria, confirmó Jaime Palermo Quesada, gerente corporativo del ICE quien añadió que este martes se envío del aviso de liquidación a las 220 personas.

El preaviso de 30 días también servirá como lapso cuando el ICE analizará cuánto del personal cesante podría asumir.

“Ya le dijimos a la gente que presenten sus atestados y se está en el proceso de selección. No tenemos el número exacto de quiénes podrían ser absorbidos pero serán quienes sí califiquen para venirse al ICE”, añadió.

Palermo comentó que el personal de Cable Visión que eventualmente pasaría al Instituto incluiría fuerza de ventas, soporte al negocio e ingenieros, pero sin detallar cuántos.

Gabriela García, trabajadora con seis años en la empresa, se quejó de falta de información por parte del Instituto.

“El día de hoy está cerrando operaciones, se están despidiendo a 218 empleados, de esos solo quieren contratar a unos cuantos para la parte técnica (...) Nosotros los empleados necesitamos trabajo, nos unimos a las filas de desempleo a partir del 30 de agosto”, manifestó.

Según la funcionaria, la empresa no está quebrada y actualmente tenía 27.000 clientes.

(Video) Testimonio de afectada

La operación, aseguró también, proveerá un crecimiento de clientes a la cartera del ICE, los cuales serán atendidos con gente de Cable Visión.

“No puedo estimar cuánto va a crecer el ingreso pero se dará un crecimiento natural de clientes que se incorporan a la cartera de negocios del ICE. Para clientes de Cable Visión no hay implicación porque habrá continuidad en sus servicios pero con el nombre de ICE”, explicó.

Palermo además confirmó la eliminación completa de la marca Cable Visión S.A. del portafolio del Grupo ICE ya que en adelante todo servicio de telecomunicaciones (Internet fijo y telefonía) se venderán únicamente bajo la marca Kolbi.

“Es un proceso en el cual el ICE hizo una apuesta para apoyar el tema de la telefonía fija y los datos fijos. Desde el punto de vista del negocio, pues no dio los resultados que se esperaba y el Consejo Directivo tomó la decisión de absorber la empresa”, agregó el gerente de Telecomunicaciones.

La salida de estos trabajadores la informó el mismo Palermo el 30 de mayo pasado a la Asociación Nacional de Técnicos en Telecomunicaciones (Anttec), uno de los sindicatos del Instituto quien le hizo consultas previas sobre el tema.

“Durante el período de estabilización que concluye el 31 de agosto de 2019, el ICE determinará los requerimientos de personal que permitan la continuidad y operatividad del negocio”, indica la misisa de Palermo en poder de este diario.

Desenlace de un mal negocio

La salida del personal sobrevino ocho meses después de que el Consejo Directivo del ICE informara a la Contraloría General de la República que absorbería a la subsidiaria.

La decisión comunicada el 4 de diciembre del 2018, vino pocos días después de que este diario divulgara que el ICE lanzó un salvavidas financiero de ¢23.000 millones a su subsidiaria entre los años 2014 y el 2017.

La empresa fue adquirida por el Grupo en diciembre de 2013 en $12,3 millones, cuando sus finanzas ya estaban deterioradas, según un informe de la Contraloría.

El 28 de junio del 2018, la Contraloría descubrió que a un año después de ser parte del Grupo ICE, la cablera presentaba pérdidas que la entidad catalogó como “riesgosas” para la Hacienda Pública.

Así consta en un informe de auditoría del Área de Fiscalización de Servicios de Infraestructura de la CGR.

Por esta razón, el órgano contralor considera que Cable Visión de Costa Rica se constituyó en una empresa “patrimonialmente deteriorada”, pues en vez de fortalecer el negocio ha dejado pérdidas acumuladas por ¢5.534 millones, entre diciembre del 2014 y diciembre del 2017.

Esa pérdida equivale a 48% de su patrimonio.

El documento explica que esa situación de varios años se debió a su incapacidad de generar suficientes ingresos para cubrir sus gastos y su operación, a causa de una “fuga masiva de clientes debido a la mala calidad y falta de disponibilidad del servicio”.

Conforme el análisis, esos problemas no se atendieron de manera “adecuada y oportuna por parte de las autoridades de la empresa y del ICE en los dos primeros años de gestión como empresa del Grupo ICE”, en referencia a los años 2014 y 2015 cuando la casa matriz empezó a inyectar auxilio financiero.

Bajo la anterior administración, con Carlos Obregón en la Presidencia Ejecutiva, el ICE hizo aportes extraordinarios por ¢2.027 millones en el 2014 y ¢5.536 millones al año siguiente. En el 2016, el auxilio financiero ascendió de nuevo a ¢5.536 millones y, en 2017, alcanzó los ¢9.908 millones; precisa el documento.

Sindicato pide responsables

La salida del personal suscitó la reacción de uno de los sindicatos del ICE, la Asociación Nacional de Técnicos en Telecomu nicaciones (ANTTEC), quien pidió sentar responsabilidades.

El grupo planteó en un comunicado si, entre los despedidos, figuran los funcionarios que hicieron el negocio sin considerar “alertas que se hicieron en las dos auditorías externas que señalaban prácticas empresariales incorrectas”.

“La respuesta es un rotundo NO, no están formando parte de los desempleados, quienes hicieron el caso de negocios, ni quienes no lograron hacer coordinación efectiva entre CVCR y el Sector Telecomunicaciones del ICE!”, recalca el grupo.

Colaboró con esta información el fotoperiodista Alonso Tenorio Barrantes