Sofía Chinchilla C.. 30 agosto
Los regidores de Alajuela ganan ¢100.000 más por sesión que sus homólogos de San José, municipio cuyo presupuesto es 2,5 veces mayor que el alajuelense. Fotografía: Diana Méndez (foto utilizada con fines ilustrativos)
Los regidores de Alajuela ganan ¢100.000 más por sesión que sus homólogos de San José, municipio cuyo presupuesto es 2,5 veces mayor que el alajuelense. Fotografía: Diana Méndez (foto utilizada con fines ilustrativos)

Los 11 regidores de la Municipalidad de Alajuela ganan más que los miembros de la Junta Directiva del Banco Central de Costa Rica (BCCR).

Estos ediles perciben poco más de ¢260.000 por asistir a cada sesión del Concejo Municipal, mientras que el BCCR les desembolsa poco menos de ¢210.000 por sesión a los encargados de dirigir la política monetaria del país.

La dieta de los regidores alajuelenses también es superior a la de los directivos de todos los bancos públicos, así como a las que reciben los concejales de otros cantones del país, incluidos los de San José, la municipalidad con mayor presupuesto.

En un mes, los ediles de Alajuela pueden ganar hasta ¢1,6 millones por asistir a seis sesiones del Concejo Municipal.

El Código Municipal establece que los concejales pueden cobrar una sesión ordinaria por semana y hasta dos extraordinarias por mes, es decir, un máximo de seis sesiones cada 30 días. La restricción es mayor para los directivos bancarios, quienes pueden cobrar un máximo de cinco sesiones por mes, lo que en promedio representa poco más de ¢1 millón.

Las dietas en la Municipalidad de Alajuela superan por mucho a las del resto de cabeceras de provincia.

Por ejemplo, los regidores alajuelenses perciben casi ¢101.000 más por dieta que los josefinos, a pesar de que en San José el presupuesto municipal es 2,5 veces superior.

También, superan en ¢103.000 a los ediles heredianos y en ¢142.000 a los cartagineses.

Las dietas son los pagos que reciben los regidores y síndicos por asistir a cada sesión del Concejo Municipal. Pueden cobrar el beneficio los miembros que lleguen dentro de los primeros quince minutos de cada sesión.

Incluso, los concejales suplentes y los síndicos reciben pago por asistir a las sesiones. Según el Código Municipal, se les debe pagar el 50% de lo que reciben los titulares.

En Alajuela, entonces, los regidores suplentes perciben unos ¢130.000, al igual que los síndicos. Y los síndicos suplentes ganan ¢65.000.

Así, si a una sesión asisten los 50 miembros del Concejo Municipal (11 regidores propietarios y 11 suplentes, así como 14 síndicos propietarios y 14 suplentes), la sesión costará ¢7 millones solo en dietas.

¿Por qué tan caro en Alajuela?

Solo entre el 2013 y el 2018, el presupuesto para pagar dietas en la Municipalidad de Alajuela creció en un 50%, al pasar de ¢357 millones a ¢534 millones. A su vez, el presupuesto municipal creció en un 55%.

Las distintas administraciones del gobierno local se han fundamentado en el artículo 30 del Código Municipal, el cual establece: “Las dietas de los regidores y síndicos municipales podrán aumentarse anualmente hasta en un veinte por ciento (20%), siempre que el presupuesto municipal ordinario haya aumentado en relación con el precedente, en una proporción igual o superior al porcentaje fijado”.

Con base en ese artículo, cada gobierno local fija, en cada presupuesto anual, el porcentaje de crecimiento que tendrán las dietas de sus regidores y síndicos durante el año siguiente.

De acuerdo con Fernando Zamora, director de Hacienda Municipal en la Municipalidad de Alajuela, en este cantón se acostumbra que las dietas de los regidores aumenten en un porcentaje similar al crecimiento esperando para los ingresos municipales.

“Yo llegué a este puesto en el 2004. El presupuesto en ese momento era de ¢3.000 millones, hoy estamos en ¢29.000 millones, 15 años después. Imagínese el ritmo de crecimiento que hemos tenido en años anteriores. Es como una curva muy recta al principio que después se empieza a aplanar. En algunos años nuestro crecimiento fue superior al 20% anual, entonces las dietas crecían un 20% sobre la base que tenían, por eso es que las dietas son tan altas”, explicó Zamora.

