Larissa Minsky A.. 7 enero

Un simposio virtual de tres días, organizado por una veintena de prestigiosas instituciones reconocidas por su labor científica, como las universidades de Harvard, Yale y Columbia, fue, este miércoles 6 de enero, la vitrina del biólogo costarricense David Castillo Azofeifa para exponer los hallazgos de dos investigaciones posdoctorales suyas sobre células madre.

El laboratorio de Ophir Klein, M.D., Ph.D., en la Universidad de California, San Francisco, es la segunda casa del biólogo costarricense David Castillo Azofeifa. Foto cortesía David Castillo Azofeifa
El laboratorio de Ophir Klein, M.D., Ph.D., en la Universidad de California, San Francisco, es la segunda casa del biólogo costarricense David Castillo Azofeifa. Foto cortesía David Castillo Azofeifa

La actividad, denominada Intersections Science Fellows Symposium, pretende ser una plataforma para dar a conocer la labor sobresaliente de científicos que desarrollan estudios de posdoctorado en áreas de la ciencia tan diversas como genética, biología celular, biofísica, bioquímica, neurociencia, inmunobiología, microbiología y otras.

Pero, además, el simposio tiene un segundo objetivo: aparte de divulgar estudios científicos de trascendencia indiscutible, pretende destacar los méritos de investigadores que, por diversas circunstancias como su etnia, su nacionalidad, su desarrollo en el seno de comunidades marginales o su identidad de género, “comienzan con un pie atrás y suelen tener un camino más empinado o menos oportunidades que el resto de la población”.

Ya son 12 los años que lleva Castillo Azofeifa de residir en Estados Unidos. Obtuvo una maestría en Biotecnología en la Universidad de Carolina del Sur y un doctorado en la Universidad de Colorado, Anschutz Medical Campus. Foto cortesía David Castillo Azofeifa
Ya son 12 los años que lleva Castillo Azofeifa de residir en Estados Unidos. Obtuvo una maestría en Biotecnología en la Universidad de Carolina del Sur y un doctorado en la Universidad de Colorado, Anschutz Medical Campus. Foto cortesía David Castillo Azofeifa

Así lo explica el propio David Castillo, quien, pese a su origen latino, lleva 12 años de residir en Estados Unidos, donde cursó primero una maestría; más tarde, un doctorado, y actualmente, nuevas investigaciones posdoctorales.

Su trabajo, el único de un costarricense presentado en esta actividad, es el resultado de cuatro años de trabajo en la Universidad de California, en San Francisco, pero sus conclusiones más reveladoras vieron la luz el año pasado.

Le tocó presentar su ponencia, titulada Los roles de la muerte celular y señales de mecanotransducción en la regeneración de las células madre epiteliales, el primer día del simposio. Aparte de su trabajo, están en agenda las investigaciones de una selección de otros 24 científicos.

Si bien solo será posible acceder a sus presentaciones hasta dentro de dos semanas; en el sitio web oficial del evento se pueden conocer detalles del simposio, que se extenderá hasta el viernes 8 de enero.

Estudios

Originario de San Pablo de Heredia, David Castillo Azofeifa concluyó en el 2007 el bachillerato en Biología en la Universidad de Costa Rica, y gracias a una beca Fulbright cursó una maestría en Biotecnología en la Universidad de Carolina del Sur.

Su formación profesional continuó más tarde en el Anschutz Medical Campus de la Universidad de Colorado, donde hizo un doctorado en biología celular y células madre. Antes, realizó una pasantía en una start-up de biotecnología, en Berlín, Alemania.

Hace cuatro años se mudó nuevamente para continuar su labor en la Universidad de California, en San Francisco, donde ya ejerce como investigador asistente.

“Hoy (miércoles 6 de enero) presenté los hallazgos de dos investigaciones; una relacionada con las células del colon, y otra, con las células del intestino delgado. El primer estudio analizó la regeneración del colon después de que un paciente sufre enfermedades inflamatorias en el intestino, como colitis, úlceras o enfermedad de Crohn. Ahora se tiene más claridad de cuáles células son las que regeneran el epitelio y, así, se puede trabajar en diversas terapias”, explicó vía telefónica.

La segunda investigación, que aún no se ha publicado, procura entender cómo se genera en el intestino delgado el balance entre células viejas que ya deben ser sustituidas y células madre que deben dividirse para reemplazar a las primeras. Fallas en este proceso pueden traducirse en tumores o en daños en el epitelio (la “barrera” entre el exterior y los órganos internos).

“Me apasiona saber que cada día, cuando voy al laboratorio, voy a resolver problemas. Pero que no se resuelven por el hecho de resolverlos, sino que cada logro es un pequeño paso, un aporte al conocimiento que más tarde permitirá desarrollar alguna terapia de la medicina moderna. Esto de la biomedicina es como construir con Legos; cada pieza es necesaria”, resume Castillo Azofeifa, de 36 años y casado desde hace cinco, también con una costarricense.

Con una intención muy didáctica, el costarricense compara su trabajo con las construcciones a base de piezas de Lego.
Con una intención muy didáctica, el costarricense compara su trabajo con las construcciones a base de piezas de Lego. "Cada pequeño logro o hallazgo puede ser un componente de otro estudio más sofisticado, hasta que se concluye la obra completa". Foto cortesía David Castillo Azofeifa