Ángela Ávalos. 24 febrero
Desde el 2003, los dos centros Fecundar (en Costa Rica y Panamá) han ayudado a concebir a más de 5.000 personas mediante fertilización in vitro. Su fundador, Ariel Pérez Young, especialista en Reproducción Humana, registra otros 65 nacimientos más con Fivet desde que ese procedimiento de reproducción asistida se volvió a permitir en el país, en el 2016. ALEJANDRO GAMBOA
Desde el 2003, los dos centros Fecundar (en Costa Rica y Panamá) han ayudado a concebir a más de 5.000 personas mediante fertilización in vitro. Su fundador, Ariel Pérez Young, especialista en Reproducción Humana, registra otros 65 nacimientos más con Fivet desde que ese procedimiento de reproducción asistida se volvió a permitir en el país, en el 2016. ALEJANDRO GAMBOA

Ariel Pérez Young es el director de uno de los dos centros privados que practican la fertilización in vitro y transferencia de embriones (Fivte) en el país: el Centro Fecundar.

Desde que esa técnica de reproducción asistida se reinició en el país, en el 2016, su laboratorio ha ayudado a nacer a 65 bebés en Costa Rica. Otras 65 mujeres están embarazadas.

En total, aquí han nacido 71 niños con ayuda de esa técnica en los últimos 20 meses. La Fivte consiste en fertilizar el óvulo en un tubo de ensayo, en un ambiente de laboratorio controlado y transferir el embrión al útero para que continúe su desarrollo.

Los otros seis bebés fueron concebidos en el laboratorio Fertilización in vitro La California, de los médicos pioneros de esa técnica en Costa Rica, Gerardo Escalante López y Delia Ribas Valdés.

El número de personas que Ariel Pérez ha ayudado a concebir mediante Fivet desde que comenzó a utilizar esa técnica supera los 5.000.

Esta cifra es un cálculo de los casos que se han llevado exitosamente desde el 2003, entre los dos centros Fecundar en Costa Rica y Panamá.

Los números comenzaron a crecer hace 15 años, cuando el médico inició sus viajes mensuales a Panamá con decenas de parejas que se realizaban allá ese procedimiento porque estaba prohibido en Costa Rica.

Pérez perdió la cuenta de bebés que ha traído al mundo con esta técnica cuando los números sobrepasaban los 1.000 casos.

El especialista reconoce su fama, para bien y para mal. Para bien, porque entre sus miles de pacientes lo consideran casi milagroso por haberlos ayudado a cumplir el sueño de ser padres.

Para mal, porque entre colegas hay muchos que critican sus prácticas, atribuyéndole la responsabilidad en el aumento de los partos múltiples en el país, algo que Pérez refuta y achaca los comentarios al temor por la competencia.

Este panameño nacionalizado costarricense tiene una especialidad en Medicina Reproductiva en Houston, Estados Unidos.

Pérez recibió a La Nación, el pasado lunes 19 de febrero, en el consultorio que Fecundar tiene en el Hospital CIMA San José, y gracias a la intermediación del abogado Hubert May, defensor de un grupo de parejas que demandó al Estado costarricense por prohibir, en el 2000, la realización de ese procedimiento en el país.

Durante una entrevista con La Nación, dio a conocer los registros de niños nacidos mediante Fivte en los últimos 20 meses. También se refirió a las críticas que le han lanzado, sobre todo, sus colegas. El siguiente, es un resumen de esa conversación:

¿Cuáles fueron los inicios del Centro Fecundar?

El Centro Fecundar comenzó en el año 2003, en lo que era antes la Clínica Santa Rita, que ya no existe. Ahí nos recibieron los doctores Rodrigo Urcuyo, Arnoldo Fournier y Guillermo Echandi, que querían una unidad de Medicina Reproductiva en esa clínica.

"Inicialmente, fuimos Claudio Regueyra y mi persona a hacer inseminaciones artificiales, que era lo permitido aquí en Costa Rica después del fallo de la Sala Constitucional que prohibía la fertilización in vitro (en el 2000).