“Así está en el Código, nosotros lo único que hacemos es aplicarlo”, añadió el funcionario.

De acuerdo con el director, los ingresos reales del municipio terminan siendo más altos de lo estimado, por lo que, de alguna manera, el crecimiento de las dietas se queda rezagado. Aun así, Zamora reconoce que su oficina quisiera que el gasto fuera menor.

“Nosotros quisiéramos que todos los gastos fijos aumentaran muy poquito y, cuando hablo de gastos fijos, hablo de dietas, salarios, alquileres, porque eso permite mayor capacidad de inversión para la Municipalidad, eso sería el ideal... Lo que pasa es que nosotros somos un órgano técnico, el órgano político es el Concejo y es el que toma las decisiones”, dijo Zamora.

Funciona distinto en las entidades bancarias públicas y el Banco Central, las cuales le pagan a sus directivos, por igual, el equivalente al 10% del salario asignado al contralor general de la República.

Presidente municipa lo justifica: ‘Se ha hecho una contención en el pago de las dietas’

Al consultársele su criterio sobre el hecho de que los regidores de su cantón ganen más en cada sesión que los directores bancarios, Luis Alfredo Guillén, el presidente del Concejo Municipal, respondió con otra pregunta.

“¿Tiene sentido también que el pago en los bancos, no el Banco Central; el Banco Nacional o el Banco de Costa Rica, o en algunas instituciones autónomas, tengan salarios superiores a los de ministros, o el del mismo presidente de la República? Bueno, la respuesta es muy clara. No. Yo creo que hay un problema con el régimen salarial, y se ha venido hablando durante años de los ingresos, los gastos y los salarios, y eso pues pasa por legislación, eso no es una potestad de nosotros los regidores, de decir: páguenos más o páguenos menos”, dijo el regidor presidente.

Al igual que el director de Hacienda municipal, Guillén enfatizó en el hecho de que los aumentos en las dietas se han mantenido por debajo de los crecimientos en los ingresos cantonales.

“En el 2017, la proyección de recaudación fue de ¢25.497 millones, lo ejecutado fueron ¢28.959 millones. Estamos hablamos de una recaudación de ¢3.500 millones de más, y la dieta aumentó un 5,67%. No corresponde el aumento de la dieta al aumento del presupuesto municipal. Por decirlo así, se ha hecho una contención en cuanto al pago de la dieta”, señaló el representante municipal.

De acuerdo con el presidente del Concejo, se proyecta que las dietas crezcan un 4,68% en 2019.

Aún así, Guillén estima que hay tres motivos por los cuales las dietas del Concejo Municipal deben ser sumas significativas: para retribuir el trabajo de estudio que deberían hacer los regidores por participar en las sesiones, para disuadir de cometer actos de corrupción y para atraer a los “mejores y más probos” ciudadanos.

“A nivel de pago de dieta, sí es una dieta elevada. No obstante, muchas personas podrían decir: es una dieta que corresponde solo a martes, tres horas de la sesión ordinaria, y tres horas de la sesión extraordinaria, entre seis y siete al mes. No obstante, el trabajo de una regiduría, si uno quiere asumirla con responsabilidad, es más que eso. Hay que venir a comisiones, hay que investigar, hay que ver los carteles de licitación”, dijo Guillén.

“Entre más grande es el municipio, entre más temas y más tramitología, si tenemos un régimen débil de dietas, también se permite para que muchas personas, dependiendo de su escala de valor, puedan delinquir, sobre todo en un municipio tan grande como el de Alajuela”, añadió.

Aun así, el regidor del Partido Acción Ciudadana (PAC), dijo que la Municipalidad de Alajuela requiere una nueva regulación sobre el pago de dietas y de los salarios de los empleados, pues considera que en ocasiones se han establecido aumentos excesivos. Al respecto, anunció que en los próximos días presentará una moción para reformar el esquema de remuneraciones del gobierno local.