Silvia Artavia. 13 junio
El Banco de Costa Rica opina que la reforma facilitaría a las entidades financieras mejorar su índice de mora e incentivar el otorgamiento de créditos. Foto: Rafael Pacheco.
El Banco de Costa Rica opina que la reforma facilitaría a las entidades financieras mejorar su índice de mora e incentivar el otorgamiento de créditos. Foto: Rafael Pacheco.

Tres bancos consideran que sería favorable limpiar el historial de unas 63.000 personas, quienes han tenido problemas de pago con tarjetas de crédito y, aunque atiendan bien el resto de sus deudas, hoy no pueden acceder a ninguna operación financiera porque tienen manchado su récord crediticio.

Se trata de los bancos de Costa Rica (BCR), Popular y BAC. Las entidades aseguran que, aunque es necesario estudiar detenidamente esta propuesta de la Superintendencia General de Entidades Financieras (Sugef), la ven con buenos ojos.

Actualmente, en Costa Rica hay 78.000 personas con una mancha en su historial de pago, de las cuales unas 77.000 cayeron en esa categoría por deudas con tarjetas de crédito.

La propuesta de la Sugef es liberar de la mancha a 63.000 de esos deudores quienes, aunque reportan irregularidades con tarjetas, mayoritariamente atienden bien el resto de sus cuentas y no les descuidan al punto de estar en la peor categoría de riesgo para los bancos.

Si las entidades financieras le dan el visto bueno a la reforma, solo quedarían unas 15.000 personas en el escalafón de los clientes con menores posibilidades para la banca. Se trata de clientes con un expediente crediticio muy malo, con moras de hasta 150 días.

Según el BCR, el Banco Popular y el BAC Credomatic, los cambios en el sistema de medición del riesgo del crédito que promueve la Sugef permitirían a los bancos dinamizar la economía mediante el otorgamiento de más préstamos.

Además, estiman, sería un aliciente para que los deudores mejoren su capacidad de pago y, con ello, su estatus dentro del sistema financiero nacional.

El Banco Popular comunicó que, aunque no ha recibido la consulta formal de la Sugef, la idea de limpiar la mancha crediticia de los deudores “pareciera una iniciativa para valorar y analizar seriamente” en beneficio de los clientes.

“Muchas personas trabajadoras han tenido inconvenientes con tarjetas de crédito por un uso inadecuado, pero, de igual forma, han atendido responsable y adecuadamente otro tipo de crédito que puedan tener".

“Con la propuesta que se estaría planteando, estas personas podrían ser sujetos de crédito en el sistema financiero nacional y, entre otras ventajas, evitar que deban recurrir a empresas no reguladas, agiotistas o prestamistas informales que cobran tasas de interés de usura”, expresó la oficina de Comunicación del Banco Popular.

Álvaro Vindas, gerente de Gestión de Crédito del BCR, afirmó que “la ‘mancha’ en el récord de pago crediticio se convierte, muchas veces, en el principal obstáculo para que una entidad financiera otorgue un crédito porque, de darse, impactaría negativamente en las estimaciones (de los bancos)".

“De lograr el cliente poner al día sus obligaciones, mejorar su capacidad de pago y atender bien sus deudas vigentes, se vería muy positivo el limpiar la mancha”, agregó.

En tanto, el BAC Credomatic dijo que analiza la reforma, la cual, en su criterio, debe ir acompañada de esfuerzos para reforzar la educación financiera de los clientes.

“Nos parece bastante positiva (la propuesta de Sugef), pues en BAC Credomatic consideramos que cualquier persona tiene derecho a tomar el control de sus finanzas y reincorporarse al sistema financiero".

“Sin duda, este proceso requiere de una gestión responsable de las finanzas, y por eso estamos muy comprometidos con continuar trabajando en la promoción de la educación financiera en el país”, enfatizó Laura Moreno, vicepresidenta de Relaciones Corporativas del banco.

La Nación consultó al Banco Nacional qué opina de la iniciativa. Sin embargo, la institución respondió que como todavía no la conoce en detalle, no puede referirse al respecto.

Sugef confirmó que la consulta será enviada a la banca este mismo jueves.

Otra de las alternativas de Sugef para aliviar la presión de quienes tienen un ajustado historial crediticio es la posibilidad de optar por tres arreglos de pago en lugar de dos, como ocurre actualmente.

Hoy, cuando el cliente tiene una deuda a la que no puede hacer frente, el sistema financiero le permite optar por dos refinanciamientos en un período de dos años (24 meses).

Si en ese lapso, luego de haber utilizado la segunda oportunidad de readecuación de la deuda, la persona necesita una tercera prórroga, su gestión crediticia se convierte en una operación especial. Es decir, entra en un régimen de monitoreo por 90 días (tres meses), lo que implica que su categoría de riesgo se deteriora.

No obstante, ya la Sugef aprobó el otorgamiento de una tercera oportunidad de arreglo de pago a los clientes. O sea, que la gestión ahora se convierte en “operación especial” posterior a la tercera prórroga y ya no después de la segunda.

“El poder otorgar dos arreglos de pago a clientes, sin que se convierta el crédito en especial, facilitaría a las entidades financieras mejorar su índice de mora e incentivar el otorgamiento de créditos, aspecto que contribuiría a impulsar la economía nacional”, agregó el vocero del BCR.

(Video) Reforma permitiría limpiar historial crediticio de 63.000 ticos

La semana anterior, el presidente Carlos Alvarado dijo que había pedido a la Sugef y al Conassif trabajar en una propuesta para “aliviar” a las personas que tienen una mancha crediticia y que, por esa razón, no pueden optar por un préstamo para vivienda o para emprender.

Adicionalmente, el Banco Central de Costa Rica (BCCR) acordó reducir el encaje mínimo legal para las entidades financieras, con el objetivo de estimular el crédito en la economía del país.

El encaje representa un porcentaje de las captaciones (sean depósitos o captaciones) efectuadas por las entidades financieras supervisadas, que debe mantenerse como una reserva, en efectivo, en las bóvedas del Banco Central.

Esa reserva se redujo de un 15% a un 12% para bancos, empresas financieras y mutuales, lo que representa que estas entidades tendrán más liquidez para otorgar préstamos.