Juan Diego Córdoba. 16 abril
El plan maestro que definía el futuro del complejo portuario de Limón establecía la necesidad de construir el puesto 5-7 en Moín. Fotografía: Diana Méndez.
El plan maestro que definía el futuro del complejo portuario de Limón establecía la necesidad de construir el puesto 5-7 en Moín. Fotografía: Diana Méndez.

Al borde de la quiebra por la drástica caída de operaciones, la Junta de Administración Portuaria y de Desarrollo Económico de la Vertiente Atlántica (Japdeva) analiza ampliar el muelle de Moín.

De acuerdo con la empresa portuaria estatal, las posibilidades de encontrar nuevos modelos de negocio que mantengan a flote las finanzas de la institución pública dependen, en gran parte, de la construcción del sétimo puesto de atraque, cuyo valor superaría los ¢17.500 millones.

El llamado puesto 5-7 abriría la posibilidad de que buques con un calado de hasta 14 metros puedan atracar en el muelle de Japdeva. En la actualidad, Moín no puede recibir barcos con más de 11 metros de calado, por falta de profundidad.

Si se contruyera este nuevo puesto, podría recibir naves similares a las que atiende la Terminal de Contenedores de Moín. La obra se construiría con financiamiento externo.

“Muchos dirán ¿para qué se ocupa un nuevo puesto de atraque si hay puestos vacíos? Es porque las características son diferentes y para recibir ciertos de los nuevos negocios ocupamos el puesto que permite naves más grandes”, manifestó la presidenta ejecutiva de Japdeva, Andrea Centeno.

La Junta insiste en que la ampliación del complejo portuario de Moín permitiría explorar nuevos negocios o carga que antes era secundaria para la entidad, como en el caso de las embarcaciones que transportan productos a granel.

Otra de las ideas de Japdeva es convertirse en un centro de transbordo, al cual llegarían grandes embarcaciones a dejar parte de su mercancía que luego será cargada en naves menores (feeders) que se dirigen a mercados más pequeños.

“Esa carga actualmente no existe. En el caso nuestro, si tenemos la oportunidad de que se establezca en Moín, esa sería carga que viene de Europa o Asia, llega a Limón y luego sería llevada a otros países de Centroamérica o del Caribe”, aseguró el viceministro de Transportes, Olman Elizondo.

De acuerdo con el plan maestro del complejo portuario de Limón, este nuevo puesto debía estar operando desde 2015, con el objetivo de fortalecer los negocios de la entidad estatal; sin embargo, cuatro años después y ahora con las finanzas de Japdeva en crisis, la obra no ha sido licitada.

La consultora holandesa Royal Haskoning estuvo a cargo de desarrollar el plan maestro en 2008, por contratación de la misma entidad portuaria.

La estrategia contemplaba la construcción y licitación de la Terminal de Contenedores de Moín, además de desarrollar un centro intermodal en el muelle de Moín, y una terminal de cruceros con marina en el muelle de Limón.

De esas obras, solo la que fue concesionada se encuentra en operaciones, las que quedaron bajo la responsabilidad de la Junta siguen siendo solo propuestas.

Puestos de atraque Japdeva
Puestos de atraque Japdeva

Actualmente, la Junta tiene seis puestos de atraque para recibir embarcaciones petroleras, graneleras y multipropósito, empero, los puestos quedaron subutilizados por la entrada en operaciones de la Terminal de Contenedores de Moín.

“Mucha de la crítica sobre este proyecto ha sido que Japdeva tiene muelles desocupados, entonces se cuestiona para qué tener uno más. Esto pasa por un aspecto técnico, obviamente tenemos que generar demanda para que el muelle genere ingresos, pero si solo podemos atender cierto tipo de embarcaciones se reduce el mercado y no podríamos ofrecer cierto tipo de servicios”, explicó la presidenta ejecutiva de Japdeva.

Aunque la licitación del puesto 5-7 tiene que cerrar el año con un avance de al menos un 40%, según el plan de operaciones de Japdeva, la presidenta ejecutiva de la entidad aseguró que el negocio de transbordo se iniciará con la infraestructura actual, aunque no puedan abarcar a la mayoría de clientes.

“Lo que el Gobierno está diciendo es que se va a analizar el proyecto para ver qué activamos primero, cómo lo hacemos y cómo va ese elemento (puesto 5-7) en el plan de negocio de la entidad. Mi trabajo es ir pegando los puntos para ver cuándo y qué se activa”, manifestó Centeno.

El expresidente de la institución Greivin Villegas, quien fue destituido el 25 de marzo por “no estar alineado al Gobierno”, advirtió antes de ser cesado que Japdeva necesitaba un nuevo puesto para captar los nuevos negocios que la mantuvieran en operaciones.

“Todas las gestiones para la atracción de nuevas cargas que se han realizado a la fecha, exigen contar con un puesto de ese calado (14 metros), para atender buques con mayor capacidad de carga. Ante este panorama es indispensable contar con el puesto 5-7”, manifestó Villegas en una misiva enviada al Ministerio de Obras Públicas y Transportes.