Juan Fernando Lara. 16 diciembre, 2016
La propuesta era sustituir la vieja refinería ubicada en Moín de Limón. El proyecto de renovación fracasó. | JORGE NAVARRO
La propuesta era sustituir la vieja refinería ubicada en Moín de Limón. El proyecto de renovación fracasó. | JORGE NAVARRO

La Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope) intentará, en enero, disolver la Sociedad Reconstructora Chino-Costarricense (Soresco), una empresa creada para construir una refinadora entre Costa Rica y China, proyecto que fracasó.

Su intento de finiquitar la relación conjunta ocurrirá nueve meses después de que Recope informara de su decisión de separarse de Soresco.

Sara Salazar, presidenta de la Refinadora, confirmó la mañana de este jueves que la Asamblea General de Socios se reunirá en la segunda semana de enero con el fin de discutir la disolución y liquidación de Soresco, según las cláusulas del acuerdo.

Mientras tanto, la firma opera en el país con ocho funcionarios (tres ticos y cinco chinos) y gasta $100.000 mensuales.

Salazar admitió que no fue posible solucionar obstáculos de orden legal que enfrentó el proyecto, mientras continúan las gestiones para revisar y bajar los costos de funcionamiento de Soresco.

“Estamos firmes en la decisión de acatar lo dispuesto por la Junta Directiva de Recope y el Consejo de Gobierno, en el sentido que debemos terminar el contrato por mutuo acuerdo. Hay, incluso, la posibilidad de elevar el asunto a una disputa con un tercero como árbitro. Ellos no cuestionan la decisión tomada en principio y recordemos que somos dos naciones amigas que pueden entenderse”, aclaró Sara Salazar.

Una vez que se resuelva la liquidación, que debe tomarse por acuerdo mutuo, vendrá un proceso de finiquito y reparto de los bienes entre las dos partes.

Citas preliminares. La presidenta ejecutiva de la Refinadora dijo que hasta el mes anterior se concretaron reuniones preliminares con la contraparte china para comunicar la decisión de retirarse del proyecto, la cual se adoptó desde abril pasado.

En casi siete años, desde el inicio del plan, Costa Rica ya gastó $34 millones para construir la nueva refinería en el fallido proyecto que nació en el 2009 con un fondo de $100 millones aportados, mitad y mitad, por Recope y la estatal Corporación Petrolera Nacional de China (CNPC).

De ese capital, quedan actualmente $36,8 millones (incluye ganancias por inversiones).

La iniciativa chocó contra pared en el 2013, cuando la Contraloría General de la República (CGR) advirtió del conflicto de interés en el estudio de factibilidad, pues lo hizo una subsidiaria del socio chino.

Desde entonces, todo se detuvo, porque ni se contrató un nuevo estudio ni se ha resuelto si la iniciativa continúa.

El desenlace de la fallida iniciativa sobrevino en abril con la decisión de retiro de Costa Rica.