Juan Diego Córdoba González. 7 mayo
Presidente ejecutivo del BCIE, Dante Mossi, advirtió que los países tendrán que endeudarse para reactivar la economía pospandemia. Fotografía: Rafael Pacheco.
Presidente ejecutivo del BCIE, Dante Mossi, advirtió que los países tendrán que endeudarse para reactivar la economía pospandemia. Fotografía: Rafael Pacheco.

La discusión legislativa sobre la construcción del tren eléctrico arrancará en los próximos días, luego de que el Poder Ejecutivo presentara, este lunes, el proyecto de ley para firmar un préstamo por $550 millones con el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE).

Esos son los recursos que el Estado aportaría para la construcción del sistema de transporte público sostenible, valorado en $1.550 millones.

Como antesala a esa discusión, el presidente ejecutivo del organismo centroamericano, Dante Mossi, habló en exclusiva con La Nación sobre algunas de las condiciones del empréstito.

Una de ellas es que los fondos solo pueden utilizarse para la construcción del tren eléctrico. Otra, no menos importante, es que el país empezará a pagar el préstamo hasta 12 años después, a partir de que se apruebe.

Ese sería el crédito más grande que el BCIE otorga a un país centroamericano en toda su historia.

— Actores políticos han sugerido que el préstamo del BCIE debería usarse para el pago de la deuda estatal con la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) ¿El crédito está atado al tren eléctrico?

— Este es un préstamo bastante blando debido a la innovación, el impacto ambiental y las mejoras al transporte público. Entonces, en efecto, el crédito está dedicado para una transacción público-privada para que el ferrocarril funcione.

“Desconozco el tema de la deuda, pero creería que habrá otros mecanismos para resolverlo. Hay temas que se deben discutir y buscarles soluciones, pero este no es el medio, este es un instrumento de desarrollo que ahora toma una importancia estratégica por la crisis económica que está generando la pandemia”.

— La realidad socioeconómica ha cambiado a raíz del nuevo coronavirus y existe incertidumbre sobre el rumbo de la economía ¿Es el momento idóneo para una inversión de esa magnitud?

— Estamos viendo que la economía mundial se va a contraer un 3% y la de Estados Unidos un 6%. En el caso de Costa Rica estimamos una contracción de entre el 3% y 5% del PIB. Realmente esas contracciones no se han vivido desde hace unos 60 u 80 años con la Gran Depresión.

“Esto es territorio desconocido para muchas generaciones. Nunca hemos visto una crisis de esta magnitud, entonces, lo que todo el mundo está haciendo —y esto viene recomendado por el Fondo Monetario Internacional (FMI)― es inversión pública, esa es la única manera que históricamente se puede salir adelante. Obviamente también la inversión privada, pero va a estar muy limitada por el tema de liquidez.

“Estimamos que la región centroamericana va a tener que endeudarse arriba del 6% del PIB. Eso es nuevo, es un número bien grande, pero tenemos una crisis humanitaria y de destrucción del empleo.

“Para retomar a su pregunta sobre si el proyecto es relevante le respondería que doblemente lo es. Era relevante previo al 11 de marzo, cuando se declara la pandemia, porque es un proyecto verde, en la agenda de descarbonización, donde se va a eliminar el caos en las calles de San José, porque sería una herramienta de planificación, porque va a reducir la factura petrolera de Costa Rica.

“Post 11 de marzo el tren eléctrico se vuelve relevante. Yo insistiría, más bien, que ahora es más urgente”.

— Sin duda la mayor preocupación es adquirir una nueva obligación cuando las finanzas públicas están muy débiles y podrían empeorar a raíz de la pandemia ¿cuáles son las condiciones que ofrece el BCIE para este préstamo?

— Sabemos que las finanzas públicas de Costa Rica están bastante delicadas, pero la verdad es que a mí me alegra mucho el diálogo del país con el FMI (Fondo Monetario Internacional) porque hay que entender que hay un nuevo normal, en el sentido de que los países van a estar obligados a endeudarse y eso yo lo digo con toda sinceridad.

“Afortunadamente Centroamérica tiene un BCIE más grande y fuerte que puede proveer, contrario a crisis anteriores, donde si no era con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) o el Banco Mundial simplemente no había alternativa.

“En Estados Unidos se está hablando que el déficit fiscal se va a tener que incrementar al 18%, que va a tener pérdidas de empleo de decenas de millones de empleo y esto nos va a afectar nuestras exportaciones, nuestro turismo, las remesas y nos va a afectar de muchas maneras que solo estamos adivinando ahora.

“Entonces hay un nuevo normal. Los déficit de 1% o 2% que soñábamos por ahora los vamos a tener que dejar de lado porque no hay recaudación fiscal, el Gobierno tiene que llevar a cabo gastos para contener la emergencia y va a tener que buscar fondos para estimular al sector privado para que mantenga empleos.

“Definitivamente este proyecto es un buen ejemplo de una buena deuda, porque realmente lo que busca es apalancar $1.000 millones para el sector privado y como BCIE estamos listos para apoyar a la empresa que gane (la concesión), así como estamos financiando la parte pública con tasas de cerca de 1,5%, estamos dispuestos a apoyar al privado que lleve a cabo la obra.

“Yo diría que de todas las obras, esta es una que, más bien, es muy apropiada a las finanzas públicas. Costa Rica no va a comenzar a pagar un solo cinco de aquí a 12 años. Se diseñó de tal manera que el préstamo se comienza a desembolsar hasta que las líneas del tren están en operación. Entonces es muy favorable financieramente y de la marca país de Costa Rica”.

— ¿El país tendría 12 años de colchón para ordenar sus finanzas públicas, superar los efectos de la pandemia y empezar a pagar el préstamo?

— Exacto, es una oportunidad de oro porque en este financiamiento reunimos recursos del Fondo Verde del Clima, diseñado para mitigar el impacto del cambio climático. Además tenemos fondos de Corea y fondos ordinarios del BCIE.

“En todos los tipos de deuda que se pueden dar, este es uno de los cuales no se puede saltar esa oportunidad de oro que se tiene al frente”.