
El Consejo Nacional de Vialidad (Conavi) anunció que a partir de este miércoles mantendrá cerrado un tramo del carril de ascenso en Naranjo, en la carretera Bernardo Soto, para atender un deslizamiento que se presenta a un costado de la vía.
La zona afectada se encuentra, específicamente, frente a la bomba La Panamericana, y tiene una dimensión de entre 30 y 40 metros, que serán intervenidos por las autoridades.
"Es como una herradura, entonces, donde toca la carretera es un área un poquito más angosta, digamos que vamos a tener que hacer un trabajo en una longitud que va a variar entre 30 y 40 metros", explicó el ingeniero Edgar May, Gerente de Conservación de Vías y Puentes del Conavi.
Mientras se mantiene esta situación, las autoridades solicitan a los conductores bajar la velocidad y trasladarse con precaución por este sector.

El Conavi espera que la medida no afecte el flujo de los vehículos que transitan por la zona, ya que en los próximos días se procederá a acondicionar nuevamente dos carriles.
"Inmediatamente vamos a empezar a hacer una ampliación de un carril más al otro lado, recargándonos hacia el lado de la bomba (Panamericana), el derecho de vía es amplio, lo que pretendemos es que siempre quede un carril de subida y otro que bajada, tal y como estaba", dijo May.
De forma paralela, el Conavi realizará unos estudios de suelo y demás trabajos en el área, con el fin de construir un muro anclado, que permita estabilizar y recuperar la zona afectada por el deslizamiento, para garantizar un paso seguro.
Aun no se tiene un costo estimado del muro, pero por el cierre y la ampliación del carril al otro lado, May calcula que se tendrán que invertir ¢20 millones.
Posible origen del deslizamiento
El ingeniero explicó que en esta parte de la carretera Bernardo Soto existe una falla antigua, que ha presentado problemas con anterioridad, pero no tan pronunciados como el deslizamiento actual.

De acuerdo con el funcionario del Conavi, al otro lado de donde cedió la ladera se encuentra un talud que es como una zona de recarga de agua, por lo que posiblemente el fluido está pasando al otro lado, por debajo de la carretera, socavando el pie del muro de tierra.
"Todos estos deslizamientos están asociados con aguas y aunque no esté lloviendo, hay aguas subterráneas que siguen fluyendo que hacen un proceso continuo de erosión, entonces en un determinado momento el material se debilitó tanto que empezó a moverse", señaló.
Sin embargo, el gerente de Conservación de Vías y Puentes no visualiza que la situación vaya a empeorar, aun con las posibles lluvias que se puedan registrar en ese sector, ya que "al inicio no son tan intensas y es hasta varios meses después que los suelos se vuelven a saturar completamente".