"Yo tengo una doble condición: soy médico idóneo en Costa Rica. Estudié Medicina, hice Ginecología, y después fui a Houston (Estados Unidos) donde me capacité en Medicina Reproductiva. No solo hice mi fellow de la parte clínica sino de laboratorio, lo cual me permitió ofrecer y crear un laboratorio de reproducción asistida que ofreciera todos los métodos, como inseminación artificial, que fue lo que comenzamos ofreciendo en el 2003.

"Esto me permitió viajar a Panamá y hacer una sucursal del Centro Fecundar Costa Rica: Centro Fecundar Panamá. Ahí tengo un socio que es el doctor Raúl Berbey. Abrimos un laboratorio allá".

"Yo soy un apasionado de lo que hago y quizás los pacientes lo notan. Y si el paciente no tenía los recursos en su momento incluso yo lo ayudaba".

"Comenzamos en esa época, en el 2003, con ese proyecto. Ya en mayo del 2003 viajamos a Panamá con nuestra primera paciente. En ese momento, el único que podía viajar era mi persona. La parte que no se podía hacer en Costa Rica se hacía en Panamá. Comencé en mayo viajando con una pareja. Al mes siguiente, tenía otra. A fin de año, ya viajaba con dos parejas por mes. En el 2004, con cinco parejas por mes, y así fue creciendo. Muchas veces hicimos procedimientos hasta de forma gratuita para quienes estaban en el segundo o tercer intento y que queríamos que se embarazaran".

¿Era más barato que hacerlo en Estados Unidos?

Ah, sí. Con nosotros allá salía alrededor de $5.500 todo. Lo único que tenía que sumar eran los pasajes y la estadía. Tenían que quedarse una semana en Panamá, que es mucho mejor que en Estados Unidos, donde tendrían que quedarse de 19 a 20 días.

"Una fertilización in vitro rondaba los $5.000 a $5.500. En Estados Unidos era entre $12.000 a $25.000. Era menos de la mitad de lo que salía en Estados Unidos. Era mucho más cerca y se quedaban un tercio del tiempo fuera del país. Entonces las parejas lo veían accesible".

¿Y con resultados similares?

Tenemos muy buenos resultados. La reproducción asistida evolucionó mucho. Este programa que comenzamos haciendo en Costa Rica de inseminación artificial, se transformó en un laboratorio de reproducción asistida dentro de la Clínica Santa Rita.

"Esto lo convirtió en el único centro que hacía transferencia de gametos (GIFT, por sus siglas en inglés): a través de laparoscopia, colocábamos los óvulos y espermatozoides dentro de la trompa de falopio en una fertilización intracorpórea. Eso lo comenzamos en el 2004. En enero del 2005, nació el primer niño GIFT. Se llama Ariel. Le pusieron mi nombre. En esa época, entre 2003 y 2009, hubo como 33 Arieles".

"A mí me llegaba gente que tenía más de diez años de intentar un embarazo; que había pasado por todos los ginecólogos del país, y llegaba prácticamente sin esperanzas. En la parte de la fertilización in vitro teníamos muy buenos resultados".

¿Cuántos casos de fertilización in vitro hicieron desde el 2003 hasta que dejaron de ir a Panamá?

Yo dejé de viajar en febrero del 2016. Hubo un mes en que viajé con cuarenta y pico de parejas, y había meses en que viajaba con cinco. Yo viajaba así fuera con una pareja. Yo soy un apasionado de lo que hago y quizás los pacientes lo notan. Y si el paciente no tenía los recursos en su momento, yo lo ayudaba.

"A mí me gusta. Yo creo en lo que hago y yo no veo nada malo en lo que yo hago. Los cuestionamientos aquí existen por la parte religiosa; sobre todo los cristianos. No hemos tenido ningún problema con los judíos, que me han tratado lo más bien y son muy abiertos en decir lo que piensan. Nunca he tenido diferencias.

"Con los cristianos, algunos. En la primera cita, de entrada dicen que no quieren fertilización in vitro por sus creencias religiosas. Te lo dicen en la primera consulta y uno no sabe cómo manejar porque vienen con las trompas cerradas o con bajos conteos (de espermatozoides)… Yo soy una persona respetuosa de las creencias de la gente. La parte humana no se ha perdido en el centro.

