Juan Fernando Lara Salas. 1 junio
Fachada del edificio del ICE localizado frente al Parque Metropolitano La Sabana, en San José. La jerarca de la institución afirma que todavía hay trabajo pendiente para garantizar la sostenibilidad financiera. Foto: John Durán
Fachada del edificio del ICE localizado frente al Parque Metropolitano La Sabana, en San José. La jerarca de la institución afirma que todavía hay trabajo pendiente para garantizar la sostenibilidad financiera. Foto: John Durán

De acuerdo con un reporte de estados financieros auditados del 2019, las finanzas del Grupo ICE superaron los “números rojos” que mostraban al cierre del 2018.

El excedente de operación de Grupo cerró el año pasado en ¢138.677 millones; una diferencia de ¢124.293 millones respecto a los ¢14.384 que reportó al final del 2018.

Eso es más de nueve veces los resultados del 2018.

El Grupo lo conforman el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), la Compañía Nacional de Fuerza y Luz (CNFL), Cablevisión de Costa Rica S. A., Radiográfica Costarricense S. A. (Racsa) y Gestión Cobro Grupo ICE S. A.

Dicha mejora obedece, en parte, a un aumento interanual en sus ventas de electricidad y en servicios de telecomunicaciones superior a los ¢59.000 millones.

Estas pasaron de ¢1.399 millones en el 2018 a ¢1.459 millones a diciembre del año pasado, lo cual representa una mejoría de 4% en esos ingresos.

Además, en el mismo periodo, el Grupo ICE rebajó 8% sus costos de operación para un ahorro de ¢41.800 millones. Esos gastos pasaron de ¢518.767 millones a ¢476.960 millones entre 2018 y 2019; respectivamente.

Los estados financieros reflejan que el excedente neto del Grupo ICE pasó de “números rojos” por -¢256.165 millones en 2018 a un resultado positivo de ¢116.604 millones en 2019, equivalente a una mejoría del 145%.

Dicho excedente neto está influenciado, principalmente, por la apreciación del colón ante el dólar estadounidense durante el año pasado ya que el Grupo pasó de -¢99.607 millones en 2018 a ¢129.161 millones correspondientes a distintos instrumentos financieros para el financiamiento de su deuda que asciende a ¢2,9 billones al cierre del 2019.

Sin relajarse aún

Irene Cañas, jerarca del ICE, expresó este lunes en un comunicado que aún queda mucho trabajo pendiente para consolidar varias acciones que garanticen la sostenibilidad financiera del ICE y sus empresas, en el mediano y el largo plazo.

“Si bien las cifras de 2019 son positivas, en las próximas semanas el ICE publicará detalles sobre la actualización de su hoja de ruta para la sostenibilidad financiera y la competitividad de sus negocios”, agregó.

Sobre el escenario de emergencia nacional por el covid--19 y su impacto en los ingresos del Grupo, la jerarca adelantó que “se reforzarán acciones como el ahorro en gastos administrativos, la digitalización de los servicios y la reducción de contratos de alquiler de inmuebles y vehículos, entre otras”.

Hazel Cepeda Hogdson, gerenta general del ICE, ha dicho que entre otras medidas de ahorro y generación de ingresos, la entidad venderá propiedades ociosas entre las más de 3.000 que son su propiedad.

La expectativa de Cepeda es que dichas ventas dejen una ganancia equivalente a no menos del 10% del valor económico del conjunto total de propiedades.

Del mismo modo, la jerarca anunció que venderá vehículos y maquinaria en desuso entre más de 3.487 vehículos que el ICE poseía a inicios del 2020.

De hecho, el mes pasado, ICE estaba alistando un multimillonario remate de equipos y vehículos ociosos para ganar liquidez en lo que sería una venta de bienes valorados en ¢2.211 millones debido a la decreciente actividad constructiva en proyectos del negocio de energía.