Los jueves, a las 2.45 p. m., Adrián Cordero sale de su trabajo, en barrio Tournón, y se dirige hacia el Instituto Nacional de Aprendizaje (INA), ubicado en La Uruca.
El viaje le toma unos 25 minutos como máximo, por lo que le da tiempo de tomarse un café o terminar tareas antes de su clase de las 4 p.m.
A esa hora, la mayoría de quienes trabajan en San José aún están en sus oficinas, pero la jornada laboral de Castillo ya ha terminado, pues inicia desde las 6.30 a.m.
“Como salgo temprano, me da tiempo para estudiar. También tengo tiempo de calidad con mi familia, que en otro horario me costaba más, porque si salía a las 4 p. m. o 5 p. m., con las presas y todo llegaba a las 7 de la noche”, dice Cordero, quienes es el coordinador del Área de Mantenimiento del Ministerio de Trabajo.
Él es es uno de los 2.865 empleados públicos que trabajan con un horario de 6:30 a. m. a 2:30 p. m, con la motivación de tener más tiempo al final de la jornada para descansar, estudiar o pasar tiempo en familia.
La información fue proporcionada por el Ministerio de Trabajo, ente que recopila los datos sobre la implementación de los horarios escalonados y la jornada acumulativa, modalidades aprobadas hace tres meses por el Gobierno.
La medida propone tres horarios de ingreso para los empleados, como medida para aliviar las presas durante las horas pico en San José.
Pese a que la mayoría decidió quedarse en el horario de 8 a.m. (7.279), la alternativa de las 6.30 a.m. se convirtió en la segunda favorita, mientras que solo 344 personas eligieron la opción de las 9.30 a.m.
La información disponible contempla el total de trabajadores en cada horario, tanto los que ya tenían esa jornada como los que la eligieron tras la firma del decreto ejecutivo 39.739.
El documento también permite trabajar en jornadas acumulativas: 10 horas por día, lo que permite laborar solo cuatro días por semana. Según los registros, actualmente hay 684 trabajadores en esa modalidad.
La medida alcanza a las oficinas en San José de los ministerios y las entidades adscritas al poder Ejecutivo, excepto a quienes laboren en los sectores de salud, educación y seguridad.
Calidad de vida. En el Ministerio de Trabajo, 123 empleados decidieron entrar más temprano.
Para Adrián Cordero, ello ha significado que el trayecto desde su casa, en Mata de Plátano de Goicoechea, hasta la oficina dure media hora, en vez de 55 minutos . Además, ahora un tanque de gasolina le rinde para un mes, en vez de dos semanas.
No obstante, en su opinión, el mayor beneficio es la posibilidad de contar con más horas de luz entre semana, lo que facilita desarrollar proyectos personales.
“Ese cambio me dio la iniciativa, después de tanto tiempo, de seguir estudiando. Voy a sacar la maestría en Ingeniería Mecánica en la Universidad de Costa Rica (UCR)”, dijo el funcionario.
Efectos. Carlos Alvarado, jerarca de Trabajo, aseguró que en esa institución los beneficios también son para los usuarios
“En la Dirección de Pensiones, por ejemplo, esta modificación permitió ampliar el horario, entonces ahora no atiende de 8 a.m. a 4 p.m., sino desde las 6.30 a.m.”, dijo Alvarado.
El jerarca es cauteloso a la hora de evaluar el impacto de la medida en las presas, pero aseguró que en definitiva, los horarios escalonados traen beneficios.
“A la larga es un ganar-ganar, porque si uno tiene un trabajador motivado, contento, que pasa menos tiempo en presas, es un trabajador que produce más”, aseguró el ministro.
El Ministerio de Trabajo realizó una encuesta interna para conocer el comportamiento de los horarios escalonados en la entidad. El documento lo contestaron 300 personas.
Los resultados señalan que el 80% de los encuestados redujo el tiempo de viaje hacia la oficina.
La directriz que implementó los horarios escalonados establece que el primer bloque de implementación estará vigente hasta noviembre.
Después de ese momento y, si se considera ideal, la medida podrá prorrogarse.
También en noviembre, el Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) debe presentar un estudio comparativo sobre el impacto de la medida.
Liza Castillo, viceministra de Transportes, informó de que están recopilando información de varias entidades, que permita determinar la situación del flujo vial, demanda del servicio de tren, multas por restricción vehicular, implementación del teletrabajo y acogimiento de los horarios escalonados.
Giselle Alfaro, viceministra de Infraestructura, agregó que también se debe valorar dar facilidades al sector privado para que implemente la jornada acumulativa, ya que considera que en este momento no hay condiciones legales para hacerlo.
Castillo señaló que la medida por sí misma no basta para reducir las presas, por lo que apuesta a dar otras opciones de movilidad, porque “para vehículos privados el espacio ya no da”.
Un estudio del Departamento de Ingeniería de Tránsito del MOPT identificó que entre las 7 a. m. y las 8 a. m., ingresan al casco central de San José más de 172.000 personas. En la tarde, la mayoría de tranajadores se desplaza entre las 4 p. m. y las 6 p. m.
