La crisis sanitaria por la pandemia de coronavirus deterioró tanto las condiciones de vida de los habitantes, que el desarrollo humano de Costa Rica retrocedió a los niveles del año 2018.
Esas secuelas, que la covid-19 dejó a su paso por nuestro país, ahora se ven machacadas por la persistente amenaza del incremento en el costo de la vida, agravada por el impacto de la invasión de Rusia a Ucrania.
Costa Rica afronta estos padecimientos, además, con unas finanzas públicas muy comprometidas, que limitan el accionar de las instituciones para contener sus efectos en los hogares.
Este persistente escenario de crisis, que en realidad también sufren el resto de América Latina y el mundo, es ampliamente abordado en el informe “Tiempos inciertos, vidas inestables: Configurar nuestro futuro en un mundo en transformación”.
Dicho estudio advierte que los síntomas que apretujan la vida en sociedad, con particularidades propias de cada país, suceden en medio de incesantes polarizaciones de la población, un fenómeno presente en distintas partes del planeta.
Además de exponer este contexto social global, el informe elaborado por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) contempla el Índice de Desarrollo Humano 2022.
Ese indicador mide el logro promedio de los países en tres dimensiones básicas del ser humano: vida larga y saludable, educación y estándar de vida digna.

Costa Rica en números
Del mismo modo que la inmensa mayoría de naciones del mundo, Costa Rica reporta un retroceso en las cifras por dos años consecutivos, lo cual incluso coloca al país con niveles inferiores a los reportados en 2018.
El índice de desarrollo humano para Costa Rica en 2021 fue de 0.809, frente al 0.811 de 2018. Entre más cerca de un factor de 1, mejor desarrollo humano tiene una nación.
José Vicente Troya, representante residente del PNUD en el país, explicó que el retroceso de Costa Rica se debe, principalmente, a la disminución en la esperanza de vida de la población producto de la mortalidad por la covid-19.
“Lo más importante que ha acontecido con Costa Rica tiene que ver con el último bienio. Hay un tema central en términos de disminución de esperanza de vida en la población, producto de la pandemia. Eso tiene un impacto en las tasas de mortalidad y eso incide en que el indicador no exhiba el progreso que se habría esperado”, aseguró Troya.
Pese al mal rendimiento costarricense en el índice, el impacto en América Latina fue mucho más grave. En promedio, la región retrocedió más de 7 años en desarrollo humano.
En la tabla global Costa Rica se encuentra en el puesto 58, entre las naciones con un desarrollo humano muy alto; solo superado en la región por Chile y Argentina.
¿Qué logró hacer distinto Costa Rica durante la pandemia? El informe de Naciones Unidas destaca la entrega del bono Proteger durante la etapa más álgida de las restricciones sanitarias por la covid-19.
“Amortiguó la repentina pérdida de ingresos en Costa Rica. La pandemia, junto con la gran incertidumbre y el temor de los disturbios sociales, eliminó las restricciones y abrió espacio para implementar nuevas medidas políticas”, cita el informe.
Finanzas para afrontar nuevas amenazas
No obstante, Naciones Unidas estima conveniente que nuestro país resuelva sus problemas fiscales para recuperar capacidad de respuesta para afrontar crisis como el incremento en el costo de vida u otras venideras.
Al respecto, José Vicente Troya manifestó que: “A lo que nos lleva a pensar es sobre cuáles son las bases con las que cuenta un país, en este caso Costa Rica, para enfrentar los embates de enfermedades zoonóticas, que revisten un carácter de impactos multidimensionales.
“Estamos hablando no solamente de impactos a nivel de sistema de salud, sino también socioeconómicos y que tienen que ver con la capacidad de respuesta, sobre cómo está su sistema de protección social para enfrentar estas crisis, cómo está su caja fiscal para enfrentar esto y cuál es el grado de inversión que puede tener un país para reponerse frente a las crisis”, aseguró el representante de PNUD.
Asimismo, Troya insistió en la necesidad de la correcta planificación de las finanzas públicas debido a que estamos viviendo “crisis con esteroides”, al hacer referencia principalmente a los desastres naturales. El representante argumentó que “ahora esos impactos son al triple o al cuadrado” y que, por lo tanto, los estados deben tener mayor capacidad para atender las recuperaciones.
