Juan Fernando Lara Salas. 14 febrero
Personal médico con vestimenta especial el pasado 11 de febrero en las oficinas administrativas en Hong Kong luego de confirmarse que dos personas allí habían contraído el coronavirus / Fotografía: AFP.
Personal médico con vestimenta especial el pasado 11 de febrero en las oficinas administrativas en Hong Kong luego de confirmarse que dos personas allí habían contraído el coronavirus / Fotografía: AFP.

Una caída en la demanda de petróleo en China por el impacto del nuevo coronavirus, provocaría cambios en el mercado internacional de combustibles que, este viernes, se tradujeron en una solicitud de rebaja para los consumidores en Costa Rica.

La Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope) presentó este 14 de febrero a la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (ARESEP) ajustes favorables al bolsillo del usuario que regirán a inicios del próximo mes.

En este estudio de precios, se pidió que la gasolina súper pase de ¢645 por litro a ¢605 (¢40 menos) y la gasolina regular de ¢623 a ¢583 (también ¢40 menos).

El precio del diésel, entretanto, bajaría de ¢561 a ¢498 para un baja de ¢63 por litro.

A partir de la solicitud, la Aresep dispone de 15 días para resolver el pedido y su decisión deberá publicarse en el diario oficial La Gaceta. De er así, la rebaja empezaría a regir en la primera semana de marzo.

Recope explicó en un comunicado que este año se inició con la noticia de un gran número de afectados por el nuevo coronavirus en la ciudad de Wuhan en China y los casos han ido en crecimiento, así como las muertes por su causa.

“Para este país asiático, las repercusiones en su economía han sido muy serias causando gran preocupación a nivel mundial. La producción interna cayó de forma estrepitosa debido a las medidas en el país para aislar a la población y detener la expansión del virus, así como la cancelación de vuelos locales e internacionales”, indicó la Refinadora.

Según Recope, el colapso del consumo de petróleo chino ha impactado el mercado internacional y las importaciones de crudo se han desacelerado.

Los cargamentos de petróleo de América Latina a China se frenaron y las importaciones desde Occidente —una fuente tradicional para las refinerías chinas— han sido menores de lo habitual al punto de caer casi 20% por día.

Esta caída, explicó Recope, es probablemente el mayor golpe de demanda que ha sufrido el mercado petrolero desde la crisis financiera mundial que se desencadenó en el año 2008 y el más repentino desde los ataques del 11 de septiembre en el 2001.