
La Unión Nacional de Empleados de la Caja (Undeca) exige la renuncia o la destitución de la presidenta ejecutiva de la CCSS, María del Rocío Sáenz Madrigal, tras aceptar la funcionaria que nombró a un pariente como su chofer.
Este sindicato reclama, en un comunicado de prensa, que esta situación debe "ir más allá de una simple investigación interna en la Caja".
"La jerarca debe justificar cuáles fueron los motivos objetivos y de necesidad que la inclinaron por su familiar y no por otros candidatos, cumpliendo con lo que demanda tanto la Ley Constitutiva de la CCSS, como el Código de Ética de los Servidores de la CCSS", asegura el sindicato que, de paso, le pide al presidente Luis Guillermo Solís sentar un precedente.
En respuesta a la demanda de los trabajadores, María del Rocío Sáenz manifestó, a través de la oficina de prensa de la Caja, que "el nombramiento del chofer que brinda servicios a la Presidencia Ejecutiva de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) se realizó en estricto apego a la normativa institucional".
En el comunicado de prensa, Sáenz aclara que el nombramiento tiene como base el Reglamento sobre Régimen Puestos de Confianza para la Caja, aprobado por la Junta Directiva el 18 de mayo de 2006.
También, aseguró Sáenz, se fundamenta en la jurisprudencia de la Procuraduría General de la República y de la Sala Constitucional sobre este tema.
Según dijo, el puesto de chofer de la Presidencia Ejecutiva se considera "de confianza". "No solo debe poseer las destrezas propias de la conducción vehicular, sino que el vehículo constituye una extensión de la oficina del máximo jerarca, lo que implica que en él se tratan diversos temas que son propios de la administración institucional y que, por lo tanto, deben ser tratados con la mayor discreción", aseguró la funcionaria.
El puesto está bajo la categoría de "salario único", por lo que no posee ningún beneficio salarial adicional ni se le pagan horas extras.
