Josué Bravo. 14 abril
La escuela Abraham Lincoln, de Alajuelita, es uno de los miles de centros educativos cerrados por la emergencia de coronavirus. Foto: Rafael Pacheco
La escuela Abraham Lincoln, de Alajuelita, es uno de los miles de centros educativos cerrados por la emergencia de coronavirus. Foto: Rafael Pacheco

El Ministerio de Educación Pública (MEP) le ofreció al Gobierno utilizar el dinero correspondiente a casi 3.200 plazas que la institución tiene desocupadas, para subsidiar a los trabajadores afectados por la crisis del coronavirus.

Dichos recursos explican la mayor parte de los ¢36.720 millones que el MEP aportará dentro del primer presupuestario extraordinario del 2020, el cual contiene una partida de ¢150.000 millones destinada a financiar las ayudas a los damnificados.

De esos ¢150.000 millones, casi ¢84.000 millones corresponden a movimientos de partidas del Gobierno Central y el resto de recursos provienen de un crédito del Banco Latinoamericano de Desarrollo (CAF).

Casi el 44% de esos movimientos de partidas responden a recursos asignados al MEP en el Presupuesto Nacional.

La ministra de Educación, Guiselle Cruz, explicó que ofrecieron el dinero de 525 plazas nuevas que estaban presupuestadas, pero que no fueron avaladas por la Autoridad Presupuestaria del Ministerio de Hacienda debido a la situación fiscal del país.

A la vez, dijo la jerarca, propusieron al Gobierno tomar los recursos de casi 2.660 placas vacantes que usualmente son asignadas a interinos, pero que no fue necesario llenar en el primer semestre de este año debido a la emergencia del coronavirus.

“Como Ministerio de Educación Pública, en atención a las medidas previstas para brindar apoyo a las familias que se han visto afectadas, hemos hecho un ejercicio presupuestario para identificar diferentes recursos que pudieran reorientarse en este propósito de atender a estas familias”, aseveró.

Estos ahorros, a su vez, generan saldos positivos en los rubros de cargas sociales y anualidades, por ejemplo. Además, se aprovechará que el Poder Ejecutivo congeló el aumento salarial del 2020 por causa de la emergencia.

“Hicimos todo el ejercicio, plaza por plaza, para poder determinar el monto que podíamos incluir en ese presupuesto y hacer nombramientos a partir de julio, por estar en clases no presenciales. Son ahorros que iban a quedar por vacancia en esas plazas en el primer trimestre”, explicó Cruz.

Por otra parte, la funcionaria aclaró que el personal interino no requerido en este primer semestre no tiene relación laboral con el MEP actualmente y que, por tanto, podría acceder al bono Proteger creado por el Gobierno para ayudar a los asalariados afectados económicamente por la crisis.

El Ministerio de Educación tiene más de 80.000 funcionarios.

Ante una consulta del diputado Rodolfo Peña, de la Unidad Social Cristiana (PUSC), la ministra dijo que no esperan una afectación en las juntas de educación, pues se los gastos que se están recortando (como pago por luz y agua) no se requieren actualmente, pues los centros educativos están cerrados.

El plan de subsidios Proger consiste en otorgar ayudas de ¢125.000 mensuales a quienes perdieron el trabajo o les suspendieron el contrato laboral, y de ¢62.500 mensuales a quienes les redujeron las jornadas laborales.

El aporte del MEP al plan de subsidios incluye ¢26.900 millones provenientes de la partida de remuneraciones, así como casi ¢6.500 millones de la partida de transferencias corrientes a otras instituciones y ¢1.000 millones de transferencias de capital.

Además, se utilizarán para los subsidios ¢1.150 millones de la partida de servicios, sobre todo de viáticos y capacitación; así como casi ¢1.000 millones de bienes duraderos, lo que incluye vehículos, mobiliario, equipo de cómputo, instrumentos musicales e insumos deportivos, entre otros.