
El director de un centro educativo público tiene empleados en esa institución a su esposa, una hermana y un cuñado, así como a un tío y una prima de la esposa.
El grupo familiar labora en la Unidad Pedagógica La Valencia, en San Rafael Abajo de Desamparados, bajo la dirección de Luis Morales Calderón.
Para el Ministerio de Educación Pública (MEP) esta situación es inconveniente y decidió trasladar al menos a los tres parientes más cercanos del director, a partir del 2008, a otras instituciones.
A petición de este medio, el director atendió ayer por la mañana a un equipo periodístico.
En su oficina, Morales dijo que no es culpable de que sus familiares trabajen con él pues, según afirma, fueron asignados allí por el propio MEP.
El director asumió el centro educativo en 1998. Su hermana entró en el 2002 y su esposa un año después, pero esta última en ese entonces aún era soltera. Ambas son maestras de primaria.
Un cuñado del director ingresó este año como profesional en educación física, pero ahora también imparte diseño gráfico, artes industriales y artes plásticas.
Morales dijo que su cuñado tiene habilidades en dibujo, por lo que le asignó grupos de cuatro lecciones por materia que nadie querría por ser muy pequeños.
El director también ha distribuido funciones extra a sus otros familiares, lo cual les genera ingresos adicionales. Al respecto, Morales dijo que las labores extra son tantas que incluso lleva profesores de fuera para cumplirlas.
Por otro lado, el tío de la esposa es el encargado de mantenimiento, pero él fue contratado por la Junta de Educación. Carmen Arguedas, presidenta de ese órgano, dijo que no les importa el lazo familiar, sino la calidad de trabajo que hace.
Al terminar la entrevista, en la sala de espera de la dirección había un grupo de unas 10 madres que empezaron a azuzar a numerosos niños para que gritaran a favor de los familiares del director.
Las madres dijeron que las docentes son profesoras excelentes que dedican horas extra a trabajar en actividades como bailes folclóricos y un plan de biogás.
Además, le echaron la culpa de lo ocurrido a dos docentes de secundaria que criticaron los lazos familiares.
Con palabras amenazantes, las madres dijeron que cerrarían la escuela el lunes e impedirían el ingreso de las dos profesoras que hicieron la crítica. La Nación supo que 7 docentes firmaron una carta de denuncia ante el MEP.
Al terminar la visita, este periodista observó a una de las denunciantes salir escoltada de la institución por una patrulla pues temía ser agredida.