"El 90% de los centros del mundo transfieren en blastocisto, con evolución al quinto día. Nosotros transferimos en el día 5. Todo evolucionó y la tecnología de hoy en día nos permite tener índices de embarazos tan buenos de 40%, 50% y hasta 60%, dependiendo de la edad de la paciente y del número de cigotos transferidos.

"Yo perdí la cuenta cuando teníamos más de mil nacimientos. Estamos hablando más o menos el 2010 o poco más. Era muy variable. A veces, viajaba con cinco parejas; a veces viajaba con más: 20, 25, hasta con 40 llegué a viajar".

"Hoy en día, la gran mayoría de los centros transfieren solo dos cigotos. En los años noventa, no voy a mentir, en México, Panamá y en todos lados, se transferían seis. Si ustedes revisan, aquí en Costa Rica también, pero tengo entendido que antes de este decreto hubo otro, que se ocupaba de la FIV y que, para limitar el número permitía que solo seis se pusieran a fertilizar, y que los que se fertilizaran se transfirieran dentro del útero. Para que vea que esto fue en los años noventa y principios de los 2000 la transferencia de dos, tres, cuatro y hasta cinco cigotos eran algo frecuente y era una normativa en todos lados. No era……"

... ¿... exclusivo de acá?

No, no era exclusivo de acá. Obviamente, eso trae embarazos múltiples. Una periodista de La Nación llegó con los datos estadísticos del Registro Civil de aquí y dijo que desde que mis prácticas de Medicina Reproductiva existen hay más múltiples en el país, lo cual es absolutamente absurdo.

"En ese momento, yo no tenía un número de embarazos que pudiera repercutir ni siquiera en el 0,1% de los resultados a nivel nacional. Porque me trajo unas estadísticas nacionales y las estaba extrapolando a un centro de reproducción que no representa ni siquiera el 0,1%".

¿Y en ese momento solo hacían inseminaciones?

Se hacían inseminaciones. Yo viajaba con pacientes a Panamá a hacer fertilización in vitro y se hacían transferencias de gametos GIFT, que lo que transferíamos eran tres óvulos. En fertilización in vitro lo que se transferían eran de tres a cuatro embriones, y en la inseminación eran cinco porque era la norma en esa época. Estamos hablando de 13 años atrás. ¿Me entiende? ¡Eran cinco folículos! Los que teníamos más de cinco nosotros los cancelábamos. Era tan sencillo como eso.

En Panamá, ¿cuántos bebés trajo por FIV?

Yo perdí la cuenta cuando teníamos más de mil nacimientos. Estamos hablando más o menos el 2010 o poco más. Era muy variable. A veces, viajaba con cinco parejas; a veces viajaba con más: 20, 25, hasta con 40 llegué a viajar. No era yo muy ordenado con las estadísticas en esa época.

Pero se habla de más de 5.000 en su página.

Lo que sucede es que ahí he sumado al centro lo que se hacía en Panamá.

Fecundar, el centro como tal, ¿podemos decir entonces que nació en el 2003?

Sí, nació en el 2003 con mi persona y con Regueyra. En el 2007, yo me vengo al (hospital) CIMA. Ahí nos separamos y me quedo con la sociedad.

Una vez que la Corte IDH dijo que el Estado debía echar a andar la FIV, ¿ustedes comenzaron a montar el laboratorio?

El 21 de diciembre del 2012, me acuerdo perfectamente, fue que salió (el fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos). Nosotros cerrábamos en esa época el 20 de diciembre.

¿Usted se refiere al fallo de noviembre?

No, ahí fue cuando salió oficializado el fallo de que ellos (Estado) tenían que hacer algo. Ahí fue cuando yo comencé. Yo tenía una sala de operaciones (la tengo todavía), y comencé a hacer las modificaciones, a comprar equipos. Nuestras modificaciones duraron tres años y medio. Cuando yo vi ese fallo que decía que tenían que tener listo en dos años... ¡eso no lo van a tener listo en dos años…! Esto toma más tiempo.…

¿Se refiere al centro de la Caja?

