Ángela Ávalos. 19 noviembre, 2020
Desde la declaratoria de emergencia nacional por covid-19, la CCSS ha solicitado autorizaciones para compras urgentes que permitan suplir las necesidades de equipo e infraestructura para la atención de la pandemia. En la foto, personal de la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Calderón Guardia, en San José. Foto: Archivo/LN
Desde la declaratoria de emergencia nacional por covid-19, la CCSS ha solicitado autorizaciones para compras urgentes que permitan suplir las necesidades de equipo e infraestructura para la atención de la pandemia. En la foto, personal de la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Calderón Guardia, en San José. Foto: Archivo/LN

La información que publica la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) donde registra cada una de las compras de urgencia para la atención de la pandemia contiene debilidades mayúsculas. Una de las más importantes: omitir los criterios de selección de los proveedores, en seis de cada diez compras realizadas.

La Contraloría General de la República (CGR) dio a conocer esta mañana un segundo reporte en donde analiza la página que la Caja abrió para rendir cuentas sobre las adquisiciones que ha realizado durante la emergencia, llamada Transparencia COVID 19.

En ese sitio, la CCSS debería detallar con amplitud todos los procesos de contratación administrativa que realiza para la atención de la pandemia, y que son de excepción.

El periodo de estudio va del 1.° de marzo hasta el 30 de setiembre de 2020.

En su análisis, la Contraloría extrajo una muestra de compras financiadas con el Fondo de Contingencias de la Caja, que asciende a ¢125.000 millones este año, para contrastar la información publicada con la contenida en los expedientes.

Inicialmente, ese fondo disponía de ¢40.000 millones, pero ante lo sorpresivo de la pandemia y su atención inmediata, la institución ha tenido que multiplicar los recursos casi cuatro veces para dar abasto con la demanda.

Con esos dineros se han realizado modificaciones importantes a la infraestructura en hospitales como el Centro Nacional de Rehabilitación (Cenare), que se transformó en cuestión de pocas semanas en un centro especializado para enfermos covid-19 (Ceaco).

También ha servido para adaptar varios pabellones del Hospital Nacional Psiquiátrico, y de los hospitales de Puntarenas y Limón para la atención de estos pacientes, así como para la adquisición de equipo de protección personal (EPP), como mascarillas, batas y guantes.

La CCSS también ha pedido autorización a la Contraloría para hacer compras urgentes o extraordinarias de reactivos para pruebas, ventiladores mecánicos, bolsas para cadáveres y hasta para adaptar las ambulancias para el traslado de enfermos.

Aunque el reporte destaca que la CCSS ha sido proactiva en el uso de tecnologías de la información en estos procesos, señala las siguientes “oportunidades de mejora” detectadas en una muestra de 58 expedientes:

- Se omite información indispensable relacionada con la vigencia de la contratación.

- Tres procedimientos financiados con el Fondo de Contingencias no fueron comunicados en la página web, y un contrato rescindido por mutuo acuerdo fue publicado como una compra efectiva.

- En nueve procedimientos el objeto de compra se incluyó incompleto. Por ejemplo, en uno se dijo que se trataba de videolaringoscopios mientras el expediente registra que la compra era de aspiradores de secreciones y termómetros para la atención de la enfermedad.

- Un 55,17% de las compras de la muestra carecen de un documento adjunto, descargable, que permita verificar la información que se presenta en la página web.

- Se identificaron errores en la moneda en que se realizó la adjudicación en el 17,24% de los registros, y en el monto por el que se realizó la contratación en el 9,20% de los casos. “Este último aspecto, puede conducir a error a los actores interesados que deseen utilizar la información sobre los totales adjudicados. Cabe indicar, que según el porcentaje de error admitido en la muestra, los anteriores porcentajes son significativos”, advirtió la Contraloría.

Dentro de los hallazgos positivos, la Contraloría destacó que casi la totalidad de los datos incluyen el nombre del adjudicatario, su cédula (100% de los casos revisados), y la exactitud en las fechas de adjudicación de las compras (93,18%).

“Las situaciones encontradas evidencian que la CCSS hace esfuerzos importantes en proporcionar a los interesados información en línea sobre sus contrataciones. No obstante, existen aspectos a tomar en cuenta en la mejora continua que debe caracterizar a una institución pública que está a cargo de la salud de sus habitantes.

(Video) CCSS: 'Hay oportunidades de mejora'

“Especialmente en tiempos de pandemia, donde la comunicación de estos asuntos a la ciudadanía se vuelve punto esencial de la transparencia, la rendición de cuentas y la confianza hacia la institucionalidad”, menciona el informe.

Esteban Vega de la O, gerente de Logística interino, aclaró que el proceso desarrollado por la institución para tener una plantilla donde se incluyen todos estos trámites, marca la proactividad para fortalecer la transparencia en las compras institucionales.

Reconoció que hay oportunidades de mejora a la vista.

“Esta plantilla es un marco general. Las oportunidades señaladas por la Contraloría para fortalecer lo que ya se había iniciado serán tomadas en consideración. Esto no quiere decir que la institución no disponga de los procesos para que pueda ser de consulta pública toda la información del expediente de compra como a través del sistema integrado de la actividad contractual”, dijo Vega.

Información actualizada alas 5:13 p. m. con declaraciones del gerente de Logística de CCSS

asdfas