Juan Fernando Lara Salas. 20 marzo, 2020
Rigoberto Vega, presidente de la Federación Alianza Evangélica de Costa Rica, consideró que aquellas congregaciones que quieran seguir realizando actividades no estarían incurriendo en rebeldía o en una ilegalidad mientras no exista una orden del Ministerio de Salud. Foto: Archivo LN.
Rigoberto Vega, presidente de la Federación Alianza Evangélica de Costa Rica, consideró que aquellas congregaciones que quieran seguir realizando actividades no estarían incurriendo en rebeldía o en una ilegalidad mientras no exista una orden del Ministerio de Salud. Foto: Archivo LN.

La Federación Alianza Evangélica de Costa Rica sugirió a sus iglesias abstenerse de realizar actividades para evitar contagios por covid-19 entre sus seguidores.

En el comunicado, la organización recordó que la gran mayoría de iglesias evangélicas ya suspendieron reuniones a excepción de “iglesias independientes y ubicadas en áreas rurales de nuestro país”, a las que dirigió la recomendación.

Su mensaje se dio unas horas después de que el presidente de la Federación, Rigoberto Vega, afirmara que estas congregaciones podrán seguir reuniéndose mientras no existiera una orden sanitaria expresa aun y cuando el Gobierno ha reiterado la urgencia de evitar aglomeraciones por el riesgo de propagación del nuevo coronavirus.

A primera hora del viernes, Vega aseguró a La Nación que solo el Ministerio de Salud tiene potestad para solicitarles un cierre total de templos así como la suspensión de actividades religiosas como visitas puerta a puerta en la casas y giras por comunidades.

Sostenía que aquellas congregaciones que así lo desearan, podían celebrar sus actividades mientras las autoridades no dijeran lo contrario.

La Federación también difundió el jueves un video, en su página en Facebook, en el cual se indicaba la ausencia de la prohición expresa de Salud para congregarse.

El Ministerio ya ordenó, entre otras medidas, el cierre de fronteras a extranjeros, interrumpió el curso lectivo y prohibió cualquier actividad de reunión masiva.

Dicho video, según confirmó La Nación, fue retirado posteriormente y en su lugar, el grupo emitió un mensaje donde ahora se lee que este viernes anunciaría medidas ante la pandemia del covid-19.

En Costa Rica ya se han registrado 113 enfermos con este virus respiratorio y dos fallecimientos. En el mundo hay 209.000 casos y al menos 8.000 decesos.

De esos contagios, los primeros 100.000 se dieron a lo largo de tres meses pero otros 100.000 en los últimos doce días, indicó la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La Conferencia Episcopal de Costa Rica ordenó, el pasado miércoles, el cierre total de sus iglesias y la suspensión de misas en atención a las recomendaciones del Ministerio de Salud.

‘No es un tema de la Alianza’

Rigoberta Vega aseguró que una suspensión total de sus actividades “no es un tema de la Alianza Evangélica, es lo que oficialmente el ministro de Salud (Daniel Salas) ha dicho hasta ahora”.

Según el vocero evangélico, el 70% de las congregaciones han decidido congelar actividades, como las Asambleas de Dios, Iglesia de Dios, Iglesia Centroamericana y Iglesias Vida Abundante, Visión de Multitudes, Templo Bíblico, Pasión por las Almas, Oasis de Esperanza y Centro Evangelístico.

En Costa Rica, hay alrededor de 4.000 iglesias evangélicas distribuidas entre 32 grandes grupos, principalmente en el Valle Central.

“Deberíamos mantenernos hasta esperar hasta que los picos de contagio bajen”, pero de inmediato aclaró que quienes deseen celebrar congregación u otras actividades “no lo harían en rebeldía, ni en una actitud ilegal porque, hasta hoy Salud lo permite”, agregó.

No obstante, sí declaró sentirse preocupado por las iglesias pequeñas de áreas rurales porque, algunas municipalidades han solicitado cierre y, considera, que "eso no es legal”.

“No estamos de acuerdo con la arbitrariedad o que vengan otras autoridades a tomar en sus manos una atribución de Salud. El Ministerio no ha dado la orden, pero no vamos a comunicar algo distinto a lo que Salud está diciendo”, aseveró.

Vega manifestó que el trabajo evangélico es “muy distinto” porque es una actividad pastoral “más personalizada y que va más allá del templo” en referencia a las visitas que hacen los miembros de esa iglesia a las comunidades.

“Esa relación más directa que se trunca ahora y ahí es donde está la gran preocupación también”, dijo. Eso sí, insistió: “Si el ministro nos dice que esto debe cerrarse, avalamos totalmente y aplaudimos a quienes ya tomaron la decisión de cerrar”.