Patricia Recio. 24 julio
24/7/19. Alajuela. Aeropuerto Juan Santamaría. Aeris cumple ya 10 años de administrar el Aeropuerto. Rafael Mencias Director de Aeris. foto: Eyleen Vargas/ Agencia Ojo por Ojo.
24/7/19. Alajuela. Aeropuerto Juan Santamaría. Aeris cumple ya 10 años de administrar el Aeropuerto. Rafael Mencias Director de Aeris. foto: Eyleen Vargas/ Agencia Ojo por Ojo.

El aeropuerto Juan Santamaría podrá recibir a partir del sábado 1.° de agosto cinco vuelos a la semana procedentes de la Unión Europea, Canadá y el Reino Unido.

Ese volumen de operaciones, representa un 1% de los vuelos que normalmente llegan a esa terminal durante las semanas de temporada alta.

Rafael Mencía, director de Aeris -empresa gestora de la terminal- reconoció en una entrevista con La Nación que tenían una expectativa mayor, pero aún así considera que con esa “pequeña” apertura es posible hacer mucho para demostrar que el sector está en condiciones de hacer frente a un crecimiento paulatino de la actividad aérea.

–¿Cómo toman el anuncio de la reapertura dado a conocer este jueves? ¿Era lo que tenían previsto?

–Habíamos estado en muchas reuniones, con el Ministerio de Salud, con las líneas aéreas.

“Nuestra expectativa era un poquito más de vuelos, pero hay que entender la situación tan calamitosa que se tiene con este tema de la pandemia.

“Y de alguna manera esta reapertura y esta necesidad de reapertura que tiene la economía, coincide lamentablemente con un incremento de los contagios en Costa Rica, lógicamente causa la necesaria y razonable precaución al gobierno”.

“Estamos abriendo apenas 1% de las operaciones. El aeropuerto tuvo 21.000 operaciones comerciales el año pasado, es un promedio de 406 operaciones por semana. En meses pico suben a más de 500.

“Esperamos que sea un proceso paulatino de crecimiento. De alguna manera, aunque hay muchas causas externas que no están bajo nuestro control, uno aspiraría que sea una primera prueba de fuego. Vamos a comenzar con un volumen muy pequeño. Eso nos permite aprender sobre la marcha.

“Esperábamos más, pero con ese poco que nos dieron, podemos construir el futuro. Lo importante es hacerlo bien y probar que la navegación aérea no es un vector de contaminación”.

“Con lo que tenemos podemos construir el futuro, no teníamos nada ayer. Vamos a comenzar con eso y vamos a tratar de hacerlo bien”, Rafael Mencía.

–¿Cuáles son las aerolíneas que van a venir al país en esta primera fase?

Iberia, Luftahnsa, también va a venir KLM. Van a venir tres líneas aéreas europeas que tienen intención de viaje.

“Costa Rica tiene la ventaja de ser un destino apreciado antes de la pandemia y durante la pandemia.

“Veo líneas aéreas muy comprometidas con protocolos bien establecidos. Eso va a garantizar el éxito de la primera apertura y va a facilitar que la administración y el Gobierno puedan tomar las segundas y las terceras (decisiones de apertura) y ahí sí ir en crescendo.

“Hay que decir que el anuncio viene en un momento que es el último de tráfico atractivo, los meses de agosto y setiembre han sido meses muy bajos”.

–Costa Rica abrió las puertas para la Unión Europea, pero ellos no tienen a Costa Rica en su lista de viajeros posibles. ¿Es rentable para las aerolíneas europeas venir al país en esas condiciones?

–El hecho de que Costa Rica abriera los vuelos a Europa, abre la vía diplomática.

“Nuestra lógica dice que al hacer el anuncio de los vuelos a Europa se manifestará la reciprocidad, porque las líneas aéreas necesitan ese otro pedazo del tráfico de costarricenses que quieran ir a Europa, que el avión pueda llenarse no solo de europeos que vienen a Costa Rica, sino de costarricenses que quieren viajar y están esperando la oportunidad de ir a Europa”.

–El anuncio de la exclusión de Estados Unidos, siendo el principal mercado para el turismo en Costa Rica, ¿lo tenían presupuestado, cómo afecta los planes de operación del Santamaría?

– No es una sorpresa, es un planteamiento que siempre hicimos a los representantes del Ministerio de Salud. Ellos tienen la información de lo importante que es el turismo de Norteamérica, pero nuestra expectativa al exigir la prueba era que se abriría a los Estados Unidos.

