Rebeca Madrigal Q., Aarón Sequeira. 10 febrero
10/02/2020. El ministro de Hacienda, Rodrigo Chaves entre el 2,75% y el 3% del PIBpara el periodo 2021-2023. Una de las herramientas que necesita, según dijo en el Congreso, es levantar el secreto bancario. Foto: Presidencia para La Nación.
10/02/2020. El ministro de Hacienda, Rodrigo Chaves entre el 2,75% y el 3% del PIBpara el periodo 2021-2023. Una de las herramientas que necesita, según dijo en el Congreso, es levantar el secreto bancario. Foto: Presidencia para La Nación.

Ante consultas de diputados del PLN y del PUSC, el ministro de Hacienda, Rodrigo Chaves, se negó tanto a flexibilizar la regla fiscal como a aplicar un procedimiento más estricto que el actual.

Así lo expuso el jerarca en dos momentos diferentes, durante la mañana de este lunes, durante su comparecencia ante el plenario de la Asamblea Legislativa.

Primero, el ministro expuso su posición ante una consulta de la liberacionista Ana Lucía Delgado, presidenta de la Comisión de Asuntos Hacendarios del Congreso, y luego respondió al socialcristiano Pedro Muñoz, el diputado promotor de que Chaves llegara a rendir cuentas al plenario.

Ana Lucía Delgado le pidió al ministro responder si respalda una modificación a la regla fiscal planteada por el fundador del Partido Acción Ciudadana (PAC), Ottón Solís, y si se ha reunido con el presidente Carlos Alvarado y con Solís para evaluarla.

La propuesta de Ottón Solís es hacer una reforma legal para que no se restrinja el gasto de capital (de inversión), aun cuando la deuda del gobierno supere el 60% de la producción, lo cual estaría a punto de ocurrir, porque actualmente es del 58,5%.

Según la regla fiscal, si el endeudamiento del país supera el 60% del PIB, se impondría un tope no solo al crecimiento del gasto corriente, el cualquier incluye salarios y servicios, sino que también al gasto de capital, el cual contempla carreteras, escuelas y equipamiento.

Para el 2020, la regla fiscal impuso un tope del 4,67% únicamente al crecimiento del gasto corriente.

“No estoy de acuerdo en cambiar la Ley 9635. Reconozco que no necesariamente es lo que el país va a necesitar y entiendo por qué hay gente que quisiera explorar esa oportunidad. No es una idea descabellada, pero en balance, como ministro de Hacienda, tengo que ponderar los beneficios y riesgos”, respondió Chaves.

EL ministro apuntó que el riesgo de dar una señal a los mercados internacionales, a las agencias de calificación, a los inversionistas nacionales y extranjeros es un riesgo muy grande, "cuando tenemos alternativas viables para no llegar ahí”.

Chaves negó haber conversado al respecto con el mandatario, pero sí reconoció haber tenido una conversación informal “con alguna gente” sobre esa opción de suavizar la regla fiscal. "Mi posición es que no se debe hacer”, respondió Chaves.

En la sesión de la tarde, el jerarca también le respondió al diputado republicano, Otto Roberto Vargas, que, ante el crecimiento de la deuda, la propuesta para proteger la inversión es aplicar un paquete de medidas para mantener la deuda por debajo del 60% “con un objetivo numérico del 58,2%”.

“Crear el espacio fiscal para que haya más inversión”, dijo.

Choque con la Contraloría

Por su parte, interpelado por el socialcristiano Pedro Muñoz, el ministro confirmó que tiene una diferencia con la Contraloría General de la República sobre la interpretación de la aplicación regla fiscal.

La Contraloría pide aplicar la regla con base en los presupuestos ejecutados de años anteriores, los cuales son más bajos que los presupuestos originales; en consecuencia, el tope al crecimiento sería más estricto.

Muñoz le preguntó al jerarca si está de acuerdo con ese planteamiento.

Rodrigo Chaves advirtió de que aplicar la regla con base en ese cálculo implicaría que las reducciones de un periodo tendrían un efecto multiplicador sobre el plan de gastos del año siguiente.

“La discusión con la Contraloría sobre cuál es la base adecuada para determinar si la regla fiscal se cumplió o no, es decir, el monto presupuestado o el ejecutado, es una discusión muy delicada”, dijo.

Para el ministro, el planteamiento del órgano contralor puede generar un desaceleramiento “excesivamente rápido al presupuesto, al crecimiento y a la inversión en infraestructura".

“Lo que propone la Contraloría crea incentivos un poco perversos, en el sentido de que, si alguien corta este año, o sea, subejecuta, sabe que la base sobre la que se va a proyectar el crecimiento del año entrante va a ser menor.

"Eso podría hacer que la regla fiscal sea, más de lo necesario y más de lo óptimo, procíclica y recesionaria hacia el futuro”, apuntó el jerarca. “Mi opinión es que eso no debe ser”, añadió.

Cumplimiento de la regla

El ministro le dijo a la jefa de fracción del PLN, Silvia Hernández, que Hacienda ha aplicado a cabalidad la regla fiscal, ante los cuestionamientos de la liberacionista sobre la forma de cálculo de la medida de ahorro.

Hernández tuvo diferencias con la exministra de Hacienda, Rocío Aguilar, sobre la aplicación de la norma, pues mientras la primera defendía que el crecimiento debe calcularse sobre el presupuesto inicial del año anterior a la formulación del siguiente plan de gastos, Hernández considera que la referencia debe ser el gasto ejecutado, al igual que la Contraloría.