Aarón Sequeira. 13 febrero
Víctor Morales Zapata, exdiputado cercano a Luis Guillermo Solís. Foto: Rafael Pacheco
Víctor Morales Zapata, exdiputado cercano a Luis Guillermo Solís. Foto: Rafael Pacheco

El 29 de julio del 2016, cuando un cargamento de 20.000 toneladas de cemento chino de Juan Carlos Bolaños tenía problemas para ingresar al país, el entonces viceministro de Hacienda, Fernando Rodríguez, le informó al diputado Víctor Hugo Morales Zapata de que la empresa cementera se equivocó en la forma de pedirle a Aduanas un permiso excepcional para desembarcar el producto.

Benito Coghi, quien se desempeñaba como director general de Aduanas, se había dado cuenta del error de la empresa Sinocem y, en vez de rechazar la solicitud por improcedente o de prevenir formalmente a la compañía, se puso a localizar al viceministro para conseguir los números de teléfono de Bolaños. Ya eran las 4:22 p. m. de un viernes.

Veintiún minutos después, a las 4:43 p. m., el jerarca de Hacienda le pasó los números de teléfono del polémico empresario a Coghi luego de comunicarle lo sucedido al legislador Morales.

El entonces diputado del Partido Acción Ciudadana (PAC) le daba un seguimiento intenso a la solicitud de Bolaños ante Aduanas, tanto que esa misma tarde le escribió lo siguiente al director de Aduanas por WhatsApp: “Me comentó Fernando que hicieron en forma incorrecta la solicitud. ¿Se logró reformular? Se confirma lo afirmado en el sentido de que no cuenta con buena asesoría”.

En cuestión de dos horas, después de los intercambios de mensajes entre el director de Aduanas, el viceministro y el diputado, la empresa Sinocem corrigió la solicitud y la envió de nuevo por correo electrónico a Benito Coghi.

Unas 16 horas más tarde, a las 10:21 a. m. del sábado 30 de julio y fuera de horas laborales, el director de Aduanas emitió una resolución favorable para la importación del cemento chino.

Así lo relata la Procuraduría de la Ética Pública (PEP) en el informe AEP-INF-001-2019, del 8 de febrero, el cual generó una denuncia penal contra Morales por tráfico de influencias, luego de analizar las actuaciones de los tres funcionarios frente a esta importación de cemento.

Para la PEP, lo hecho por el director de Aduanas, tras sus comunicaciones con el diputado y el viceministro, “no puede sino catalogarse como un trato especial” para la empresa de Juan Carlos Bolaños, quien descuenta prisión preventiva por este caso.

Según la Procuraduría de la Ética, Benito Coghi le dijo a Rodríguez que era urgente conseguir los números de Juan Carlos Bolaños y el viceministro, a pesar de su cargo, se dio a esa tarea y “procedió a informarle al señor Víctor Morales Zapata sobre el defecto detectado en la presentación de la primera nota de solicitud de la empresa".

Consultado al respecto por este medio, el exviceministro afirmó: “Recibo un mensaje de Benito, donde me dice que hubo un error en la documentación que la empresa presentó, que cómo se le puede avisar para que los subsane. Yo le digo ‘déjeme ver si consigo el número’, entonces le envío un mensaje a Víctor (Morales Zapata), él me manda el número de la gente y yo se lo paso a Benito. Eso fue lo que pasó”.

Añadió que no ha sido notificado del informe de la PEP y que eso le parece absurdo, pues se enteró de que salió el documento y otros detalles del informe a través de la prensa.

Morales, en tanto, afirmó el lunes estar seguro de que su “actuar fue éticamente correcto” y de que lo hizo dentro de su "función pública”.

No obstante, para la PEP, el excongresista del PAC se aprovechó del cargo para beneficiar a un privado que tenía problemas por su accionar negligente en la importación.

Constante seguimiento de diputado

Los hechos investigados por la Procuraduría Ética se remontan al 21 de julio del 2016, cuando un agente aduanero le informó a Sinocem de que el sistema informático Tica detectó que el cargamento de cemento incumplía con el certificado de calidad que exigían dos normas técnicas emitidas por el Ministerio de Economía, en abril de ese mismo año.

