Juan Fernando Lara Salas. 24 julio
 La escuela Buenaventura Corrales, en el centro de San José, el pasado 16 de marzo cuando se suspendieron las clases presenciales en el curso lectivo del 2020 debido al nuevo coronavirus. Fotografía: Rafael Pacheco.
La escuela Buenaventura Corrales, en el centro de San José, el pasado 16 de marzo cuando se suspendieron las clases presenciales en el curso lectivo del 2020 debido al nuevo coronavirus. Fotografía: Rafael Pacheco.

Un grupo de analistas, liderados por la expresidenta de la República, Laura Chinchilla, reprocharon a la Sutel y al MEP que en este momento 500.000 estudiantes no tengan acceso a Internet.

Esa carencia dejó a ese grupo de alumnos de escuelas y colegios sin las herramientas pedagógicas durante la pandemia, cuando están suspendidas las clases presenciales.

Sus manifestaciones se dieron este jueves como parte del foro virtual “Cómo mejorar la conectividad de la educación virtual y el teletrabajo en Costa Rica”, organizado por La Nación y con el patrocinio de la empresa H Solís y el apoyo de la firma ITQS.

También integraron el panel, Federico Chacón Loaiza, presidente del Consejo Directivo de Sutel; José Gutiérrez, encargado de la Comisión de Banda Ancha de la Cámara de Comunicación y Tecnología (Infocom); Luis Montes, consultor del Banco Interamericano de Desarrollo; y Roberto Sasso, presidente del Club de Investigación Tecnológica.

La actividad fue moderada por Armando González, director de este diario.

“Voy a hablar con mucha franqueza. Si desde el MEP no han sido capaces de expresar en el Plan Nacional de Telecomunicaciones, con la urgencia requerida, metas para eliminarle a Fonatel cualquier excusa para atrasar las cosas que debieron hacer antes, si esto ha sido así, estoy segura que en otras áreas tampoco hay preparación”, expresó Chinchilla.

De esa forma, Chinchilla hizo referencia al reconocimiento del Ministerio de Educación Pública (MEP) de que del millón de estudiantes del país, más de 500.000 carecen de Internet o equipo necesario para seguir las clases virtuales.

Su vínculo con los docentes desde el 16 de marzo, cuando se suspendió el curso lectivo presencial, ha sido mediante fotocopias o recargas celulares para poder hablar con ellos o enviar o material por WhatsApp.

Dada la urgencia de la situación, Sasso propuso que familias inscritas en la base de datos del Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS) tengan la posibilidad de acudir a un proveedor de Internet para contratar ese servicio y que ese proveedor le cobre directamente al Fondo Nacional de Telecomunicaciones (Fonatel), “sin licitaciones ni papeleos ni nada. Con solo la cédula y una consulta a la base de datos”.

Fonatel, bajo administración de la Superintendencia de Telecomunicaciones (Sutel), tiene como propósito llevar telefonía e Internet a comunidades donde los operadores comerciales no brindan sus servicios al resultarles poco rentable como negocio.

El Fondo nació para promover acceso y servicio universal solidario en telecomunicaciones según lo establece la Ley General de Telecomunicaciones N° 8642, creada con la apertura de ese mercado en Costa Rica en el 2011.

Sin embargo, los panelistas recordaron que ha tenido en el tiempo dificultades para llevarle servicios a quienes más los requieren, lo que se hizo más evidente en la pandemia cuando las telecomunicaciones se convirtieron en servicio de primera necesidad para trabaja y estudiar.

“Hay que cerrar esa brecha y en particular la ineficacia en los Estados porque a lo mejor tarda mucho. Hay que mejorar la regulación y hacerla más ágil. La pregunta es si finalmente se cumplen las velocidades de conexión, si es así, las redes están bien pero a lo mejor quedan cuellos de botella. Entonces hay que evaluar las políticas de acceso”, manifestó Montes, representante del BID.

José Gutiérez, de Infocom, también sugirió, con sentido de urgencia, la necesidad de conectar a estos estudiantes con un replanteamiento de la política pública, al no ser expedita en este momento, cuando más se requiere.

“Fonatel ha tenido un punto de inflexión, ha tenido ya madurez y la ejecución de las metas se va logrando pero hay que remozar los programas”, advirtió.

El propio presidente del Consejo de Sutel, Federico Chacón, explicó que Fonatel funciona bajo un esquema de fideicomiso, el cual designa unidades ejecutoras para ejecutar los distintos programas, pero, admitió, ese esquema se puede reformular para volver más rápida la ejecución.

“Las unidades de ejecución aportan, pero es un tema que se puede valorar. Se pueden decir algunas cosas y hay un montón de asuntos de aprendizaje sobre Fonatel, sin embargo, creemos que ha dado resultados hasta el momento”, comentó Chacón.

El funcionario informó de que a la fecha, Fonatel ha dado Internet a 1.100 centros educativos de los 5.179 existentes en Costa Rica.

A pesar de esos datos, la expresidenta Chinchilla fue categórica y declaró que Fonatel ha sido una de las “más grandes frustraciones” de Costa Rica, al recordar que, cuando se abrió el mercado de telecomunicaciones en el 2011, prometió “solidaridad y es poco lo que se ha hecho”.

“Necesitamos conectar 5.000 centros y los podemos sacar adelante, no es solo Sutel y Fonatel, hay que llamar la atención al Gobierno porque no se han definido las metas. Está en manos de Fonatel que pueden responder a la circunstancia”, solicitó Chinchilla.

La exmandataria tampoco cree oportuna una iniciativa de ley para crear el bono de Conectividad, que llevaría conexión a Internet a hogares de estudiantes pobres y de zonas rurales con dineros de Fonatel. El plan fue presentado el miércoles el diputado liberacionista, Wágner Jiménez.

“En vez de una ley para un bono digital, mejor debería instalarse un control político sano desde la Asamblea Legislativa donde, semana a semana, se llame a cuentas el MEP, a la Sutel y al Ministerio de Ciencia, Tecnología y Telecomunicaciones, sobre cómo avanzan proyectos para darle Internet y condiciones a estos estudiantes”, concluyó.