Patricia Recio. Hace 18 horas
De presentarse derrumbes en rutas nacionales, el Conavi tendría que acudir a contrataciones directas o a los equipos del MOPT para habilitar las vías. Fotografía José Cordero/Archivo.
De presentarse derrumbes en rutas nacionales, el Conavi tendría que acudir a contrataciones directas o a los equipos del MOPT para habilitar las vías. Fotografía José Cordero/Archivo.

Sin contratos de conservación de carreteras vigentes y con los primeros efectos de la época lluviosa, el Consejo Nacional de Vialidad (Conavi) ha tenido que echar mano de la maquinaria del Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) para atender emergencias en las rutas nacionales.

Esa medida permitió limpiar, por ejemplo, los derrumbes de abril en la ruta 32, debido a los fuertes aguaceros, confirmó Mario Rodríguez Vargas, director del Conavi.

Otro mecanismo al que se ha tenido que recurrir es al de contrataciones directas de urgencia para sitios donde se interrumpe el paso y no se cuenta con el equipo disponible. Se realizan bajo la figura de imprevistos.

Esa modalidad de contratación directa fue la utilizada para reparar el puente sobre la represa Cachí, en Cartago, y más recientemente se aprovechó en un puente bailey del MOPT para sustituir una estructura que se cayó en Bribrí, Talamanca.

Se opta por una u otra alternativa dependiendo de cuál resulte más expedita.

Esta es la situación que enfrentan desde febrero, cuando vencieron los contratos que permiten el mantenimiento de las vías, los cuales incluyen desde los bacheos y limpieza de cunetas, hasta la habilitación de caminos y puentes cuando hay derrumbes, hundimientos o colapso de alcantarillas.

Los convenios se ejecutan mediante tres licitaciones que se renuevan cada cuatro años y cubren 22 áreas de conservación de todo el país.

Actualmente, ninguna de las tres licitaciones está vigente debido a que el proceso se ha visto retrasado por múltiples objeciones y apelaciones a los carteles.

(Video) Conavi acude al MOPT para atender emergencias

En este momento, dijo Rodríguez, trabajan en un nuevo cartel mediante sesiones conjuntas con la Contraloría General de la República. Estima que a partir del próximo mes lograrían tener activos al menos los principales contratos de conservación.

“Hemos hecho algunas consultas a la Contraloría, le hemos enviado información. Debemos reconocer que la Contraloría nos ha atendido en muchas reuniones analizando la situación del cartel nuevo y las consecuencias de que el cartel no haya podido recibir ofertas con la celeridad que queríamos”, añadió Rodríguez.

Cambios

Dentro de las actividades que se realizan mediante los contratos se manejan, por un lado, las labores asociadas con mezcla asfáltica y, por otro, la conservación de la red de aguas pluviales, taludes y limpieza de alcantarillas.

El año anterior, el Conavi anunció que aprovecharía el vencimiento de los convenios para unificar las actividades.

Además, debe acatar una orden de la Contraloría de redirigir el modelo de mantenimiento a un sistema de estándares de servicio, mediante el cual se pague a las empresas por conservar las vías dentro de parámetros previamente definidos y no por cada labor que ejecutan.

Ese ajuste llegaría mediante la implementación de planes piloto (cuya fecha aún no se ha definido) en rutas como la Costanera, la vía de Monteverde a Tilarán y la carretera que une Liberia (sobre Interamericana Norte) con Cañas y el puente de La Amistad.

Menos presupuesto

El director del Conavi advirtió que además de los atrasos en la reanudación de los contratos de mantenimiento, este año disponen de menos recursos para la atención de emergencias.

“Si tuviéramos un invierno como el del año pasado tendremos que hacer acciones urgentes, no solo a nivel de Conavi ,sino a nivel general para ver cómo dotar de recursos para atender esas obras, no es algo que esté previsto”. Mario Rodríguez. Conavi

Citó, por ejemplo, que solo en la reparación de rutas afectadas por los huracanes Eta y Iota se utilizaron ¢12.000 millones el año pasado. Para este año, en cambio solo tienen para esos fines ¢3.500 millones.

De esos fondos, ya se ha gastado más de la mitad, cuando aún faltan los meses más intensos de la temporada lluviosa.

“Si tuviéramos un invierno como el del año pasado tendremos que hacer acciones urgentes, no solo a nivel de Conavi ,sino a nivel general para ver cómo dotar de recursos para atender esas obras, no es algo que esté previsto (...) Siempre estuvo en nuestros presupuestos unos ¢10.000 millones para emergencias y este año solo tenemos ¢3.500″, explicó.

El jerarca del Conavi dijo que el presupuesto extraordinario que están por enviar a la Asamblea Legislativa contemplaría una partida para este tipo de eventos.