Política

‘Rebaja del marchamo es una irresponsabilidad fiscal’, dice molesto el ministro de Hacienda

Elian Villegas, ministro de Hacienda, calificó como un acto de “irresponsabilidad fiscal” la decisión de los diputados de avanzar con una rebaja del impuesto a la propiedad de vehículos del marchamo 2022. Así lo afirmó aun después de que, el lunes, la oposición limitó el proyecto con un descuento más moderado que el planteado en un principio.

Villegas dijo estar “molesto”. Argumentó que, si bien el impacto sobre las finanzas públicas bajará de ¢60.000 millones a ¢30.000 millones con el nuevo texto, el Gobierno no está en condiciones de asumir ese faltante y, para poder cubrir sus gastos, terminará recurriendo a más deuda pública.

“Hay que entender que no tiene ningún sentido lógico lo que está haciendo la Asamblea Legislativa. Es, reitero, un acto de irresponsabilidad fiscal, pero además carece totalmente de lógica”, remarcó el ministro, quien sostuvo que el Congreso debería concentrarse en cumplir con la agenda de saneamiento de las finanzas públicas pactada con el Fondo Monetario Internacional (FMI), en lugar de socavar los ingresos.

De hecho, explicó que, para finales de este mes, el país ya habría gastado el 73% de los recursos previstos con los ingresos del marchamo, pues el Presupuesto Nacional se elabora con base en una proyección de ingresos aprobada por la Asamblea Legislativa que incluye ese impuesto.

“Ese dinero hay que buscarlo y ya no sería de una fuente tan sana como un impuesto, sino por deuda. Los ¢30.000 millones terminarían siendo probablemente ¢40.000 millones, ¢45.000 millones. Es ahí donde reitero que lo hecho por la Asamblea Legislativa es un acto de irresponsabilidad fiscal”, martilló el ministro.

Elian Villegas dijo estar “muy molesto” al observar cómo los cinco proyectos de impuestos de la agenda del FMI siguen estancados en la Asamblea Legislativa desde febrero, mientras que, en pocos días, una mayoría de diputados dispensa de trámite el plan de reducción del marchamo y hasta le aprueba texto sustitutivo.

“No han salido de comisión (los planes del FMI), lo que evidencia claramente que el atraso no tiene que ver con los proyectos en sí, sino con la falta de voluntad de los diputados para que estos avancen. Excepto el de renta global, el resto son menos complejos de tramitar que la reducción del marchamo. Sin embargo, están estancados”, criticó el ministro sobre la agenda legislativa pactada con el FMI.

Estas reformas, como renta global, eliminación de exoneraciones fiscales e impuesto a la lotería, tienen el propósito de aumentar la recaudación fiscal en un monto equivalente al 1,17% del producto interno bruto (PIB) y, junto con la contención y reducción de gastos, equilibrar las cuentas públicas, apuntó el ministro.

“En ningún lado, en el ajuste fiscal se habla de una reducción de impuestos”, machacó Villegas. El jerarca sostuvo que un 50% de lo que se perderá era para financiar carreteras y el resto para gastos generales, como educación, seguridad, justicia e inversión social.

El ministro agregó que, mientras los legisladores abren un hueco en las finanzas de Hacienda, hay jerarcas de instituciones que no pueden desarrollar proyectos por la contención del gasto.

“Hay que decirles (a los ministros) que no se tiene que gastar. Hay proyectos que no se pueden hacer. Es dificilísimo, es dificilísimo. Uno encuentra, además, que el ajuste fiscal de nuevos ingresos es muy bajo, ronda el 1% (del PIB). Los diputados han puesto un millón, 100.000 excusas. Por supuesto que estoy molesto.

No es posible que quieran echar a perder un trabajo que ha costado muchísimo y le ha costado mucho esfuerzo a mucha gente por puro interés de quedar bien con algunas poblaciones. Eso no se vale, no se vale”, reiteró.

¿Recomendaría el veto?

Pese a sus objeciones, el ministro evitó adelantar si recomendará al presidente Carlos Alvarado vetar la reducción del marchamo 2022, en caso de que se apruebe en el Congreso.

“Creo que ahí lo más sensato es esperar a ver qué pasa. Cuando estemos en esa situación tomaremos la decisión que corresponda pero de momento prefiero no adelantarme”, finalizó.

Este lunes, 31 diputados del plenario aprobaron una moción de texto sustitutivo que reduce la tarifas progresivas que la ley establece para cobrar el impuesto sobre la propiedad de vehículos. Conforme más bajo sea el valor del carro, mayor es la disminución porcentual.

En principio, los diputados pretendían impulsar una rebaja similar a la del año pasado, en la que vehículos de hasta ¢7 millones pagaban 50% menos del impuesto. Sin embargo, la Contraloría General de la República (CGR) advirtió sobre los efectos negativos en la recaudación.

La reducción del año pasado sí fue aprobada por el presidente Carlos Alvarado. Villegas alegó que el escenario de este año es distinto. En primer lugar, dijo, a estas alturas del 2020 se creyó que la pandemia duraría un año.

Segundo, alegó que, el año pasado, los diputados aprobaron al mismo tiempo nuevos ingresos provenientes de superávits de instituciones, mediante el plan PAGAR, lo cual ayudó a atenuar el faltante.

“Ahora estamos en el segundo año de pandemia. Sería la segunda reducción consecutiva del marchamo; ya tenemos lo que perdimos el año pasado por eso y la situación de este año no es la misma. Desde el punto de vista fiscal, estamos con una ruta clarísima, con un acuerdo con el FMI (Fondo Monetario Internacional) donde, en ningún lado, se habla de que parte del ajuste fiscal consiste en una reducción de impuestos”, señaló Villegas.

Este martes, los diputados agotaron la discusión de mociones de fondo en el plenario, sobre el proyecto del marchamo. Superado el debate, enviaron a consulta la redacción del proyecto al Instituto Nacional de Seguros (INS), Superintendencia General de Seguiros, Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep) y Ministerio de Hacienda. El trámite dura un máximo de ocho días hábiles.

Josué Bravo

Josué Bravo

Periodista en la sección Política, con 16 años de experiencia como corresponsal del Diario La Prensa de Nicaragua en temas políticos, diplomáticos, judiciales y migratorios.