Diego Bosque. 9 julio
El Ministerio de Salud advirtió sobre la venta de andaderas en redes sociales a pesar de que su comercialización desde setiembre de 2017. Fotografía: Captura suministrada por el Ministerio de Salud
El Ministerio de Salud advirtió sobre la venta de andaderas en redes sociales a pesar de que su comercialización desde setiembre de 2017. Fotografía: Captura suministrada por el Ministerio de Salud

A pesar de la prohibición para importar, distribuir y vender andaderas en el país desde 2017, algunas personas utilizan las redes sociales para comercializar esos dispositivos.

El Ministerio de Salud alertó, este miércoles 9 de julio, que varias páginas en redes sociales promocionan andaderas pese al riesgo que esos aparatos representan para los menores de edad.

“Son un peligro para la salud y vida de los niños. Desde el 2017 se prohibió la importación, distribución, venta y publicidad de andaderas nuevas o usadas y por ese motivo no deben comercializarse en tiendas o redes sociales.

“El uso de andaderas es inseguro para los niños en edad pediátrica debido a que exponen al menor a lesiones y puede tener repercusiones negativas en el desarrollo físico y motor, por eso se recomienda no comprar andaderas porque pueden causar, incluso, la muerte de los niños”, dijo Ileana Herrera, directora a. i. de Regulación de Productos de Interés Sanitario.

Las autoridades sanitarias también pidieron a las familias que guardan andaderas en sus hogares no regalarlas a otras familias.

Además, solicitaron denunciar ante el Ministerio de Salud los establecimientos o personas que insistan en vender esos productos. Las denuncias se pueden presentar al correo dac.denuncias@misalud.go.cr

Las andaderas nacieron para facilitar la movilidad de personas que sufrieron accidentes o ayudar en procesos de terapia de recuperación, pero con los años se hicieron populares para el uso entre menores de edad.

No obstante, los años demostraron que aumentaban el riesgo de accidentes, lesiones y retrasaban el desarrollo de los pequeños.

Un estudio publicado en 2010 por British Medical Journal, reveló que además generan malas posturas y movimientos antinaturales del niño durante el proceso de aprender a caminar.