La CNFL decidió simplificar su sistema de “tarifa residencial horaria” para facilitar la comprensión de los usuarios.
En ese sistema, el precio de la electricidad depende de la hora de consumo.
Hoy, la CNFL cobra ¢86 por kw/h en las horas pico; ¢35 en las intermedias y ¢16 en la nocturna, pero también aplica un cargo adicional sobre esos precios base según el nivel de consumo del abonado. Ese sobrecargo se denomina “coeficiente de consumo”.
En una solicitud enviada a la Aresep, la compañía admite que el coeficiente confunde a los clientes. “Su interpretación cae muchas veces en la sensación de que los precios finales están por encima de los indicados”, dice la petición.
Fuerza y Luz alegaba que ese sobrecargo mantenía el equilibrio en sus ingresos, pero ahora aboga por eliminarlo para facilitar la interpretación de las facturas.
Como alternativa, la CNFL propuso cobrar tarifas más altas diferenciadas en tres bloques de consumo, los cuales castigarían más a quienes más energía consuman.
El primer bloque es para quienes gasten menos de 300 kilovatios/hora al mes; el segundo para quienes gasten entre 300 y 500 kw/h y, el último, para quienes usen más de 500 kw/h.
En el primero de los bloques, por ejemplo, el kilovatio/hora en las horas pico costaría ¢95, mientras que en el tercer bloque, ¢126.
La Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep) planea resolver la solicitud a finales de diciembre para que las nuevas tarifas rijan a partir de enero.
