Salud

‘Sabía que si me cortaban el pelo iba a vivir un calvario en la escuela’

A nivel público y privado se realiza la otoplastia con la que se reconstruyen las orejas en asa de niños y adolescentes que sufren ‘bullying’ por su apariencia. Jose Esteban Cubillo narra su experiencia

José Esteban Cubillo afirma que la otoplastia a la que se sometió cuando era niño le cambió la vida, pero su lucha hoy, como docente, es evitar el "bullying". Foto: Cortesía de José. E. Cubillo
José Esteban Cubillo afirma que la otoplastia a la que se sometió cuando era niño le cambió la vida, pero su lucha hoy, como docente, es evitar el "bullying". Foto: Cortesía de José. E. Cubillo

Todo empezó cuando José Esteban Cubillo tenía nueve años; estaba en cuarto grado. Fue entonces cuando su alegría por ir a la escuela, se convirtió en trauma a causa del bullying. El niño que quería ser amigo de sus compañeros recibía burlas todo el tiempo por sus orejas.

“Si era un día ventoso, decían que yo estaba moviendo las orejas. Me cantaban la canción del Mamut chiquitito, el que quería volar con sus orejas y cambiaban la letra con mi nombre. Me molestaban en la escuela y en la buseta. Yo sufría”, recordó Cubillo, hoy de 28 años.

Su historia posiblemente la comparten cientos de niños, niñas y adolescentes que sufren bullying por su apariencia física, en este caso específico por tener las orejas en asa o prominentes, una patología que es considerada una malformación leve y que se reconstruye en la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) o a nivel privado.

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