
El Gobierno decretó vacaciones obligatorias para los empleados públicos los días lunes 30 y martes 31 de marzo, así como el miércoles 1.° de abril, con motivo de la Semana Santa. En consecuencia, descontará tres días de los saldos respectivos de vacación.
La medida se oficializó mediante la Directriz 056-MIDEPLAN-MTSS, emitida por el Ministerio de Planificación Nacional y Política Económica (Mideplán) y el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social.
Esos días se suman al 2 y 3 de abril (jueves y viernes santos) que, por ley, son feriados.
Según las autoridades, la directriz pretende dinamizar la economía nacional mediante el incentivo a la actividad turística. El Mideplán indicó que el cierre temporal de oficinas generará ahorros significativos en servicios como agua, energía eléctrica, telecomunicaciones y combustible.
La medida no implica un costo adicional para la Hacienda Pública, según explicaron, pues los días otorgados se rebajan directamente del saldo de vacaciones acumulado de cada funcionario.
Mediante medidas excepcionales, los jerarcas institucionales deben asegurar la continuidad de los servicios esenciales y la atención a la ciudadanía. Esto aplica principalmente para las áreas de seguridad, salud y atención de emergencias.
En instituciones como el Ministerio de Educación Pública, los cuerpos policiales, el Registro Nacional y la Procuraduría General de la República, las vacaciones las definen sus propios jerarcas.
Finalmente, el Gobierno invitó a las municipalidades, universidades públicas e instituciones autónomas a valorar la aplicación de esta medida.
