Ángela Ávalos. 31 marzo, 2016
El servicio de Neonatología del Hospital Nacional de las Mujeres cuenta con incubadoras, bombas de infusión, aparatos de rayos x, monitores de signos vitales, y aparatos para alimentar por la vena a los pequeños recién nacidos. El reto para este y otros hospitales, es la atención de prematuros y de bebés con enfermedades congénitas.
El servicio de Neonatología del Hospital Nacional de las Mujeres cuenta con incubadoras, bombas de infusión, aparatos de rayos x, monitores de signos vitales, y aparatos para alimentar por la vena a los pequeños recién nacidos. El reto para este y otros hospitales, es la atención de prematuros y de bebés con enfermedades congénitas.

La mortalidad infantil volvió a caer a un nivel histórico el año pasado, cuando murieron 7,8 niños por cada 1.000 bebés nacidos vivos, informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).

En el 2014, la tasa de mortalidad fue de 8,01 por cada 1.000 niños nacidos vivos.

Según el INEC, el año pasado hubo 26 nacimientos más y 18 muertes infantiles menos que en el 2014.

En total, nacieron 71.819 niños y murieron 557, informó el Instituto.

De acuerdo con un análisis hecho por el INEC en la última década (2005-2015), la tasa de mortalidad infantil (TMI) pasó de 9,8 a 7,8 en ese periodo.

En 1997, morían más de 12 niños menores de un año por cada mil que nacían vivos, y en 1980 fallecían 19 bebés, lo cual da una idea de los esfuerzos realizados por el sistema nacional de salud para mejorar la atención prenatal.

La mayor parte de las muertes se siguen concentrando en los primeros 28 días de vida (muertes neonatales): son un 76% del total.

La tasa de muerte neonatal también se redujo entre 2014 y 2015: se pasó de 6,2 a 4,3 muertes neonatales por cada mil nacidos vivos.

Lo que más preocupa del análisis hecho por el INEC es la situación de Limón.

Esta provincia y Cartago tienen el indicador mayor a la tasa nacional: 10,6 muertes por cada mil en Limón y 9,3 muertes en Cartago.

Limón, advierte el INEC, presenta el mayor deterioro en el último año, pues pasó de una tasa de 8,5 (2014) cercana al indicador nacional, a una de 10,6, muy por encima de la tasa nacional.

"Para el año 2015, en esta provincia murieron dos niños o niñas, menores de un año, más por cada 1.000 nacimientos con respecto al año 2014", advierte el informe del INEC.

En contraste está Puntarenas, que es la provincia con la menor mortalidad infantil de todo el país: 7,2 muertes por cada mil nacidos vivos.

Esta provincia, destaca el INEC, bajó las defunciones infantiles entre 2014 y 2015, con un descenso del 25%.

Como parte del informe del INEC también se supo que la mortalidad general de la población se mantiene estable, con una leve tendencia al aumento a causa del incremento en el envejecimiento de la población.

El año pasado, además, murieron 19 mujeres antes, durante o después del parto.