Este domingo será la primera vez que los costarricenses ejercerán su derecho al voto en tiempos de pandemia, en un reto inédito para el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE). Sin embargo, otros países de la región latinoamericana ya han acudido a las urnas hasta cuatro veces durante la crisis sanitaria, y sus experiencias sirven de referencia sobre cómo evitar que en los centros de votación se multipliquen las infecciones de covid-19.
“Es posible ir a votar minimizando el riesgo de contagio”, aseguró José Thompson, director del Centro de Asesoría y Promoción Electoral (Capel) del Instituto Interamericano de Derechos Humanos (IIDH), organismo que se dedica a la asesoría, promoción y observación electoral en el continente.
De acuerdo con el especialista, Costa Rica llega a sus elecciones nacionales luego de dos años de pandemia, con dos ventajas que la mayoría de países no han tenido: una alta cobertura de vacunación contra la covid-19, con un 77% de la población mayor de 5 años ya inmunizada con dos dosis; y una jornada de votación de 12 horas, que ayuda a reducir las aglomeraciones.
“Somos el país de América Latina que tiene la jornada electoral más larga, tenemos 12 horas de votación, eso es muchísimo tiempo, entonces la recomendación para la gente es que traten de no ir todos al mismo tiempo”, afirmó Thompson.
El abogado y docente universitario dijo que tales condiciones deberían brindarle tranquilidad a los electores sobre la posibilidad de ejercer su deber cívico sin comprometer su salud mucho más de lo que lo hacen, por ejemplo, al ir al supermercado.
La gente no debería tener un especial temor de concurrir a las urnas en razón de la pandemia, porque se han tomado medidas razonables”
— José Thompson, director de Capel
Señaló, además, que en el resto del continente se han realizado elecciones desde hace año y medio, sin que en ninguno se haya registrado un aumento en los contagios atribuible a los comicios. Eso sí, advirtió que todo depende de que las autoridades y los electores cumplan estrictamente los protocolos sanitarios, tanto dentro como fuera de los centros de votación.
“Es importante la responsabilidad colectiva fuera de los centros de votación. Es decir, no aglomerarse fuera de los centros ese día, porque en ese caso ya no sería culpa de los comicios si no de la falta de criterio de las personas. Lo mismo en las posibles celebraciones de quienes se proyecten como ganadores o que vayan a segunda vuelta”, señaló Thompson.
Ventilación, mascarillas y distanciamiento sí; fumigación no
El experto recordó que el primer país de la región que tuvo que ir a elecciones al inicio de la pandemia y con muy poca preparación fue República Dominicana, en julio del 2020, cuando se sabía poco sobre el comportamiento del virus y no había vacunas disponibles. En el transcurso de ese año, algunas otras naciones, como Bolivia, optaron por posponer sus comicios algunos meses, pero ya en el 2021 se realizaron todas las jornadas sin cambios en el cronograma.
De acuerdo con Thompson, en general, se han aplicado las mismas medidas de seguridad: lavado de manos al ingreso de los centros de votación, uso obligatorio de la mascarilla, distanciamiento y ventilación en las juntas receptoras.
“Hoy en día se sabe que la buena ventilación es un factor tan importante como lo puede ser la mascarilla, y eso es algo que nos favorece en Costa Rica, pues el nuestro que es un país que en la mayoría de los sitios es cálido, y aún en los lugares que no son cálidos, los locales educativos que es donde fundamentalmente votamos, tienden a ser muy ventilados”, apuntó Thompson.
En abril del 2021, Perú fumigó miles de centros de votación, pero la ciencia ya ha comprobado que se trata de una medida poco efectiva e innecesaria. En una ocasión, Chile realizó la elección en dos jornadas, y otros países extendieron los horarios de votación. En opinión de Thompson, ninguna de esas medidas es necesaria en Costa Rica, donde la jornada de votaciones es de 6 a. m. a 6 p. m., para un total de 12 horas, suficientes para que los electores acudan a las urnas sin aglomerarse.
Otras acciones, según el experto, son más significativas. Por ejemplo, que las juntas receptoras limpien constantemente los recintos y que manipulen las identificaciones de los votantes lo menos posible.

Thompson mencionó que algo que sí ha variado de país en país son las disposiciones para los electores que están contagiados con covid-19. Por ejemplo, en Chile se prohibió que los enfermos acudieran a votar, mientras que en Bolivia ni siquiera se discutió el tema. En el país, las personas con orden de aislamiento pueden ir a votar, sin embargo, el TSE les recomienda no hacerlo, para contagios masivos.
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Electores deben ser pacientes
A los electores, Thompson les pide ser pacientes durante su visita a las urnas, pues deberán respetar los protocolos sanitarios y es posible que les toque hacer fila para entrar a los centros.
“No esperen que van a llegar y va a ser como acostumbraba uno, que ni hacía fila y en dos minutos había salido del recinto de votación, es improbable que eso pase porque va a haber que hacer fila para entrar al recinto de votación, y luego filas para la mesa de votación. Pero viera que a mí me sorprendió en países que ampliaron el horario de votación, en la última hora prácticamente no llegaba nadie” comentó el director de Capel.
