Natasha Cambronero. 1 junio
El PUSC y Liberación Nacional son los dos partidos que más gastos reportaron en la pasada campaña electoral al TSE. Foto: Rafael Pacheco
El PUSC y Liberación Nacional son los dos partidos que más gastos reportaron en la pasada campaña electoral al TSE. Foto: Rafael Pacheco

Siete partidos políticos reclamaron al Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) el pago de casi ¢12.500 millones por gastos incurridos en la pasada campaña eletoral.

Esa suma la erogaron en conjunto Liberación Nacional (PLN), la Unidad Social Cristiana (PUSC), Integración Nacional (PIN), el Republicano Social Cristiano, el Frente Amplio, Auténtico Limonense y Unión Guanacasteca.

Sin embargo, ese monto será aún mayor, pues los partidos Acción Ciudadana (PAC) y Restauración Nacional (PRN) tienen tiempo hasta el 26 de julio para presentar la liquidación, debido a que el plazo se les amplió porque participaron en la segunda ronda del 1.° del abril.

En conjunto, esas dos agrupaciones pueden acceder a ¢11.000 millones de la contribución estatal, es decir, el 44% de los ¢25.000 millones que el Estado destinó para el proceso electoral recién concluido.

De los siete grupos que ya liquidaron sus gastos, Liberación Nacional (PLN) es el que más facturas presentó al TSE. En la campaña de Antonio Álvarez Desanti incurrió en erogaciones por un total de ¢4.654 millones.

Esa suma es un 11% inferior a los ¢5.245 millones que los verdiblancos pudieron haber reclamado de la deuda política al Tribunal, según los sufragios obtenidos, tanto en las elecciones presidenciales como de diputados.

La Unidad fue el segundo que más gastó, pues liquidó comprobantes de pago por ¢3.675 millones, un 13% menos del monto máximo al cual podía acceder (¢4.210 millones).

Le sigue el Republicano Social Cristiano con ¢1.781 millones, un 41% más de los ¢1.259 millones que obtuvo de la deuda política en las urnas.

En el cuarto lugar, aparece el PIN con ¢1.312 millones. Al igual que el PLN y el PUSC, Integración Nacional presentó gastos por un monto menor al tope que disponía, en este caso la diferencia es de un 44% menos.

El partido a escala nacional que menos gastó fue el Frente Amplio, reportó facturas por ¢913 millones; no obstante, los frenteamplistas quedaron con un déficit de ¢264 millones, ya que solo pueden optar a ¢649 millones.

Provinciales y ausentes en la deuda política

En esta oportunidad, tres partidos que tradicionalmente obtenían un porcentaje de la deuda política quedaron sin una tajada del pastel, tal es el caso del Movimiento Libertario, Accesibilidad Sin Exclusión (PASE) y Renovación Costarricense.

Para acceder a la contribución estatal, el partido político tiene que cumplir uno de dos supuestos. Obtener al menos un 4% de los votos validos emitidos en la elección, o bien, elegir al menos un diputado.

En el caso del Frente Amplio, la agrupación accede porque logró obtener una curul para José María Villalta, por la provincia por San José, pues a nivel nacional solo obtuvo el 0,78% de los sufragios.

En el caso de las dos agrupaciones provinciales que dispondrán de los recursos públicos es porque superaron la barrera del 4% mínimo, en sus respectivas provincias.

Eso ocurrió con el Auténtico Limonense, en Limón y Unión Guanacasteca, en Guanacaste.

El primero de esos dos partidos liquidó comprobantes de pago por ¢99 millones y ,en su caso, el monto máximo permitido es de ¢87 millones. Mientras que el segundo, reportó erogaciones por ¢40 millones y podía acceder a poco más de ¢51 millones.

El hecho de que los grupos demanden el reembolso de esos dineros, no significa que el TSE lo hará a priori, pues primero realizará una revisión aleatoria para determinar si se justifican los gastos reportados, según las reglas ya establecidas en el Código Electoral y el Reglamento de Financiamiento de Partidos Políticos.

El Tribunal no dispone de un plazo máximo para concluir esa revisión.