Ajá. Eso toma mucho tiempo. Esto tiene tanto detalle: desde la calidad del aire, el funcionamiento de las incubadoras, el back up eléctrico… ¡Es un ambiente tan controlado! Si tienen una persona que se encargue de todo, va a funcionar. Si no consiguen esa persona van a tener bajos índices de embarazos. Yo me encargo de todo en mi centro. Yo viajé, me he ido capacitando, actualizando, y he visto cómo es el manejo del laboratorio.

¿Pero usted tiene un segundo de a bordo?

Sí, tengo a la doctora Karla Lara. Ella es microbióloga embrióloga, tiene un título máster en Brasil. Eso nos ha permitido hacer un número de casos mayor.

Tres años en hacer modificaciones. ¿Tuvieron que buscar personal?

Sí, teníamos una base pero no estábamos totalmente… yo contraté más personal. En esa época, tenía dos enfermeras, ahora tenemos tres. La psicóloga acaba de entrar. Fuimos preparándonos para el momento.

"Pero tuvimos altibajos. Significa que pensábamos que todo estaba listo y, de repente, sale la Sala IV diciendo que no va a permitir que se haga la fertilización in vitro en el país y tu invertiste todo eso y tienes a un montón de gente pagándole buenos salarios… ¡nosotros somos 13!

¿Cuánto invirtieron en todos esos años?

No tengo idea porque fue a lo largo de muchos años.

¿Estaban listos para iniciar en el 2016?

En el 2016 salió una norma que nos hizo hacer ciertos ajustes finales. El 26 de mayo del 2016 nos aprobaron (les dieron la habilitación para funcionar). Yo me acuerdo perfectamente: ellos (Ministerio de Salud) llegaron y duraron más de ocho horas revisando todos los aspectos del laboratorio. Inclusive, se metieron a ver las fechas de vencimiento de los medios (de cultivo) y de los medicamentos. Fue un proceso largo. Hicieron algunas recomendaciones. Las cumplimos. Vinieron a revisar que las habíamos hecho y nos dieron la aprobación el 26 de mayo.

Según Pérez, el mercado costarricense para fertilización in vitro es pequeño. Por ahora, el Centro Fecundar mantendrá sus 13 funcionarios y seguirá trabajando anexo al Hospital Cima-San José. ALEJANDRO GAMBOA
Según Pérez, el mercado costarricense para fertilización in vitro es pequeño. Por ahora, el Centro Fecundar mantendrá sus 13 funcionarios y seguirá trabajando anexo al Hospital Cima-San José. ALEJANDRO GAMBOA

¿Por cuánto tiempo es esa habilitación?

Cinco años. Nosotros empezamos nuestros primeros casos hasta el 1.° de julio (2016). Si nos dan el 26 de mayo, no teníamos nada programado para hacer en junio, lo que hicimos fue dedicarnos un mes para la programación de casos.

¿Y tenían lista de espera?

Sí teníamos una lista. Ellos se ponían en lista pero no eran para comenzar inmediatamente.

De entonces hasta ahora, ¿cuántos nacimientos por Fivte?

Yo saqué el último corte. Hicimos 291 casos en 20 meses. 130 embarazos progresaron y de ahí han nacido 65 (mujeres que han tenido su cesárea o su parto). Un 20% de estos son embarazos de gemelos. La diferencia entre 130 y 65 son las que permanecen embarazadas.

¿Hay alguna pérdida?

Las pruebas positivas pueden terminar en embarazo o pérdida. Cuando pasan de la semana 12, la posibilidad de pérdida baja sustancialmente a menos del 5%. Lo que estoy revelando con esa información no son las pruebas positivas, son las que ya pasaron la semana 12 de embarazo. Tenemos más pruebas positivas. Sin embargo, no sabemos si van a progresar en embarazo o van a perder.

"La fertilización in vitro es un procedimiento duro tanto para el médico como para los pacientes, quienes han hecho una inversión grande. A veces, hay estos tragos amargos: todo el mundo feliz, está embarazada, y de repente se pierde el embarazo".

¿Esto sería desde el 1.° de julio del 2016 hasta qué fecha?

Hasta la actualidad. Hasta febrero.

