
Ni siquiera la promulgación de una ley logró detener el aumento en el déficit de hidrantes.
Mientras que en el año 2008 el país tenía un faltante de 5.000 de esos artefactos, dos años después de la salida de la nueva legislación, se necesitan 7.500.
Lo anterior significa un incremento del 50%, de acuerdo con el Cuerpo de Bomberos.
¿Cómo se puede explicar dicho aumento pese a que se creó una legislación específica para solucionar el problema?
La razón es que la Ley 8.641 impone a los administradores de acueductos la responsabilidad de instalar y darles mantenimiento a los hidrantes, pero omite un detalle: cómo obligarlos a implementar el mandato.
Ninguno de los cuatro artículos que componen esa norma fija un plazo para que los acueductos se pongan al día con la cantidad de hidrantes que deben tener.
Allí tampoco se establecen sanciones para los infractores, lo cual hace que la efectividad de la ley sea un asunto de voluntad.
Tal omisión motiva los lamentos del director de Bomberos, Héctor Chaves León.
“De las 27 municipalidades que administran un acueducto, solo una (Aserrí) ha mostrado interés en hacer valer la ley”, aseveró Chaves.
Según el director, la situación se agrava con las Asociaciones Administradoras de Acueductos (conocidas como Asadas).
“De 1.800 Asadas que hay, solo 15 –menos del 1%– nos han contactado para preguntar por la instalación de hidrantes”, criticó Chaves.
Actualmente, Costa Rica tiene alrededor de 5.000 hidrantes, pero Bomberos estima que la mitad está en mal estado u obsoleta.
Eso quiere decir que el país requiere de 10.000 hidrantes nuevos si se suma el faltante (7.500) y los que se deben desechar (2.500).
Chaves consideró que, con 12.500 hidrantes en buen estado, se tendría una “cobertura normal” para enfrentar emergencias.
Los nuevos aparatos fueron colocados en el centro de Heredia. Se espera que a fin de año esa ciudad tenga 55 nuevos hidrantes, que se sumarán a los 423 ya existentes.
Andrea Fonseca, vocera de la ESPH, detalló que algunos hidrantes se instalarán en el precario Guararí y en sitios montañosos como San Isidro y San Rafael.
Por su parte, el Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA), que provee de agua al 50% de la población nacional, informó de que en el mediano plazo instalará 500 hidrantes.
Su subgerente, Eduardo Lezama , indicó que la entidad tiene una cuenta para guardar los dineros que genera la ley de hidrantes.
Detalló que hay ¢900 millones recaudados y que “se está en el proceso de licitación para adjudicar la compra de los hidrantes”.