Sofía Chinchilla C.. 22 febrero
Plataformas como Airbnb, Booking.com, Hoteles.com y TripAdvisor permiten que particulares ofrezcan servicios de hospedaje en casas, apartamentos, villas y habitaciones. La imagen es una captura de pantalla de Airbnb y las opciones que despliega al buscar hospedaje para dos adultos y dos niños en Puerto Viejo de Limón.
Plataformas como Airbnb, Booking.com, Hoteles.com y TripAdvisor permiten que particulares ofrezcan servicios de hospedaje en casas, apartamentos, villas y habitaciones. La imagen es una captura de pantalla de Airbnb y las opciones que despliega al buscar hospedaje para dos adultos y dos niños en Puerto Viejo de Limón.

La ministra de Hacienda, Rocío Aguilar, se opone a que el Gobierno cobre dos impuestos diferentes sobre los servicios de hospedaje no tradicional que se ofrecen mediante plataformas digitales como Airbnb, Booking.com, Hoteles.com y TripAdvisor.

En audiencia ante la comisión legislativa de Asuntos Económicos, la jerarca se pronunció a favor de cobrarle tributos a la actividad, pero criticó el método planteado en el proyecto.

La iniciativa establece que los servicios estarían sujetos a dos gravámenes: el impuesto sobre el valor agregado (IVA), cuya tarifa usual es de un 13%; y un impuesto específico a las empresas de hospedaje no tradicional destinado a financiar a ciertas instituciones gubernamentales.

El segundo equivaldría a un 5% sobre el total de los ingresos que tenga el prestatario durante un mes. Para el cálculo de la ganancia, se tomaría en cuenta el precio final de cada alquiler, con el IVA incluido.

Por ejemplo, hoy a través de Airbnb, una persona puede alquilar en ¢172.000 un apartamento para dos personas durante tres noches de abril en Puerto Viejo de Limón.

Si la propuesta de ley del diputado socialcristiano Pablo Heriberto Abarca se aprobara, el mismo cliente tendría que pagar poco más de ¢204.000 por ¢22.360 de IVA y ¢9.700 por el segundo impuesto si el dueño decide cargárselo, para no sacarlo de su bolsillo.

Al final, se trata de una diferencia de ¢32.000 que equivale a un 18,6% adicional.

La ministra de Hacienda se opone a cobrar dos impuestos diferentes, por las complicaciones y el gasto que representaría recaudarlos.

Recaudación costosa

Aguilar se opone porque, según dijo, controlarlo saldrá caro.

“Mi recomendación es usar otra forma mucho más automática y no que alguien haga una planilla, te presente un resultado, alguien tiene que fiscalizarlo. No sé cuánta gente vamos a tener para ir a revisar si se está o no cobrando adecuadamente”, señaló Aguilar.

Lo ideal, de acuerdo con la ministra, es que se unifiquen los gravámenes.

“Mi recomendación en general, es huir de la partición de impuestos. Si es del caso, uno más alto que subsuma, en lugar del 13% más el 3%, o el 13% más el 5%, porque al fin y al cabo están orientados prácticamente al mismo objeto, que es la venta o los ingresos”, dijo la titular de Hacienda.

Aguilar instó a los diputados a migrar hacia una estructura tributaria más simple y eficiente.

“No podemos seguir administrando 30 impuestos diferentes, de los cuales dos son los que generan el 90% y el resto, que pueden ser de una generación menor, pero sí desde el punto de vista de control se hace mucho más caro”, señaló la titular de Hacienda.

La jerarca también desaprueba que el proyecto de ley cree un nuevo destino específico, justo cuando se acaba de implementar una reforma tributaria que libra al Estado de ese tipo de obligaciones.

La iniciativa establece que el 70% del impuesto específico se tendría que girar al Sistema Nacional de Áreas de Conservación (Sinac), mientras que otro 20% iría al Instituto Costarricense de Turismo (ICT) y el último 10% se quedaría en la Dirección General de Tributación.

En el proyecto de ley, también se delimitan los derechos y deberes de los prestatarios del servicio, así como de los usarios. También obligaría a los propietarios de alojamientos a inscribirse ante el Instituto Costarricense de Turismo (ICT), así como a contar con una patente comercial municipal.