
Los vecinos de Upala, en Alajuela, aprovecharon la visita del presidente Luis Guillermo Solís, que recorrió la zona al cumplirse el primer aniversario del impacto del huracán Otto, para pedirle ayuda al mandatario.
Los lugareños concentraron sus solicitudes en vivienda y financiamiento para impulsar la producción local.
Denis Mendoza, vecino de Upala centro, perdió la casa que habitaba en el sector de la Subasta. Mendoza le dijo al presidente que ya a unas 77 familias se les está gestionando una nueva vivienda, pero asegura que a él lo excluyeron.
"Mi situación es muy delicada. Quiero que alguien de este Gobierno me dé garantías de que no me quedaré por fuera, que tendré un techo", le dijo Mendoza, de 49 años, a Solís.
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El político se comprometió a que, con ayuda del Instituto Mixto de Ayuda Social, se le buscaría una solución "en el menor tiempo posible".
Solís también realizó una inspección a las obras de dragado y canalización de ríos, que pretenden prevenir que se repitan las inundaciones ocurridas hace un año, cuando se desbordó el río Zapote, que cruza el cantón.
Gerardo Martínez, de 36 años y vecino de El Carmen de Upala, le solicitó al mandatario apoyo estatal para financiar su parcela. En principio, aseguró, esa ayuda ya se la habían ofrecido, pero hasta hoy sigue esperando.
Gabriela Álvarez Carrillo, de 24 años y dueña de una tienda de ropa y zapatos, aseguró al presidente que en el último año las ventas se han caído porque "la economía de mi cantón pasa un mal momento por el huracán".
Álvarez pidió algún tipo de asistencia, porque habría perdido ¢12 millones en mercadería y parte de ese dinero aún lo debe. La afectada incluso ofreció enseñarle las facturas al presidente, para corroborar su testimonio.
Estas y otras peticiones recibieron Luis Guillermo Solís Rivera a su llegada al parque central de Upala, donde pasadas las 10 a. m. se realizó un acto de rendición de cuentas de todo cuanto se ha podido hacer a un año del huracán, según el Gobierno.
En pleno acto protocolario, Dagoberto González, un campesino de 58 años, de Altamira de Bijagua, reclamó al alcalde de Upala, Juan Acevedo, quien hacía uso de la palabra en ese momento, que a él lo excluyeron de la lista de beneficiarios de un programa de vivienda.
"Por eso es que ahora vivo en una galera de una lechería", lanzó González frente a la comitiva presidencial. Ante el reclamo, la primera dama Mercedes Peñas intervino y le prometió atención inmediata al caso.
En Upala, según estimó el Gobierno, Otto afectó a 943 familias en estado de pobreza. Además, de los nueve fallecidos por causa del fenómeno, cinco eran vecinos de ese cantón, pues las otras víctimas eran de Bagaces, Guanacaste.
De acuerdo con el reporte de distintas instituciones, la emergencia ocasionada afectó directamente a 10.831 personas, dejó 1.598 viviendas con daños y 412 poblados con algún tipo de impacto.
En infraestructura vial, al menos 2.778 kilómetros de carreteras sufrieron daños tanto en la superficie como en cunetas, pérdidas de orillas, escombros y otros.
Rendición de cuentas
Durante el acto oficial en el Parque Central de Upala, Solís afirmó que, pese a las restricciones presupuestarias del Gobierno, ha tratado de hacer el "mayor de los esfuerzos para no defraudar a los upaleños y creo estarlo consiguiendo".
Como ejemplo, según Solís, a la fecha se han iniciado 18 proyectos de infraestructura entre caminos, puentes y casas, de los cuales cinco están terminados, como la limpieza y canalización del río Zapote, en el distrito de Yolillal en el centro de Upala y Canalete.
Citó que también tiene "avances notorios en un 76%", la reconstrucción del camino Santo Domingo - El Pilón y 63% el dique para proteger el asentamiento campesino Jonusa, localizado en el distrito de San José; fronterizo con Nicaragua.
Por su parte, Mariano Figueres, director de la Dirección de Inteligencia y Seguridad y comisionado de la recuperación de Upala, afirmó que la inversión asciende a ¢4.600 millones entre reconstrucción de 51 kilómetros de caminos, 23 kilómetros de canalización del río Zapote y la construcción de cuatro puentes que Otto arrasó.
"El objetivo de esa recuperación es reactivar la economía del cantón. Me llama la atención cómo los upaleños han transformado la desgracia del huracán en nuevas posibilidades de desarrollo", afirmó Figueres.
Solís manifestó que, a lo largo de su administración, ha tenido situaciones muy difíciles pero la "hora más negra" la vivió la noche en que el huracán Otto impactó Upala.
"Fue una noche larga, triste, dolorosa que me causó una gran angustia y que, por esas circunstancias, le pedí a todas las autoridades de Gobierno ponerle atención inmediata y buscar soluciones para Upala. Dichosamente, no solo los funcionarios respondieron a la altura de las circunstancias, sino que los upaleños nos demostraron que si bien estaban muy golpeados, no se iban a derrumbar", afirmó.
Campaña electoral y reforma fiscal
El presidente también habló sobre la campaña política en la parte final de su rendición de cuentas, para reforzar su mensaje sobre el tema fiscal.
Según él, la importancia de las elecciones presidenciales es que sirven de ritual para renovar la dirigencia del país. El mandatario afirmó que, por más de tres años, su administración ha venido solicitando la aprobación en el Congreso de la reforma fiscal para proveerle más recursos al Estado.
"Lamentablemente, no se ha podido conseguir ese objetivo aunque no pierdo la fe de que los políticos nacionales manejarán con claridad la realidad de que, con los actuales ingresos, al gobierno no le alcanza para satisfacer las necesidades del país", aseguró.
Solís incluso afirmó que le interesa la reforma fiscal "sin pensar" cuál será el partido ganador de las elecciones.
"Aspiro a que al próximo gobierno le vaya muy bien, pero también las dirigencias deben manejar esa realidad. Muchos, sin mencionar nombres, hacen promesas en campaña política, pero sin pensar que el Estado cada vez tiene menos ingreso" manifestó en Upala.
