Juan Fernando Lara Salas, Andrés Garita. 30 abril
El crucero Seven Seas Navigator llegó a Puntarenas esta mañana como parte de una travesía humanitaria de repatriación de tripulantes de otras líneas de cruceros cesados recientemente por el impacto del covid-19 en esa actividad. / Fotografía Andrés Garita para LN
El crucero Seven Seas Navigator llegó a Puntarenas esta mañana como parte de una travesía humanitaria de repatriación de tripulantes de otras líneas de cruceros cesados recientemente por el impacto del covid-19 en esa actividad. / Fotografía Andrés Garita para LN

Tres costarricenses regresaron la mañana de este jueves a Puntarenas a bordo del crucero Seven Seas Navigator y deberán cumplir cuarentena sanitaria, la cual les fue notificada por funcionarios de Migración.

Los nacionales retornaron al país luego de ser despedidos por otra empresa de cruceros que recortó personal debido a las consecuencias de la pandemia por covid-19.

Ellos son los limonenses Frank Wrigth Rowa y Mauricio Walker Harris, además de Iván Reyes Sandoval, oriundo de Desamparados.

“Me hallaba en California a bordo del Norwegian Joy, cuando el día 10 de abril se nos dio la noticia de que todos fuimos despedidos. Por supuesto la incertidumbre reinó. No hubo caos pero sí incertidumbre sobre lo que pasará con nosotros. Uno como jefe de hogar nunca deja de pensar en ello”, declaró Reyes, vecino de Frailes de Desamparados.

Según relató Reyes, el 20 de abril les informaron que serían trasladados al Seven Seas Navigator para su regreso a Costa Rica.

Al desamparadeño lo llegó a recibir a Puntarenas su esposa, Iris Ramírez, y dos hijos, pese a la incertidumbre por el nuevo virus y las recomendaciones de Salud.

“Yo en todo momento tuve comunicación con mi esposo desde que estaba en Los Ángeles, él siempre estuvo atento y cuidándose conforme a los protocolos. Mis hijos y yo lo estábamos esperando con ansias porque teníamos como dos meses de no verlo en persona” comentó Ramírez.

Frank Wrigth Rowa aseguró que tanto él como sus dos compañeros siempre se mantuvieron en el barco mientras se desplazaban desde EE.UU. porque las medidas eran estrictas.

"Fuímos cuidadosos y llegó este día que lo estábamos esperando con muchas ganas. Yo era el encargado de la cocina del crucero y ahora con este asunto que está afectando al mundo entero, también nos afecta a nosotros ya que nos despidieron, esperando que nos vuelvan a llamar cuando esto vuelva a la normalidad” comentó Wrigth.

Los responsables del Seven Seas Navigator reportaron desde el 27 de abril que ninguna de las 342 personas a bordo presentaba síntomas del nuevo virus respiratorio. El buque no transporta pasajeros sino empleados de otros barcos de la misma empresa a quienes lleva de regreso a sus países como parte de una travesía de repatriación.

“Estoy muy contento, no hay nada como el hogar y la familia, pero con la preocupación pendiente. Sin embargo, estoy consciente de que uno es la cura del problema. No hay que venir aquí a traer más problemas. Ahora lo que toca es disciplina y obediencia. No es lo que el presidente, la Caja o las autoridades puedan hacer por mí, sino qué puedo hacer yo por Costa Rica y eso es ser obediente y dar el ejemplo”, expresó Reyes.

Iván Reyes y otros dos tripulantes del crucero Norwegian Joy regresaron este jueves a Costa Rica abordo de otro crucero, el Seven Seas Navigator, a reunirse con sus familias y guardar cuarentena sanitaria / Fotografía Incop para LN
Iván Reyes y otros dos tripulantes del crucero Norwegian Joy regresaron este jueves a Costa Rica abordo de otro crucero, el Seven Seas Navigator, a reunirse con sus familias y guardar cuarentena sanitaria / Fotografía Incop para LN

Para la atención de este crucero, la Dirección General de Migración Extranjería aplicó el correspondiente control migratorio a los tres nacionales.

Oficiales de la Policía de Migración atendieron a estos ciudadanos en el muelle de Puntarenas donde solo ellos desembarcaron.

Los funcionarios también notificaron a cada uno sus órdenes sanitarias de aislamiento, emitidas por el Ministerio de Salud, las cuales deberán cumplir por los próximos 14 días, como medida de prevención para evitar contagios de covid-19.

Asimismo, estas personas serán sometidas al mismo protocolo de revisión de salud como se realiza en aeropuertos, incluida la prueba de covid-19.

El crucero aprovechará el arribo a Costa Rica para aprovisionamiento de agua y comestibles, informó el Instituto Costarricense de Puertos del Pacífico (Incop). Su salida estaba prevista para este mismo jueves.

Suspensión de viajes

La empresa Norwegian Cruise Line, dueña del crucero donde laboraban los tres costarricenses repatriados, anunció públicamente la decisión de suspender temporalmente los viajes programados para este año, pues la pandemia “sigue afectando a las comunidades y puertos alrededor del mundo”.

La suspensión solo contemplaba travesías que embarcaban entre el 13 de marzo y el 14 de mayo.

No obstante, la empresa confirmó ahora también incluye los viajes hasta el 30 de junio de 2020. Según Norwegian Cruise Line, su previsión es reanudar operaciones a partir del 1.° de julio de 2020.

Los costarricenses Frank Wrigth Rowa y Mauricio Walker Harris, ambos vecinos de Limón, llegaron este jueves a Puntarenas luego de ser despedidos por la empresa de cruceros para la cual trabajaban. / Fotografía Andrés Garita para LN.
Los costarricenses Frank Wrigth Rowa y Mauricio Walker Harris, ambos vecinos de Limón, llegaron este jueves a Puntarenas luego de ser despedidos por la empresa de cruceros para la cual trabajaban. / Fotografía Andrés Garita para LN.