Juan Diego Córdoba González. 8 marzo
Entidad ferroviaria aún no decide si acoge sugerencia del BID, de concentrarse en una primera línea del tren eléctrico, debido a la debilidad de las finanzas públicas.
Entidad ferroviaria aún no decide si acoge sugerencia del BID, de concentrarse en una primera línea del tren eléctrico, debido a la debilidad de las finanzas públicas.

El préstamo que el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) le aprobó a Costa Rica por $550 millones para la construcción del tren eléctrico, no podría utilizarse para financiar solo una de las rutas de ese sistema de transporte público.

Esta condición toma relevancia luego de que un grupo asesor del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) recomendara al Gobierno enfocarse, por ahora, en construir una sola línea del tren eléctrico, y continuar a futuro con otras etapas. La sugerencia obedece a la crisis en las finanzas públicas.

No obstante, de acuerdo con el Instituto Costarricense de Ferrocarriles (Incofer), de acoger esa sugerencia del panel experto del BID, el país tendría que salir a buscar otro tipo de préstamo, pues el ofrecido por el BCIE está atado a la construcción de todo el complejo ferroviario.

Para la construcción de esta obra de transporte público, ese organismo asignó a Costa Rica el crédito más grande de su historia, con algunas condiciones blandas. Por ejemplo, la tasa de interés anual rondaría el 3,8% (sería de 1,5% si se consigue el aporte del Fondo Verde del Clima), comenzaría a pagarse hasta que se ponga en funcionamiento el proyecto y ofrece cinco años de gracia.

El préstamo financiaría una tercera parte del valor total de la obra, estimada en $1.550 millones. Entretanto, la primera ruta recomendada por el BID, que conectaría los cantones centrales de Alajuela, Heredia y San José, tendría un costo individual de alrededor de $486 millones, con otras mejoras propuestas por ese mismo organismo.

“El equipo del BID recomienda desarrollar el proyecto en fases con el fin de compatibilizar el proyecto con las actuales condiciones económicas y generar capacidad en Incofer de manera gradual.

“El alcance de la primera fase consistiría en el desarrollo de una línea funcional del tren eléctrico, que represente una solución igualmente costo-eficiente y provea los mejores estándares técnicos, operativos y ambientales posibles de los usuarios”, señala el informe que el BID entregó a Incofer.

La aprobación del contrato de préstamo del BCIE se encuentra varada en la Asamblea Legislativa, debido al cambio de prioridades por la emergencia sanitaria y económica provocada por la pandemia de coronavirus.

“En este momento la prioridad país es el equilibrio de las finanzas públicas, producto de la aprobación de los proyectos del paquete del Fondo Monetario Internacional (FMI)”, señaló Incofer.

¿Acogerá sugerencia?

La institución, no obstante, aún no define si acoge o no la recomendación del BID, antes de continuar con el proceso de formulación de cara a la etapa licitatoria, donde se conocerá el interés de empresas por construir y operar el sistema de transporte.

Lo primero es valorar la conveniencia, pues las sugerencias de órganos expertos no son estrictamente vinculantes, explicó el Incofer ante consultas de La Nación.

“Hemos procurado generar todos los espacios posibles y escuchar todos los puntos de vista posibles. Sin embargo, debemos subrayar que esto no implica que el proyecto y su definición sea un proceso colectivo en el que todos los puntos de vista resultan vinculantes.

“Esa perspectiva no es consecuente con el orden legal de competencias en la materia. Los puntos de vista que recogemos en este amplísimo proceso, desde luego que son valiosos y deben ser objetivamente valorados, pero eso no implica que el Incofer deba subordinarse a los puntos de vista de todos los actores, pues desde luego, que eso no es lo que dispone el ordenamiento jurídico”, afirmó el Instituto.

La decisión final de formular el proyecto por etapas, aseguró la entidad ferroviaria, dependerá de “muchos actores gubernamentales”.