Política

Entre la iglesia y la Asamblea Legislativa: el juego del bloque conservador

Cuatro diputados cristianos se han alzado con un poder político nunca antes visto: Con votos ineludibles a la hora de elegir Directorio y decidir proyectos, imponen una agenda en la que imperan valores religiosos y el freno a iniciativas que contradicen sus creencias

Gonzalo Ramírez, Mario Redondo, Abelino Esquivel y Fabricio Alvarado conforman el llamado “bloque cristiano” de la Asamblea Legislativa.
Gonzalo Ramírez, Mario Redondo, Abelino Esquivel y Fabricio Alvarado conforman el llamado “bloque cristiano” de la Asamblea Legislativa. Mayela López.
Gonzalo Ramírez, Mario Redondo, Abelino Esquivel y Fabricio Alvarado conforman el llamado “bloque cristiano” de la Asamblea Legislativa. (Mayela López.)

No habían ni entrado a la Asamblea Legislativa y ya alguien los había encasillado como “bloque cristiano”. Nunca antes llegaron al Congreso cuatro diputados abiertamente cristianos, ligados a diferentes congregaciones evangélicas (como pastores o como feligreses) y a partidos políticos abanderados con consabidas posturas a favor de la vida, la familia y lo que ellos definen como valores cristianos.

Desde antes de mayo de 2014, era fácil prever lo que iba a pasar en el plenario cuando temas como Estado laico, aborto, fertilización in vitro y uniones del mismo sexo tocaran la puerta: un bloque unido levantaría la voz hasta donde fuera posible. Así ha sido. Y algo más.

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