El primer nacimiento, ¿fue en marzo del 2016?

Sí, correcto. María José.

¿Cuál es el más reciente?

No todos nacen conmigo. A veces los pacientes yo se los devuelvo a su médico de cabecera. No sabría decirle. De los que nacieron conmigo hubo alguno la semana pasada, pero pudo haber nacido hasta en el Seguro Social.

Algunos de sus colegas afirman que aquí se escogen a las más jóvenes porque el éxito es mayor… De esos 130 embarazos logrados, ¿cuál es el promedio de edad?

Entre 38 y 40 años. La gran mayoría viene con un problema de factor tubario (trompas uterinas cerradas) o que el esposo tiene muy bajo conteo de espermatozoides y ha pasado por todos los urólogos del país y no han logrado subirlo. Entonces, es necesario inyectar el espermatozoide en el óvulo…

¿El Icsi (inyección intracitoplasmática de espermatozoides)?

El Icsi, para lograr que se divida…

¿Cuál es el procedimiento que ustedes utilizan para hacer Fivte?

Nosotros venimos haciéndolos ciclados.

¿En qué consiste?

Le damos pastillas anticonceptivas y hacemos que la regla le caiga el día primero del mes en que vamos a hacer la fertilización in vitro. Ahí todas las fechas van calendario. Al mover el ciclo menstrual y hacer que el primer día del sangrado caiga el primer día del mes, hacemos que la fecha calendario del mes corresponda con el ciclo menstrual de la paciente. Entonces, no hay errores.

¿Pero eso es personalizado o en grupo?

Hacemos grupos, por ejemplo, de 14.

¿Esto es, por ejemplo, para aprovechar los medios de cultivo con un grupo?

Karla Lara es microbióloga especializada en embriología. Es la segunda de abordo del Centro Fecundar. ALEJANDRO GAMBOA
Karla Lara es microbióloga especializada en embriología. Es la segunda de abordo del Centro Fecundar. ALEJANDRO GAMBOA

"Se hace para no tener que venir aquí todos los fines de semana, porque tengo un equipo de 13 personas, incluyéndome. Entonces, tendríamos que venir todos los fines de semana: este por esta paciente, este otro por esta otra paciente. La forma de organizar todo de una forma simple, es ciclando a los pacientes. Este no es el único centro de reproducción que lo hace".

La norma establece la obligación de hacer un informe anual. ¿Ya hicieron el suyo?

Ya hicimos el primer informe en febrero. Nosotros nos contactamos directamente con César Gamboa y Gerardo Solano (del Ministerio de Salud). Vamos a presentar uno con estas cifras. Se presenta por caso. Hay unas tablas que ellos nos dan, que se llenan y ellos sacan el índice de embarazo.

"Hasta ahora, no he visto ninguno que me haya devuelto un niño. A veces me los traen cuando cumplen años a tomarse fotos".

Usted dijo: ‘Yo creo en lo que hago y no veo nada malo en lo que hago’

Correcto.

Usted sabe que es un médico famoso. Sabe que hay fama para bien. Un grupo de gente que lo considera casi milagroso. Pero también hay un grupo, sobre todo de sus colegas, que critican sus métodos… ¿usted reconoce eso?

Claro. Pero la gran mayoría yo sé quienes son. Y es por competencia. Me tiene sin cuidado. Ellos tratan de estigmatizar que uno hace puros embarazos múltiples. En este momento, no tengo casi embarazos múltiples.

Pero hubo un momento en que hubo un pico de embarazos múltiples. Aunque nadie se atrevía a mencionar su nombre, lo señalaban a usted.

Estamos hablando de una clínica pequeña, de un solo doctor. ¿Cuántos pacientes tendría que ver yo al día para que represente un 0,1%? ¡Es imposible! Además, yo trabajaba en Panamá una semana al mes. Yo solo veía tres semanas pacientes en Costa Rica.

