Sofía Chinchilla C.. 25 enero
El IFAM administra el impuesto a los licores nacionales y extranjeros, así como a las cervezas importadas, establecidos en la ley de licores. Además, el tributo a las cervezas nacionales, contemplados en la ley 9036.
El IFAM administra el impuesto a los licores nacionales y extranjeros, así como a las cervezas importadas, establecidos en la ley de licores. Además, el tributo a las cervezas nacionales, contemplados en la ley 9036.

El perdón de los intereses a las empresas que adeudan impuestos por venta de cervezas y licores solo le ha permitido al Instituto de Fomento y Asesoría Municipal (IFAM) recaudar ¢135 millones.

El monto corresponde a un 2% de los ¢6.392 millones que la entidad podría percibir con la amnistía tributaria introducida por la reforma fiscal, vigente desde hace ocho semanas.

Los fondos que ya entraron a las cuentas del IFAM los pagaron dos empresas, a las cuales se les condonaron intereses por un monto similar al que desembolsaron: ¢133 millones.

El IFAM implementó la amnistía tributaria el 4 de diciembre del año anterior, al igual que el Ministerio de Hacienda, el Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS) y el Instituto de Desarrollo Rural (Inder), según lo dispuso la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas.

La medida se activó con el objetivo de que dichas entidades puedan recaudar, en un plazo de tres meses, los impuestos que les adeudan los contribuyentes.

Para hacerlo, se permite que los morosos cancelen el monto principal de la deuda y se les exime del pago de intereses. Además, se les aplica una reducción en el monto de las multas.

En el caso del IFAM, el mecanismo sirve para generar arreglos de pago del impuesto a los licores nacionales y extranjeros, así como a las cervezas importadas, establecidos en la ley de licores. Además, recae sobre deudas con el tributo a las cervezas nacionales, contemplado en la ley 9036.

Este dinero se invierte en el asesoramiento y financiamiento de gobiernos locales.

Christian Alpízar, director ejecutivo de la institución, reconoció que la recaudación, hasta el momento, ha sido baja. En su criterio, eso se debe, probablemente, los montos que deben pagar los deudores son altos.

La deuda de ¢6.257 millones que aún se podría captar está repartida entre aproximadamente ocho empresas, dijo Alpízar.

“Hay sujetos pasivos que deben muchísimo dinero por concepto de impuestos al IFAM, y eso imagino que les pone cuesta arriba sacar el dinero, o bien obtenerlo para ahorrarse los intereses”, afirmó Alpízar.

El monto susceptible de ser perdonado por concepto de intereses asciende a ¢7.377 millones, una cifra que supera en ¢1.000 millones la recaudación máxima que podría percibir el Instituto.

Alpízar explicó que, por lo general, las deudas se mantienen por años, durante los cuales los intereses se acumulan.

La recaudación de la amnistía tributaria fue mucho mayor en el Ministerio de Hacienda, por concepto de impuesto sobre la renta.

A esa cartera, en el primer mes, ingresaron ¢152.000 millones, equivalentes a casi un 0,5% del Producto Interno Bruto (PIB) del 2018.

En el IMAS, por el contrario, la recaudación ha sido menor que en el IFAM, pues solo se ha llegado a un acuerdo con un motel que se comprometió a cancelar ¢13 millones.

Una diferencia entre las amnistías que se aplican en Hacienda y en el IFAM es que el ministerio, por cada deuda, cobra también una multa reducida en un 80%, 70% o 60%, según el mes en el que cancele el contribuyente moroso.

El Instituto, por el contrario, no tiene potestad para aplicar sanciones, por lo que no existe ese cobro.

El beneficio tributario se mantendrá vigente durante otras cinco semanas, hasta el 5 de marzo. Alpízar aseguró que la expectativa del Instituto es que en ese periodo, más obligados tributarios se acojan a la alternativa.