De inmediato, el diputado Morales se puso en contacto con Fernando Rodríguez para consultarle si conocía lo que estaba sucediendo y para señalarle un supuesto interés en el tema del entonces presidente, Luis Guillermo Solís.

Sinocem presentó un recurso de revisión contra Aduanas, el cual fue rechazado el 27 de julio. Sin embargo, ese mismo día, ya con el cargamento en bahía, el diputado del PAC reunió en su despacho al director de Aduanas, al viceministro y al entonces ministro de Economía, el actual diputado Wélmer Ramos.

El legislador solicitó agilizar el tema y, según Rodríguez, le consultó a Coghi si era posible autorizar el desembarque en un punto para evitar el deterioro del producto.

La PEP señala que Sinocem estaba en una problemática producto de su propia actuación negligente, pero recibió ayuda.

El 28 de julio, el director de Aduanas se encargó personalmente del asunto y convocó a Juan Carlos Bolaños a una reunión con las jefaturas de su institución y planteó dos posibles figuras aduaneras, para solucionar el tema. Los directores quedaron en que tendrían una respuesta el siguiente lunes, 1°. de agosto.

No obstante, el empresario se adelantó a enviarle un correo electrónico a Coghi solicitándole el desembarque mediante la figura de “despacho domiciliario temporal”, aunque lo correcto era “habilitación de instalaciones como zona primaria”.

Coghi vio el error y, tras hablar con Rodríguez y Morales, aprobó la segunda solicitud de Sinocem. Él fue destituido por esa decisión a partir del 1.° de enero del 2019.

Cuatro actuaciones indebidas

La Procuraduría de la Ética Pública destaca cuatro actuaciones del exdiputado que la llevaron a considerar que faltó a sus deberes como diputado y cometió faltas contra el deber de probidad.

Paso a paso, la PEP detalla esas cuatro actuaciones de esta manera:

Primera: haber contactado a Fernando Rodríguez, el 22 de julio del 2016, para consultarle sobre el freno al ingreso por aduanas de las 20.000 toneladas del cemento chino.

Este contacto no solo se hizo porque Fernando Rodríguez era el superior jerárquico del director de Aduanas, sino que además implicó una mención al supuesto interés de la Casa Presidencial y del entonces mandatario Solís.

Para la PEP es relevante que esa primera consulta se dio un día después de que el agente aduanero a cargo del asunto de Sinocem había avisado a la empresa de la alerta del Sistema de Tecnologías de Información para el Control Aduanero (TICA), de que incumplían con certificados de calidad del cemento.

Segunda: se trata de una intervención del exdiputado para darle seguimiento al asunto del cemento, consultándole al entonces viceministro de Hacienda, a través de mensajes de Whatsapp.

Además de la gestión de Morales, en este punto se dio la respuesta de parte del entonces viceministro, específicamente informándole de la existencia de un recurso de revisión contra la negativa del ingreso del cemento.

Allí, de nuevo, Morales Zapata alude al expresidente Solís, pues ante la respuesta de Rodríguez, aseguró que le informaría al “jefe”.

Tercera: según la Procuraduría de la Ética, hay una “intervención grosera” del excongresista en favor del “interés particular” de Juan Carlos Bolaños. Se trata de la reunión que Víctor Morales convocó en su oficina, donde sentó a Welmer Ramos, a Fernando Rodríguez y a Benito Coghi, para llevarlos a tomar una decisión que beneficiara el interés del cementero.

Después de esa reunión, se dan incluso comunicaciones directas entre Morales y Coghi. El día de la reunión, el 27 de julio del 2016, la dirección de Aduanas había rechazado el recurso de revisión presentado por Sinocem. La empresa reiteraba la búsqueda de una salida de excepción para el ingreso de su cemento.

Incluso, Coghi le informó a la Procuraduría de que Morales había solicitado directamente la “agilización del trámite aduanero correspondiente al cargamento de la empresas Sinocem". Incluso, Fernando Rodríguez narró que Morales pedía “la posibilidad de autorizar el desembarque de cemento en un punto que evitase el deterioro”.

Cuarta: Las últimas acciones descritas por la PEP tienen que ver con una gestión de seguimiento de las consultas sobre el trámite a favor de Bolaños, ya conversando directamente con Benito Coghi.

Estas actuaciones fueron las que, finalmente, generaron que la Dirección General de Aduanas abriera una salida excepcional al cemento de Sinocem.