Varias paredes del Centro Fecundar, en Escazú, están forradas con fotos que envían los padres de quienes nacieron con ayuda de alguna técnica de reproducción asistida, incluida la fertilización in vitro. ALEJANDRO GAMBOA
Varias paredes del Centro Fecundar, en Escazú, están forradas con fotos que envían los padres de quienes nacieron con ayuda de alguna técnica de reproducción asistida, incluida la fertilización in vitro. ALEJANDRO GAMBOA

¿A qué atribuye usted ese pico de nacimientos múltiples?

La gente viajaba y se hacía procedimientos fuera del país. Yo no era el único que hacía procedimientos fuera del país. Había ginecólogos recetando una pastilla que induce la ovulación y mandando a tener relaciones sexuales…

"¿Qué es lo que se había puesto en boga tanto en el Seguro Social como a nivel privado? Dar el citrato de clomifeno y ni siquiera les hacían controles de ultrasonido para ver si tenían tres, cuatro o cinco folículos. Y aparecían chiquillas jóvenes de las provincias, embarazadas de cuatro o de cinco. Claro, todo el mundo me señala a mí, pero no soy tan loco.

Los sextillizos se los atribuyen a usted.

Pueden decirlo. ¿Y qué ha dicho la paciente?

La paciente no dice quién es su médico.

Si la paciente no ha dicho, ¿por qué me lo atribuyen a mí?

Sus colegas.

Le repito: probablemente sea por competencia, y eso me tiene sin cuidado. Mientras yo esté tranquilo de que lo que estoy haciendo lo estoy haciendo bien, no tengo ningún problema.

¿Usted considera un error del procedimiento generar embarazos múltiples?

No es un error. Eso es un efecto colateral. Un ejemplo: yo le voy a dar un medicamento para bajar la presión y la pone a orinar. Ese es un efecto colateral.

Un efecto secundario…

Un efecto colateral. Un efecto secundario. Y no es solamente de los casos míos. Pasa con todos los casos alrededor del mundo. En México, Panamá, Colombia, todos los centros alrededor del mundo tienen su índice de embarazos múltples, que es un efecto colateral de la reproducción asistida.

"Preguntémosle directamente al paciente con más de diez años de intentar embarazo y no lo logra, y de pronto logró gemelos. O pongámoslo peor: logró trillizos y está preocupado por la parte económica. ¿Que hubiera preferido esta persona? ¿No tener nada o tener tres? Hasta ahora, no he visto ninguno que me haya devuelto un niño. Y todos los que llegan con tres a veces me los traen cuando cumplen años a tomarse fotos.

¿Qué pasó con esa primera niña concebida in vitro en Panamá?

Es una niña. No sé cómo está ahora. La mamá era una señora de Cartago.

¿A qué le atribuyen las cifras que registra el centro? ¿Qué está haciendo el centro para tener números tan altos?

En Panamá, no había ningún problema con el número de transferidos. Transferíamos dos o tres, antes del año 2010, incluso cuatro, que era la norma allá en Panamá. No estábamos haciendo nada diferente. Incluso, había doctores allá en Panamá que transferían seis. Nosotros no llegamos a eso. Acá estamos transfiriendo dos y nuestro índice de embarazo es de 45%.

¿Y eso es comparable a nivel internacional?

No estoy por arriba de la norma para dos cigotos. Para transferir cigotos en blastocisto, en día cinco, porque hay centros, incluso aquí hay centros que transfieren en día tres.

¿Prevén un crecimiento del centro?

No creo.

El centro de Ariel Pérez, en Escazú, hace los tratamientos en grupos por razones de organización del trabajo. Las mujeres que han resultado embarazadas con Fivte tienen, en promedio, entre 38 y 40 años. ALEJANDRO GAMBOA
El centro de Ariel Pérez, en Escazú, hace los tratamientos en grupos por razones de organización del trabajo. Las mujeres que han resultado embarazadas con Fivte tienen, en promedio, entre 38 y 40 años. ALEJANDRO GAMBOA

¿Pero la demanda?

Le voy a ser totalmente honesto: Costa Rica es un mercado limitado. Costa Rica tiene dos centros de reproducción más la Caja- La población son 4 millones-. Su potencial es limitado. Solo un 15% de las parejas pueden llegar a necesitar algún tipo de reproducción asistida; y de esas, el 10% termina fertilización in vitro. Aquí el mercado es limitado.