Carlos Soto Campos. 11 mayo
Antonio Alexandre y su esposa Daniela esperan con ansias el vuelo que los regresará a Costa Rica después de estar más de dos meses en Brasil. Foto: Cortesía de A. Alexandre
Antonio Alexandre y su esposa Daniela esperan con ansias el vuelo que los regresará a Costa Rica después de estar más de dos meses en Brasil. Foto: Cortesía de A. Alexandre

Antonio Alexandre es parte de los más de 700 ticos que se encuentran varados fuera del país a causa del coronavirus. Él y su esposa Daniela viajaron a Brasil a visitar a sus respectivas madres el 7 de marzo, justo un día después de que se conociera el primer caso de covid-19 en el país. Desde entonces ha permanecido en la nación suramericana.

La cantidad de muertos por coronavirus en Brasil ya superó los 11.000 y esa situación lo tiene aterrado, admite. Él no puede evitar comparar la situación de la nación sudamericana y Costa Rica, los dos países de los que tiene nacionalidad.

“El asunto con Brasil es que no tiene la misma visión ni educación social que tiene Costa Rica. Eso, a mi juicio, es lo que ha hecho que en Costa Rica no haya un caos. Aquí los gobiernos locales y municipales tienen total independencia del gobierno nacional. El presidente Jair Bolsonaro es militar, de ideas de extrema derecha, muy autoritario y no respeta lo que su exministro de Salud le ha recomendado al país en términos de distanciamiento social”, expresó Alexandre por teléfono.

Al momento de la llamada ya tiene en su correo electrónico una confirmación de viaje para este domingo 17 de mayo, cuando partirá desde Sao Paulo, uno de las ciudades más azotadas por la pandemia.

Él y unos 40 ticos viajarán hacia Costa Rica siguiendo estrictos protocolos de salud en un vuelo que consiguieron con ayuda de la Embajada de Costa Rica en Brasil.

“La Embajada coordinó todo y nos ha facilitado los websites (páginas de Internet) para comprar tiquetes y la Caja (Costarricense de Seguro Social) ha sido muy atenta, se están haciendo cosas buenas. Me parece justo, de mi parte, que este viaje lo paguemos nosotros, dejando claro que es importante que la gente que no esté en condiciones de pagar se comunique con la Embajada si necesita ayuda”, comentó el abogado y periodista.

Cada uno de los tiquetes para salir de Brasil en un vuelo de Copa Airlines les costará $1.200 (unos ¢675.000). Alexandre lo ve como un precio justo por “el costo-beneficio” de la transacción: el vuelo llegará vacío a Brasil y le permitirá volver a un país en el que las muertes por covid-19 no se cuentan por miles.

“Nadie se imaginaba lo que esto sería, pero en Costa Rica hemos sido bendecidos, porque se ha controlado la cosas: en Costa Rica ha habido 7 muertos y en aquí hay unos 900 muertos oficiales cada día. Los medios de cada zona del país reportan números de muertes más altos, que a veces no calzan. Mucha gente muere en la casa y se le entierra sin que se haga una examinación y es lamentable que no hay cupos en las unidades de cuidados intensivos. Esperar en Brasil nos tiene ansiosos”, reconoció.

Cuidados

El vuelo coordinado por la agencia de viajes Vemsa, saldrá de Sao Paulo el domingo a las 11:55 p. m. hora de Brasil, hará escala en Panamá y finalmente llegará a Costa Rica el lunes 18 por la mañana.

Desde su salida en el aeropuerto de Sao Paulo, señala Antonio Alexadre, el grupo de ticos deberá someterse a varias medidas sanitarias.

Antonio Alexandre ha turisteado con su esposa por distintos países, pero no cree que eso suceda pronto en los próximos meses. Foto: Cortesía de A. Alexandre
Antonio Alexandre ha turisteado con su esposa por distintos países, pero no cree que eso suceda pronto en los próximos meses. Foto: Cortesía de A. Alexandre

"Los vuelos de ese aeropuerto siguen funcionando a nivel interno de Brasil, entonces sabemos que debe haber un protocolo de salud ahí, mas no lo conocemos al detalle. La compañía aérea sí nos ha dicho por medio del consulado que todos vamos a viajar usando una máscara n-95, además de una máscara de plástico shield. Todos debemos ir con guantes y todos tenemos que llevar toallitas húmedas con alcohol para limpiar los asientos y las superficies en que nos apoyemos.

“Por ser 40 pasajeros en un avión con capacidad de 180, prácticamente iremos uno por hilera. También nos pidieron que lleváramos alcohol en gel, que normalmente no se podría subir al avión. Tenemos instrucciones claras de no conversar con personas, cumplir todo ese distanciamiento", detalló Alexandre.

A su llegada a Costa Rica, se espera que personal médico les atienda y les practiquen pruebas para confirmar si tienen coronavirus. La embajada distribuyó al grupo un formulario de la CCSS en el que deben explicar su condición médica y si han estado en situaciones de riesgo de contagio. Como todos los ticos que entran, deberán aislarse por 14 días.

Todo esto y más pasarán 40 ticos para volver a su país. Alexandre dice que serán días complicados mientras esperan, pero que lo mejor que se puede hacer es tener paciencia y acatar las órdenes.

“Como empresario lo digo, se debe pensar en el daño económico de tener cerrados ciertos negocios, pero en Brasil muchas ciudades no hicieron a tiempo el distanciamiento social por presiones de sectores y fue fatal; ahora más bien tienen que cerrar todo de golpe. Hay que tener paciencia, vivir los pasos y hay que entender que el mundo no va a ser el mismo que vivimos antes”, finalizó.