Patricia Recio. 24 junio
La operación sin interrupciones de los peajes será uno de los primeros cambios que percibirán los conductores que viajan por las autopistas General Cañas y Bernando Soto. Foto: Mayela López
La operación sin interrupciones de los peajes será uno de los primeros cambios que percibirán los conductores que viajan por las autopistas General Cañas y Bernando Soto. Foto: Mayela López

Los conductores que pagan los peajes ubicados en la autopista General Cañas y la carretera Bernardo Soto comenzarán a percibir cambios a partir de mediados de julio.

Será en ese momento cuando el Consejo Nacional de Vialidad (Conavi) deje la operación y administración de estos puntos de cobros en manos del Fideicomiso Ruta Uno.

Esta figura jurídica se creó para administrar el proyecto de ampliación de la carretera San José-San Ramón y pertenece al Banco de Costa Rica.

Uno de los primeros cambios que verán los usuarios es que el cobro ya no se suspenderá durante horas pico o feriados, como ocurre actualmente, sino que se mantendrá ininterrumpido.

Esta medida todavía no tiene fecha establecida, pero se aplicará en "el menor plazo posible”, posiblemente en el segundo semestre de este año, junto con otras que pretenden aumentar la recaudación de dinero.

“En este momento, el Fideicomiso Ruta Uno se encuentra finalizando el proceso de contratación de la empresa que se hará cargo de las labores de cobro, recaudación, operación y mantenimiento de las estaciones de peaje existentes”, informaron representantes del Fideicomiso.

Además, se encargarán los estudios y el anteproyecto para la ampliación a cinco carriles y a cinco casetas de cobro, así como la relocalización de las oficinas administrativas, del puente peatonal y de la bahía de autobuses, entre otras, en la estación de peaje de Río Segundo.

Uno de los principales cambios en la infraestructura, es que el cobro sería sesgado. Eso significa que se construirían dos casetas de peaje antes de la estación existente y en el sitio donde se ubica la actual, se demolería una para que queden tres.

El carril restante, más otro adicional, servirán para el paso de los vehículos que ya cancelaron en la estación previa, eso sí, con división de carriles para evitar la evasión del pago.

Mientras tanto, en la Bernardo Soto se ampliarán los carriles para mantener las tres casetas de cobro.

Paralelamente, se desarrollarán los estudios que definirán las nuevas tasas de peaje para ambos puestos, que tienen 20 años sin alza.

Según indicaron, los ajustes en las tasas de peaje permitirán cubrir los costos de expropiaciones, reasentamientos humanos y relocalización de servicios públicos.

De acuerdo con la información suministrada por el Fideicomiso, para la contratación de las empresas que se encargarán de la operación y supervisión de las estaciones de peaje se destinaron ¢500 millones, mientras que para las mejoras de infraestructura se dispondrá de $3 millones (unos ¢1.770 millones).

Sin embargo, aclararon que para poder concluir estos procesos es necesaria la aprobación del primer presupuesto extraordinario del Fideicomiso, el cual se tramitará en los próximos días ante la Contraloría General de la República.

El Consejo Nacional de Vialidad (Conavi), consultó ante el Ministerio de Hacienda sobre la aplicación del impuesto de valor agregado (IVA) a las tasas de peaje, pero no han recibido respuesta.

Además de los peajes de Alajuela, el Conavi también administra los puntos de cobro de las carreteras Florencio del Castillo (hacia Cartago) y la ruta 32 (hacia Limón).

Las tarifas para pasar por esos sitios no han sufrido ajustes desde hace 20 años.

El Fideicomiso planea modernizar las casetillas, instalar agujas y habilitar cobro automático. Fotos: Mayela López
El Fideicomiso planea modernizar las casetillas, instalar agujas y habilitar cobro automático. Fotos: Mayela López
Otras obras

Durante el segundo semestre del año, el Fideicomiso iniciará las primeras obras impostergables, conocidas como Obis, que se realizarán a lo largo de todo el corredor vial San José-San Ramón, mientras se completan las fases previas de la ampliación de los 60 kilómetros.

Las primeras obras incluyen los puentes sobre el río Ciruelas (muy cerca del aeropuerto Juan Santamaría) y el río Alajuela (antes de la intersección a La Garita), así como un segundo lote en el que se incluyen el puente sobre el río Segundo (donde se contemplará la ampliación de carriles previos al peaje) y un paso a desnivel en la intersección de la empresa Firestone.

En un tercer lote, que se adjudicaría a inicios del otro año, se intervendrán los intercambios de la carretera de Circunvalación, a la altura del monumento al Agua, el Conservatorio de Castella y el conector hacia Barreal de Heredia.

En total, se destinarán $115 millones en 17 Obis.