
San José y Cartago concentran la mayor cantidad de denuncias relacionadas a préstamos informales gota a gota en el país, según revelan datos del Organismo de Investigación Judicial (OIJ).
San José encabeza la lista con 568 reportes en 2025 y 334 hasta julio de 2026.
Cartago se ubica como la segunda provincia con más registros. Contabilizó 211 casos en el 2025 y 130 en el periodo de 2026.
La estadística indica que durante el 2025 se registraron un total de 1.009 incidencias de este tipo a nivel nacional. Por su parte, entre enero y julio de 2026, la cifra acumulada asciende a 653 casos.
Un préstamo “gota a gota” es una modalidad de financiamiento informal y no regulada que destaca por su fácil acceso, pero que puede operar bajo condiciones abusivas y excesivos intereses.
José Rojas, oficial de investigación de la Sección de Delitos Varios, indicó que prestar dinero en Costa Rica no es un delito.
Rojas explicó que, mientras el deudor pague a tiempo, no suele haber conflicto. Sin embargo, el calvario puede iniciar ante retraso o incumplimiento de pago que puede resultar en multas exageradas y extorsión cobratoria, delito que sí está tipificado en el Código Penal de Costa Rica.
El funcionario del OIJ señaló que más del 95% de los delitos de extorsión cobratoria terminan en agresiones al deudor y su vivienda, así como en amenazas agravadas.
Situación de las demás provincias
Alajuela registró 104 casos en 2025 y 72, a julio de 2026. Heredia contabilizó 84 y 87 casos, respectivamente.
Puntarenas en 2025 tuvo 22 incidencias y en el periodo 2026, 23.
Limón reportó 12 denuncias en 2025 y 7, de enero a julio de 2026.
Guanacaste no registra casos relacionados a gota a gota este año; sin embargo, en 2025 tuvo un conteo de 8 incidencias.
Estructura del gota a gota
Los préstamos gota a gota se ofrecen como soluciones de fácil acceso en los que generalmente solo piden la cédula de identidad como requisito.
Rojas detalló que, al no estar bajo ninguna regulación ni supervisión formal de las entidades financieras del país, los prestamistas “hacen lo que quieren”.
Los intereses van desde un 20%, 30% o 50% semanal, llegando en algunos casos hasta el 100%.
Según el oficial, los pagos se pactan de forma diaria, semanal o quincenal. El deudor debe pagar la cuota de intereses puntualmente y, para poder librarse de la deuda, está obligado a cancelar el capital inicial completo en un solo pago.
Se promocionan masivamente en redes sociales o mediante publicidad física (panfletos, afiches) colocada en postes de luz y paradas de autobuses.
Estos créditos están dirigidos a personas vulnerables que tienen necesidades financieras urgentes y que están excluidas del sistema bancario formal debido a su nivel de endeudamiento o falta de liquidez (quedando fuera de los parámetros de la ley de usura).
El conferencista aclaró que prestar dinero no es un delito tipificado en el país. El acto ilícito se configura cuando la persona acreedora recurre a la intimidación, amenazas graves, coacción o actos violentos para exigir el pago.
Esta conducta delictiva está regulada bajo el delito de extorsión cobratoria en el artículo 214 bis del Código Penal costarricense.
Rojas no recomienda adquirir préstamos gota a gota debido al alto riesgo de amenazas y las graves consecuencias asociadas. En caso de buscar opciones de financiamiento, aconseja investigar minuciosamente y tener información amplia de a quiénes se está contactando antes de aceptar cualquier dinero.
