La fracción del Partido Restauración Nacional (PRN) tratará de traerse abajo los impuestos que la reforma fiscal crearía sobre los servicios privados de salud y educación, así como el cobro del 13% a los alquileres.
El jefe de la fracción, Carlos Avendaño, actualizó la posición del PRN, la cual, en su criterio, no estuvo muy clara durante el periodo en que Fabricio Alvarado era legislador.
No obstante, sí corresponde con la posición que adoptó, durante los dos meses que fue congresista, la abogada Alexandra Loría.
Hacia el final del periodo parlamentario 2014-2018, Loría se alió con el excongresista libertario Otto Guevara y peleó en contra de varias iniciativas del Gobierno, alegando que se pretendía afectar a los sectores más pobres.
Avendaño declaró: “Ahora, después de analizarlo, creemos que los impuestos no deben caer en la franja más necesitada, en la clase trabajadora. Por eso, gravar la canasta básica, los alquileres, las medicinas o los ámbitos privados de la educación y la salud no es lo más idóneo”.
No obstante, el plan fiscal prevé que el 13% de impuesto será devuelto a quienes paguen servicios de salud con tarjeta, pues lo que se pretende es controlar a los profesionales que prestan los servicios, a fin de que su declaración de renta sea acorde con la realidad.
El jefe del PRN alegó, de idéntica manera al Partido Liberación Nacional (PLN), que los expertos han dicho que el plan de contención del gasto público presentado por la ministra de Hacienda, Rocío Aguilar, no rinde ni un 1% del Producto Interno Bruto (PIB) para reducir el déficit fiscal.
Consultado por La Nación sobre cuáles fueron esos expertos que ya habrían hecho ese análisis del plan gubernamental, citó al economista Gerardo Corrales.
En la reforma fiscal, se plantea gravar con el impuesto del valor agregado (IVA) del 13% a los alquileres que superen un salario base (a la fecha, ¢431.000).
Todos los arrendamientos menores a ese monto estarían exentos de pagar la tarifa, cuando se trate de viviendas, o garajes y anexos a viviendas.
Según Avendaño, ellos no están de acuerdo en que se le imponga ese tributo a comercios pequeños que paguen renta por un local.
“Este asunto del plan fiscal pasa por un asunto de patriotismo, no solamente tenemos que decirle al Gobierno ‘alquileres no, canasta básica lo bajamos, medicinas lo bajamos’. No, también hay que hacer un asunto patriótico para aprobar los impuestos donde se necesiten”, dijo el jefe del PRN.
Avendaño añadió que la propuesta de su partido sería dejar exenta la franja definida en el proyecto, pero también trabajar en la siguiente franja, de la gente que paga ¢500.000 por una casa o hasta ¢600.000 por un negocio.
“Hay gente que puede pagar el alquiler de una casa de $2.000 (¢1.160.000) o de $3.000 (¢1.740.000), pero bueno, eso ya sería otro estadio. Hay que tener cuidado y no simplemente poner impuestos para todo el mundo de una franja para arriba”, manifestó Avendaño.
Cuando se le consultó al jefe de Restauración por qué su partido impulsará cambios a la reforma fiscal que le quitarán fuerza y reducirán la cantidad de recursos que podrían entrar al Gobierno, a la vez que ellos piden acciones que signifiquen una recaudación importante, Avendaño dijo que piden que el plan del Ejecutivo se materialice y conlleve también medidas contra la evasión fiscal.
PUSC pide reducir tasa sobre canasta básica
En el caso del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), a la vez que pide acciones del Gobierno en varios aspectos para mejorar la competitividad del país y contener el gasto público, también tiene sus ideas para cambiar el plan fiscal.
Consultado sobre la posición que llevarán dentro de la discusión fiscal, el jefe de la Unidad, Erwen Masís, dijo que en lo referido a impuestos, piden al Ejecutivo que no se le cobre un 2% a los productos de la canasta básica, sino solamente un 1%.
Su idea es compensar lo que se dejaría de percibir por bajar esa tasa con un impuesto a los premios de la lotería.
Según Masís y Pablo Abarca, se debe buscar la forma de compensar cerca de ¢25.000 millones, pero aún están en proceso de definir cuál tasa se debe aplicar a los premios de las loterías nacionales.
“Habría que llegar a una tabla de tarifas, con un piso y un techo. Lo estamos desarrollando, sabemos cuál es el monto que se debe compensar. Haremos una propuesta, pero estamos abiertos a que la ministra Aguilar también lo proponga”, comentaron Masís y Abarca.