“Parece que la Administración prefirió ser más cauta y hay que decir a su favor que hay vidas humanas y la salud de la gente en juego. A nosotros nos hubiera gustado abrir algo a los Estados Unidos, pero teníamos la información de la duda y la aprehensión que había con ese país donde la pandemia tiene ribetes de crecimiento muy importantes”.

– ¿Hubo algún cambio en los protocolos que ustedes habían diseñado, el Ministerio de Salud añadió o cambió algo de lo planteado?

–Los protocolos están bien ajustados a lo que teníamos, se discutieron y se compatibilizaron.

–¿Incluir las pruebas para detectar el covid-19 del tipo PCR (“Reacción en Cadena de la Polimersa”) fue una decisión que se adoptó sobre la marcha ante el repunte de contagios y por la urgencia de no postergar más la apertura?

–Conocíamos el tema de la prueba PCR, de hecho en el primer protocolo ya lo incluíamos.

“Costa Rica no es el único país (que pide la prueba), hay algunos países que están pidiendo la prueba de covid-19.

“Había dos posturas, una que lo estimulaba como una protección adicional, aunque sabemos que la prueba no es garantía absoluta. Otra en la que se pensaba que podía desestimular el tráfico, porque la prueba no es tan barata, cuesta entre $35 y $120, es un costo adicional para el pasajero, pero la medida se tomó de esa manera en prevención de que haya una evidencia de que ese pasajero el día antes de abordar esté negativo.

“Es una medida que esperamos se pueda flexibilizar en el tiempo, pero es la que tomó la Administración y la vamos a apoyar en su control. Le va a tocar probablemente a los organismos del Estado responsables del hacer el escrutinio de pasajeros asegurarse que tienen su prueba”.

–Usted menciona que lo anunciado no es exactamente lo que esperaban. ¿Cuánto esperaban para esta primera fase?

-Teníamos la intención de viaje a cerca de 50 vuelos por semana en la temporada alta, no en agosto.

“Lógicamente eso incluía todas las líneas norteamericanas, latinoamericanas como Copa y Avianca. Eso sería casi una apertura total, mucho más alto de lo que se ha abierto, creo que eso marca la tónica de que el crecimiento va a ser muy pausado”.

–¿Hay alguna proyección de cada cuánto se va a estar revisando ese incremento de vuelos y de países limitados?

–No tenemos una programación de esa manera, pero estoy seguro que es un tema que nos atañe a todos, estoy seguro que ese diálogo va a continuar de manera dinámica y permanente.

“Se ha dado el primer paso y creo que lo que va a hacer la Administración es observar de cerca lo que sucede en ese primer paso y eso va a dictaminar los pasos futuros.

–¿Cómo será la programación de esos cinco vuelos semanales a partir de agosto?

– No hemos hecho la valoración todavía, el anuncio apenas se hizo este jueves, nosotros tenemos requerimientos un poquito mayores que eso.

“Ahora le tocará a la dirección comercial tener encuentros con las líneas aéreas y tratar de buscar una combinación que sea lo más eficiente posible. Es decir, que esos vuelos traigan la mayor cantidad de pasajeros posibles y que vengan en horarios separados, que eso va a ser muy fácil. La programación de vuelos, el distanciamiento social, se hace muy fácil con el anuncio, esa es la parte buena.

“Lo importante es que dimos el primer paso, con ese poquito que nos aprobaron vamos a hacer mucho y mucho es hacerlo bien, portarnos bien, hacer el distanciamiento social, usar la mascarilla, aún en las actividades internas y lo mismo vamos a transmitir al sector turismo”.

– ¿En este momento el aeropuerto está totalmente listo para retomar esas operaciones? ¿Qué falta de aquí al 1.° de agosto?

–En realidad queremos la comunicación formal de Aviación Civil. Nos falta la formalidad de cómo se va a pedir, quién va a verificar el seguro, el formulario, nos falta conocimiento sobre esos temas que cubrió Aviación Civil con las autoridades. Nos falta que nos trasladen esa información para informarlo a las líneas aéreas. Entonces estaremos en capacidad de implementarlo todo.

“La apertura la vemos con entusiasmo, no somos pesimistas ni la vemos pequeña, por pequeña que sea la vemos como primer paso y sabemos que vamos a crecer porque la industria lo requiere”.